Para poder jugar Bioshock 2 en PS2 se debería –sin intentar menospreciar a la PS2- desarmar la consola de Sony e implementarle varias piezas de última generación.

Si la primera entrega no estuvo en el listado de juegos para esta sistema con más de 140 millones unidades vendidas, entonces esta más que seguro que sería casi imposible el que esta secuela se asome ni por un momento en aquel catálogo.

Plataformas con el mismo poderío de PS2 deben haber tenido dueños con muchas ganas de recorrer las inmediaciones de Rapture para enfrentarse a los enigmas, puzzles y otros retos de este juego.

Desafortunadamente tener esta ambición no es suficiente, el requerimiento para involucrarse en Bioshock 2: Sea of Dreams es contar con un sistema más poderoso en términos gráficos e inclusive de jugabilidad.

En PS2 no se podría gozar del trabajo artístico, animaciones o efectos que forman parte de esta esperada obra. Un FPS tan ambicioso como el que vienen desarrollando en 2K Marin bajo las órdenes de Ken Levine, no tendría lugar en esta consola.

La PS2 es una de las creaciones de Sony más utilizadas en la actualidad a pesar de tener una hermana mayor con más de 3 años de existencia, sin embargo los escenarios de este juego de acción no podrán apreciarse en ella.

María Sánchez Montes 12 | 01 | 2009