El pasado martes 17 de septiembre fue el lanzamiento a nivel mundial del nuevo sistema operativo de Apple, iOS 7. Tras un primer día muy convulso en el que la alta demanda por parte de los usuarios hizo saturar en algún momento del día los servidores, ya comenzamos a conocer un poco más el funcionamiento del propio sistema y cómo se comporta con los aparatos en los que está instalado.

La mala noticia para muchos de los usuarios es que se han dado bastantes casos de usuarios con iPhones y iPads antiguos cuya duración de la batería se ha visto notablemente reducida desde la llegada del nuevo sistema operativo. Se dice que ocurre únicamente en los terminales más antiguos.

iOS 7.

Parece ser que el sistema operativo exige más potencia al terminal en determinados aspectos, cosa que acaba traduciéndose en un mayor gasto de la batería. “Es probable que la suma de ciertas características de iOS 7 más exigentes y servicios activados en segundo plano que exigen la constante atención del procesador y otros componentes, haga que el aparato consuma más energía”, asegura un portavoz de Apple.

De momento no hay una solución al problema que desde Apple no acaban de reconocer. En un caso de necesidad extremo para alargar la duración de la batería se puede recurrir a las obvias recomendaciones como bajar el brillo de la pantalla, el detector de luz automático o el bluetooth, entre otras cosas.

Nacho Ros 27 | 09 | 2013