presentacion-homefront
La baza principal de Homefront consiste en hacer creer al usuario que es el centro de atención de todos los acontecimientos que ocurren en pantalla. Nadie sospechaba que su modo multijugador iba a conseguir el mismo efecto con hasta 32 combatientes a la vez. Salvo honrosas excepciones, la campaña principal y el multijugador de un shooter se comportan como un par de vecinos de distintas generaciones; son conscientes de su cercanía pero jamás se les ocurriría llamar a la puerta del otro para pedirle un pellizco de usuarios. En teoría, dicho distanciamiento debería haberse acentuado en Homefront, el prometedor título de Kaos Studios en el que el jugador es permanentemente el centro de todos los acontecimientos del conflicto gracias a un “motor dramático”. ¿Cómo conseguir semejante sensación en un modo poblado con 32 protagonistas potenciales?

Para empezar, el multijugador del título comparte el mismo hilo narrativo que el de la campaña: Corea del Norte contrata al co-guionista de Apocalypse Now, John Milius, y éste prepara una excusa remanida pero válida para justificar la inesperada unión con Corea del Sur, fetiche geopolítico que sirve de prólogo a sus planes de dominación mundial. La fuerza resultante aúna victorias una detrás de otra hasta llegar ocupar Estados Unidos mediante la coerción. En el año 2027, la resistencia americana se encuentra inmersa en lo que podría ser la última acometida en pos del concepto abstracto más preciado, la libertad.

LA GUERRA NUNCA CAMBIA, SNAKE

El único modo revelado hasta la fecha, un “rey de la colina” particular, hospeda pequeñas batallas perfectamente paralelas al viaje que emprende el protagonista de la campaña principal. La guerrilla intenta recuperar territorios largamente perdidos mientras que las tropas coreanas hacen todo lo posible para mantener sus posiciones y repeler a los yanquis.
homefront gameplay homefront multi ps3
A primera vista, la jugabilidad no ofrece nada nuevo bajo el sol. Ambas facciones intentan controlar tres localizaciones dispersas por el mapa durante el mayor tiempo posible con el objetivo de alcanzar cuanto antes los puntos necesarios para obtener un tanto. Gana el que consiga dos victorias en tres rondas. Se considera trampa tirar un StarCraft II -teniendo en cuenta el ritmo de Blizzard, en 2027 todavía no habrá ni mostrado el trailer de la primera expansión- al suelo para propiciar un conflicto interno entre coreanos sureños.

LA NUEVA TEORÍA DEL KAOS

El interés del usuario ante la propuesta online de Kaos aumenta exponencialmente cuando descubre los entresijos del pintoresco sistema de obtención de armamento. El jugador gana puntos propios al cumplir objetivos vinculados a la clase de guerrillero/soldado que haya escogido; sanar aliados como médico, participar en asedios si se es tropa de asalto…

Ahora bien, estos puntos no se acumulan para siguientes partidas sino que deben invertirse inmediatamente en la compra de material avanzado o se perderán. Por ejemplo, el francotirador puede adquirir una mini-unidad de apoyo aéreo para indicar a sus compañeros posibles emboscadas que él ha podido avistar desde su posición estratégica. Asimismo, un jugador que está en un tris de ser acribillado por un helicóptero hallará su salvación en un misil teledirigido. Todo ello disponible a través de la cruceta del mando.
homefront multiplayerhomefront online

La posibilidad de pilotar vehículos o controlar su artillería también depende de este sistema. Mientras el soldado espera que se acaben los segundos previos a sus resurrección, puede decidir regresar al campo de batalla montado en un tanque o en un jet; a más puntos, mayor abanico de opciones. De esta forma, por fin el inicio de una partida dejará de ser una carrera a la Benny Hill para apoderarse del helicóptero.

LA SENDA DE LA SUPERACIÓN PERSONAL

Al impedir que los usuarios puedan acceder inmediatamente al equipo más apetitoso, Kaos les obliga a trabajar en equipo y a cumplir su labor en el campo de batalla. El privilegio de domar un jet ya no depende de la aparición aleatoria del mismo, sino que sirve de ansiada recompensa situada al final de un tortuoso sendero de gloria y de superación personal que también recorrerá, a su manera, el protagonista de la campaña principal.

Ante semejante pavimento, la esencia de Homefront permanece inmutable cada vez que el usuario cambia de un modo a otro en sucesivas bifurcaciones; aunque los helicópteros no caigan siempre ante las narices del jugador en el online, éste sentirá que forma parte de la acción porque actuará como un miembro más de su facción en lugar de ir por libre -amenaza presente en otros títulos- y se dará cuenta de que él también puede marcar la diferencia. Ya sea por camaradería o por el afán de puntos, el sistema consigue que las tropas se comporten debidamente, convirtiendo la coreografía bélica del video de presentación del multijugador en algo más que un ideal astutamente orquestado.

Kaos todavía tiene mucho trabajo que hacer: los mapas actualmente disponibles son anodinos y se echa en falta tanto un par de objetos más para cada especialización como modos atrevidos y originales. No obstante, la fase prematura en la que se halla el multijugador justifica con creces cualquier deficiencia encontrada. Por el momento, la desarrolladora neoyorkina puede vanagloriarse de liderar dos uniones insólitas: la reunificación coreana -Milius mediante- y una reconciliación entre vecinos largamente deseado por el género balístico por excelencia.
avance multijugador homefront

Daniel Cáceres 06 | 10 | 2010