Hay una premisa básica que se debe cumplir en cualquier objeto que se desea vender. Y ésta máxima no es otra que la de entrar por los ojos. Si algo es bonito, ya tenemos mucho camino recorrido. Pero esta ecuación esconde otra incógnita: si además es bueno, hemos dado con la tecla. WipeOut 2048 puede presumir de tener las dos cosas.

La serie WipeOut de una u otra manera siempre ha estado ligada a los primeros compases de las máquinas de Sony. Aunque ya hace muchos inviernos que nos logró cautivar con su primera aparición para la ya extinta PlayStation, siempre ha logrado engancharnos. Siendo más de lo mismo, cada título destilaba esa magia arcade, de acción pura, dura y exigente que siempre lo convertía en una apuesta segura. Pocas franquicias pueden decir de sí mismas que a lo largo de su trayectoria siempre han ofrecido lo que se espera de ellas. WipeOut puede mirarse al espejo y no agachar la mirada.

DIVERSIÓN GARANTIZADA

wipeout 2048 ps vita

El título de Sony London prácticamente se vende solo. Basta un primer contacto a solas con él para darse cuenta que el salto generacional en materia de portátiles es ya una realidad. Vita era necesaria. Pero es con éste, y no con ningún otro dónde esa extraña simbiosis entre máquina y juego toma significado más allá de la metáfora. Aunque solo fuera para demostrar al mundo de lo que es capaz la nueva consola, WipeOut 2048 debe estar en el catálogo de salida. Puede que otros tengan más nombre. Pero ninguno es capaz de lucir mejor que él.

El juego toma como referencia una hipotética Nueva York futura de mitades de nuestro siglo. Idílica, pero curiosamente no tan alejada de lo que el sentido común nos dicta que puede ser la Gran Manzana dentro de 40 años. Es aquí donde debemos demostrar nuestra valía montados en nuestra nave a lo largo de los vertiginosos circuitos que serpentean sin tregua la ciudad. No hay momento para el respiro. Una curva precede a una vertical. Una “picada” termina en una trampa a noventa grados. El muro es una amenaza latente a cada metro que recorremos. Y cada rival espera el más mínimo error para estamparnos contra él. Todo ocurre a una velocidad donde es necesario mecanizar los movimientos. Y dónde estos no llegan, confiar en haber sido capaces de desarrollar nuestra intuición a los niveles que la situación nos exige.

Para hacernos un poco más liviana esta tarea, el feeling que transmite el control es que este se ha suavizado para hacerlo un poco más asequible a los nuevos jugadores. De esta manera se palía un tanto la frustración de ir rebotando de lado a lado de la pista que siempre hemos tenido la primera vez que nos hemos puesto a sus mandos. Los tres modos de control presentes responden de forma más que correcta, y el decantarse por uno u otro es pura cuestión de gustos personales.

VITA YA TIENE UN IMPRESCINDIBLE

wipeout 2048

Siguiendo con las señas de identidad que han hecho bandera en la serie, este nuevo WipeOut vuelve a contar con grupos de primera línea mundial para componer su BSO. Un elenco donde imperan los ritmos electrónicos provenientes de Chemical Brothers, The Prodigy, Orbital o The Future Sound of London. Y si nos sabe a poco, podemos componer nuestro repertorio para poder escucharlo mientras jugamos.

Centrándonos en el apartado técnico, para notar su evolución no podemos compararlo con los títulos lanzados en PSP. Las carencias de ambos quedan en evidencia en un frente a frente con 2048. Aunque sobre el papel suene a palabras mayores, debemos tomar como referencia a Fury. Es con él cuando nos damos cuenta del excelente trabajo realizado por el estudio londinense. A nivel de detalle, modelado, texturización y gestión de efectos sorprende lo bien equiparados que resultan. Y esto dice mucho a su favor para un título de primera hornada.

Sin embargo esto tiene truco. Si bien luce fantásticamente, han optado por fijar el juego a 30FPS. Ésta y no otra es la mayor pega que le podemos encontrar. No sé hasta qué punto esta decisión está motivada por las capacidades técnicas de la nueva consola, pero se nota esa ausencia de “una marcha más” en un juego que paradójicamente está basado en la velocidad. Con todo ello si el próximo 22 de febrero no compras una Vita con él la única excusa capaz de exonerarte es que odies los juegos de carreras. Por calidad, duración, opciones y precio, es, probablemente, la mejor elección. Hoy por hoy sigue siendo un valor seguro.

Gonzalo Mauleon de Izco 21 | 02 | 2012