Quién iba a decir que una franquicia basada en juguetes se convertiría en una serie de éxito mundial en el cine. Transformers llegó como producto de masas dispuesto a arrasar en las salas de todo el mundo, y lo consiguió sin ninguna duda, entre las dos primeras películas se ha recaudado más de mil quinientos millones de dólares, una saga millonaria que bien valía un juego que también arrastrara a las masas. De los dos primeros Transformers que acompañaban a la película poco podemos decir al margen de que se desvelaron como productos entretenidos pero fuera de las aspiraciones mínimas que una versión en videojuego de una película debe tener. Tras la que ha sido la mejor entrega de la serie de Hasbro, La Guerra por Cybertron (Playstation 3, Xbox 360, PC, 2010), Activision ha debido tomar nota de los activos y los porqués que hicieron de la entrega alejada de los cánones fílmicos la mejor experiencia jugable de las tres ofrecidas en esta generación.

DE OPTIMUS PRIME A LA GUERRA TOTAL

Transformers el Lado Oscuro de la Luna se sitúa entre la segunda y la tercera entrega de la serie, este es un truco utilizado en muchas adaptaciones con base cinéfila, pero, aunque ofrece una mayor libertad creativa gracias a poder desembarazarse de los preceptos de la película no supone una garantía de cara al resultado final. Con la tercera entrega de la saga de robots americanos Activision espera eliminar cualquier resquemor provocado en los usuarios con los otros dos juegos que acompañaron a las películas.

El enfrentamiento final entre Autobots y Decepticons se vivirá en la tercera película, pero los acontecimientos que llevarán a ella tendrán lugar en el juego. Entre las novedades más llamativas está la utilización del Stealthforce, que a modo de camuflaje óptico podremos con algunos robots pasar desapercibidos para asestar un último golpe mortal. La guerra final entre los robots más famosos de los ochenta se acerca a su final, y a diferencia del asegurado éxito de la película falta comprobar hasta qué punto Activision ha cuidado cada elemento de un juego que puede otorgarle cuantiosos beneficios.

CUIDADO TOTAL EN LA PLANIFICACIÓN


Con Transformers 3, High Moon Studios quiere repetir el éxito de crítica de la Guerra por Cybertron y como mínimo mantener el notable nivel de anteriores juegos desarrollados como The Bourne Conspiracy (Playstation 3, Xbox 360, 2008). Con ello, han dotado a su nuevo producto de un dúctil equilibrio entre las formas y casi géneros que engloban a Transformers 3. Debido a la peculiaridad de cada uno de los Autobots y Decepticons, la tercera entrega de la serie contará con multitud de géneros, como el de la conducción, el shooter aéreo o las plataformas; todo ello incluido en un manto de acción que recubrirá cada poro de esta apuesta de Activision.

Por lo que se ha podido comprobar, parece que esta vez sí se ha otorgado el grado máximo de atención en cada aspecto del juego. Los movimientos de los robots, y las transformaciones se suceden de forma rápida y suave, y las armas disponibles, así como las personalizaciones de equipamiento otorgan de cierta fluidez y profundidad al combate. Eso sí, algunos movimientos laterales en los robots que se transforman en vehículos siguen pareciendo algo irreales, debido a que el sistema de control adaptado para personajes bípedos sigue en funcionamiento una vez nos convertimos en un vehículo sobre ruedas.

MULTIJUGADOR, EL CHAPISTA ESTÁ DE SUERTE

Por lo que hemos podido comprobar en el último evento de Activision, el modo multijugador cobra una importancia capital en Transformers el Lado Oscuro de la Luna. La empresa norteamericana sabe de la importancia de este tipo de modos en los juegos hoy en día y no quiere desaprovechar la oportunidad de ofrecer un juego online robusto capaz de generar decenas de horas de juego. El modo al que pudimos acceder nos batía a todos los participantes a la vez, es decir, un clásico “todos contra todos” y el resultado no ha podido ser más satisfactorio, pues se ha reforzado la sensación de poder de los Transformers dotándolos de una fuerza y un aguante significativo.

La mecánica no difiere significativamente de los modos que pueblan las redes hoy en día, pero la salvedad y el punto distintivo de Transformers recae en la dificultad de derrotar al enemigo. Como si de un shooter de finales de los noventa se tratara, Transformers 3 otorga mucha resistencia a sus robots, con lo que se aleja de los modos más extendidos en la actualidad donde una bala acaba con nuestro contrincante. Aquí necesitaremos decenas de ráfagas de metralla para atravesar las acorazadas armaduras de los Autobots y los Decepticons, cambiando la manera de jugar, eliminando a los llamados “camperos”, pues se necesitará de tesón y buen hacer para matar a los enemigos, así como una buena estrategia de huida en caso de vernos en serio peligro.

Pocas semanas quedan para el lanzamiento del binomio Transformers en cine y en tiendas especializadas y podemos afirmar que la experiencia de juego quiere acercarse a su mejor representante, Transformers la Guerra de Cybertron, lo cual es un buen síntoma. Si cuidan los pequeños defectos de control estaremos ante un buen representante de la adrenalítica saga cinéfila, pues, al igual que en las salas de todo el mundo, querremos emular las horas de divertido entretenimiento que suponen este tipo de películas y es que en este tipo de juego tal adjetivo se convierte en imprescindible para que su objetivo se vea cumplido.

Adrián Hernán 27 | 05 | 2011