ruse-avance-pc
La beta multijugador de R.U.S.E. revela un campo de batalla gobernado por el engaño y los embustes. Los estrategas que se atrevan a aceptar su peculiar desafío no sólo deberán hacer frente a las amenazas típicas del género, sino que también se toparán con un nuevo enemigo invisible para el ojo humano: la artimaña.

A primera vista, R.U.S.E. parece un título inspirado en los clásicos juegos de tablero de temática bélica que marcaron los orígenes del género de la estrategia, pero la acción transcurre en tiempo real en lugar de hacerlo por turnos. Asimismo, es posible que muchos usuarios empiecen una escaramuza invirtiendo el escaso presupuesto del comienzo en unidades ofensivas, una decisión inútil cuando se den cuenta de que la victoria depende de las operaciones de espionaje y contra-espionaje que se lleven a cabo y de cómo se utiliza la información obtenida. La confusión inicial del jugador tras toparse con semejantes embustes se torna en satisfacción al descubrir que la nueva propuesta de Ubisoft le ha engañado y mentido para que entienda de la forma más efectiva posible que esta guerra gira alrededor de las artimañas, incluyendo las que envuelven el propio producto.

HÍBRIDO ESTRATÉGICO

avance ruse ruse avance
Este híbrido difuso ambientado en la Segunda Guerra Mundial -inclúyase aquí el típico comentario despectivo relacionada con la sobre-explotación “videojueguil” de la contienda- utiliza la técnica del “zoom imposible” para que el mapa general y las batallas particulares formen un todo. Cuando el jugador se aleje de lo que está ocurriendo en la escaramuza, se encontrará en una sala de operaciones con una minimización icónica excelente, mientras que la acción contraria mostrará edificios, tanques, soldados… El resultado final no puede compararse con el espectáculo visual de otros coetáneos del género como los Total War, pero es muy posible que los ordenadores de gama media suspiren aliviados.

Pese a tratarse de un juego en tiempo real, el ritmo es tan lento que muchos pensarán que el listado de los requisitos mínimos contiene más de una errata; en realidad, esta característica es fruto del flirteo del título con el metodismo de la estrategia por turnos. Una orden tan sencilla como enviar suministros a los depósitos repartidos por el mapa puede acabar con los nervios del comandante ya que la posibilidad de que el convoy sea atacado durante el trayecto será una amenaza tan constante como mortalmente pausada, pero a su vez optar por una actitud cobarde debilitará al ejército.

Dicha tensión empieza a germinar en el mismísimo inicio de la partida, cuando los contendientes deben decidir en qué invertirán el presupuesto. La responsabilidad que se ha dejado caer sobre los hombros del comandante será más pesada y molesta que nunca, pues todo lo que ocurra en la batalla posterior será consecuencia directa de este momento crítico. Evidentemente, aquellos que actúen arbitrariamente perecerán incluso antes de que se den cuenta, mientras que los que utilicen las artimañas para espiar al enemigo y descubrir su estrategia obtendrán la victoria asegurada… o no.

EL ARTE DEL ENGAÑO

ruse ingame pc ruse gameplay pc
Precisamente, este es el encanto de R.U.S.E.: decepciona, engaña, engatusa… el rival también tiene en su haber todo tipo de artimañas, así que la paranoia se convertirá en la segunda de abordo; la señal que muestra la localización de las tropas enemigas podría ser un engaño, incluso cabe la posibilidad de que éstas se hayan infiltrado en las unidades sin que el jugador se haya dado cuenta del trueque. De nuevo, la acción se parece a una retorcida partida de ajedrez donde los participantes se pasan más tiempo mesándose el mentón y observando a su contrincante con el ceño fruncido que moviendo ficha.

Tarde o temprano, el jugador deberá tomar una decisión y arriesgarse. Esas unidades anti-aéreas que el enemigo estaba construyendo… ¿son reales o todo forma parte de una treta para confundirle? La presión le agobia y le oprime con ponzoñosos consejos murmurados en el oído, pero al final el comandante cesa la producción de aviones y se deja llevar por el instinto. Cierto, es posible que el rival lo haya planeado todo para que el usuario se quede sin defensas aéreas, y es por eso que el estratega decide no perder más tiempo e inicia el ataque antes de que sea demasiado tarde.

Conforme las tropas van avanzando por el mapa, la seguridad de las mismas se afianza al comprobar que el rival no ha construido ninguna base terrestre. Al iniciar la batalla, el jugador cree que se ha equivocado en actuar con tanta precocidad porque a primera vista las armas anti-aéreas no pueden hacer frente al ejército enemigo, pero poco a poco éste va retrocediendo hasta el punto que el usuario puede permitirse enviar algunas unidades ligeras para encargarse de la destrucción de las estructuras colindantes. La rendición no sólo indica que la escaramuza ha terminado, sino también que el arte del engaño ha acogido en sus filas a un nuevo adepto.

¿CAERÁ LA ARTIMAÑA EN SU PROPIA ÍDEM?

No obstante, la combinación contradictoria de elementos puede hacer que R.U.S.E. caiga en su propia artimaña. Y es que Ubisoft se ha encargado de predicar que el título será completamente accesible para los neófitos del género, hasta el punto que durante las batallas irán apareciendo consejos para que los jugadores sepan si su plan está siendo efectivo o no. Ahora bien, el ritmo pausado, el conservadurismo que va más allá de la ambientación y la austeridad visual no son precisamente los cebos más adecuados para atraer a una audiencia generalista. Todo dependerá de la capacidad de la desarrolladora -Eugen Systems- para “engañar” al personal sin que éste se sienta estafado; una paradoja inusual digna de una propuesta fuera de lo común.

Daniel Cáceres 01 | 04 | 2010