La nueva consola portátil de Sony está a la vuelta de la esquina. Con lanzamiento previsto para el 22 de febrero, PlayStation Vita se prepara para su desembarco en Europa y Estados Unidos tras un complicado trayecto en el país nipón, donde lleva ya varios meses a la venta. Sony se ha asegurado de que el lanzamiento de su nueva consola esté acompañado por juegos de calidad, nutriendo su catálogo inicial de una gran variedad de títulos para satisfacer a todo tipo de consumidores.

Es el caso de Ridge Racer, la nueva entrega de la popular franquicia de conducción que aparecerá en los mercados europeo y estadounidense al mismo tiempo que la esperada portátil. Namco Bandai continúa así con su particular tradición de lanzar una nueva entrega siempre que una consola se pone a la venta, como ya hizo en su día con PSP y más recientemente con 3DS, de Nintendo.

DERRAPES Y NITROGLICERINA

ridge racer ps vita

Ridge Racer es sinónimo de conducción arcade, una conducción que gira en torno a las altas velocidades y cómo no, a los característicos derrapes, factor clave para ganar las carreras en el cual se basa la jugabilidad del título. Y es que, mientras más tiempo dure la desviación lateral de nuestro vehículo, mayor será nuestro contador de nitro o turbo, que permite alcanzar las más altas velocidades y por tanto, dar caza a rivales lejanos o aumentar nuestra ventaja con aquellos que se encuentren peligrosamente cerca.

Es por eso que para llegar a dominar a nuestros contrincantes, es del mismo modo necesario dominar y conocer a la perfección el sistema de derrapes. Con esta jugabilidad pueden estar tranquilos los seguidores tradicionales de la saga, se mantiene intacta en la nueva entrega que Namco Bandai ha desarrollado para PlayStation Vita.

UN NUEVO MODELO

ridge racer gameplay

No obstante, aunque se haya hecho un buen trabajo en el aspecto jugable del título, son muchos los puntos negativos que por desgracia hacen sombra a una jugabilidad que mantiene la diversión y el componente adictivo de la franquicia. Tras un menú agradable y funcional se esconde la triste novedad de que la cantidad de circuitos disponibles no pasa de tres. Tres circuitos que, sí, pueden ser jugados de manera inversa, pero son para mas inri versiones de pistas clásicas, ya vistas en anteriores entregas. A la escasez de circuitos se une la pobre selección de vehículos a elegir. El garaje nos muestra cinco únicos vehículos, todos ellos con características muy similares, iguales más bien.

En total son tres -seis si contamos las versiones inversas como circuitos distintos– pistas por decirlo de algún modo recicladas y cinco coches de semejante función el contenido que ofrece este Ridge Racer, un juego que saldrá a la venta en formato físico a un precio estimado de 30 euros. El modo para un jugador carece de profundidad alguna, pues se reduce a la consecución de carreras, y la utilización de simples mejoras para el vehículo, las cuales, una vez asignadas, nos permitirán ganar con un esfuerzo mínimo a la inteligencia artificial. Las listas de clasificación o trofeos y los diversos extras relacionados con las funciones sociales de PlayStation Vita -como la utilización de Near para descargar puntuaciones de otros jugadores e intentar superarlas–, amén del obligado modo multijugador, completan la oferta que Ridge Racer nos propone.

La vertiente multijugador del título, simple y continuista pero a su vez efectiva, se presenta a priori como la más atractiva y, al parecer, Namco Bandai quiere que se convierta en su mayor reclamo, pues es incluso más sencillo acceder a esta desde el menú principal que a la modalidad para un jugador. Sin embargo, el limitado repertorio de vehículos y circuitos provoca también aquí que las carreras contra otros jugadores se tornen monótonas y aburridas a las pocas horas.

¿A qué se debe tan pobre plantel? Os preguntaréis. Según Namco Bandai, el título adolece de contenidos debido a que con él pretenden probar el funcionamiento de un nuevo modelo de negocio, un modelo por el cual el título tendría un precio inferior a los demás, acorde a su oferta, y que incrementaría su contenido mediante el lanzamiento de DLCs, o contenidos descargables, que de hecho, Namco Bandai ya tiene preparados. Un planteamiento eficaz ampliamente empleado sobre todo en el ámbito de los juegos para móviles, pero que desconcierta en este caso al ser 30 euros el precio inicial establecido por la compañía.

SOMBRAS Y REFLEJOS

ridge racer ingame

Si hablábamos antes de reciclaje en cuanto a la realización de los circuitos presentes en el título, toca hablar ahora del mismo proceso de aprovechamiento, por decirlo de alguna manera, de modelos y efectos visuales de anteriores entregas. Los efectos de luces, texturas, sombras, reflejos en los cristales y los escenarios son muy semejantes a los vistos en PSP y, sobre todo, 3DS. Aunque el juego luzca bien en términos generales -en gran parte gracias a la vistosa pantalla de PlayStation Vita-, las similitudes con las versiones citadas anteriormente hacen sospechar que el juego es básicamente un traslado directo de otras entregas, pero con menos contenido y opciones.

Ridge Racer lo tiene bastante complicado para convertirse en uno de los lanzamientos más vendidos de PlayStation Vita en el mercado occidental, y esto se debe a la incomprensible decisión de establecer un precio excesivo para tan escaso contenido, plenamente dependiente de un modo multijugador competente pero insuficiente y, sobre todo, de un nombre. Aun más si tenemos en cuenta que otros títulos del mismo género como Wipeout 2048 constituyen una alternativa más que recomendable a la que muchos seguro optarán al conocer la triste y a todas luces decepcionante propuesta arcade de Namco Bandai.

Manuel Santos 08 | 02 | 2012