Reality Pump Studios prepara el lanzamiento en otoño de Raven’s Cry, una aventura que nos transportará al siglo XVII y nos pondrá en la piel de un fiero pirata, Christopher Raven, al que acompañaremos en su venganza contra la banda de Neville Scranton.
Raven's Cry Christopher Raven

Raven’s Cry es una aventura en tercera persona ambientada en los mares del Caribe. El estudio polaco Reality Pump Studios trabaja para ofrecernos realismo y diversión, por lo que los escenarios, las armas y las habilidades de Raven harán justicia a la época y al pirata.

El juego se lanza el 14 de octubre para PC, 360, PS3 y PS4, después de un retraso que ha impedido su salida para el próximo mes de mayo. En este tiempo extra los polacos continuarán trabajando para mejorar el título. Pese a lo que la historia o la ambientación no sean muy originales a simple vista, Raven’s Cry intenta ofrecer novedades que otros juegos no tienen, pero sobre todo destaca por la fidelidad histórica de los escenarios y las armas. Para hacerse un hueco de renombre en el género quizá el nombre a batir sea Risen 2: Dark Waters, algo que podría hacer si afina su apartado técnico y visual.

Ya habíamos podido ver algunos vídeos de Raven’s Cry, pero ahora el estudio nos ha dejado asomarnos a una demo ingame en la que nos han desvelado nuevos detalles de la aventura, tanto sobre jugabilidad como del tipo de misiones a las que nos enfrentaremos o los escenarios que exploraremos en el juego.

Raven's Cry

Hemos visto dos de las localizaciones del juego: la isla de Santa Lucía y Bridgetown, dos lugares muy diferentes a los que podremos llegar en nuestro barco. Isla de Santa Lucía, un lugar sucio y peligroso, es un sitio perfecto para un pirata, y para todo aquel que huye de la justicia. Un lugar dejado de la mano de Dios cuyos edificios son viejos y están poco cuidados y las calles sin asfaltar, son la tónica general.

En Santa Lucía encontraremos una taberna desde donde empezar las misiones (como por ejemplo búsquedas de tesoros). En algunas de estas misiones se revelarán detalles de lo sucedido en el pasado del protagonista, y otras, simplemente nos servirán para ganar dinero, algo fundamental para comprar suministros o contratar una tripulación para las misiones. Nuestra tripulación tiene que estar contenta, para ello pagaremos sus salarios y mantendremos su moral alta.

La otra localización que hemos visto es Bridgetown, una ciudad rica bajo el control del Imperio Británico, y poco se parece a la isla de Santa Lucía. Al desembarcar en una ciudad, llamaremos más o menos la atención de los lugareños dependiendo de nuestro nivel de notoriedad: si es muy alto, los guardias no te quitarán el ojo de encima y tendrás problemas con ellos a la mínima que te comportes de manera sospechosa.

Un pirata despiadado, violento y sanguinario

Nuestro personaje es un pirata de libro: tosco, violento y con una sed de venganza inagotable contra la banda que arrasó su pueblo, mató a su familia y le cortó la mano. Prefiere la espada a la palabra, pero es capaz de actuar con sutileza si la situación lo requiere, y es que en el juego casi siempre podremos elegir entre actuar en modo sigilo o en un modo más activo. Con este segundo llamarás más la atención y tu nivel de notoriedad subirá (tipo de notoriedad nada deseada introducida en Assassin’s Creed II), algo que no será nada provechoso para una nueva misión en esta localización.
Raven's Cry

En la mayoría de ocasiones podremos elegir de qué modo actuar, aunque en unas pocas, el juego nos obligará a mantener el sigilo como opción para el éxito de las misiones. En una de estas misiones, el pirata Christopher Raven debe moverse por las sombras de una jungla (medio agachado) y acabar con los enemigos sin ser visto: lanzando cuchillos a la espalda de sus adversarios o acercándose a ellos y asestando un golpe mortal con su garfio por detrás.

Christopher Raven puede explorar el entorno, escalar, combatir cuerpo a cuerpo y con armas (espadas, su garfio, armas de fuego), utilizar objetos del entorno en su propio beneficio (barriles explosivos), navegar en su propio barco para llegar a los destinos.

Libertad pirata

A los piratas no les gusta que les digan lo que tienen que hacer ni cómo tienen que hacerlo, y el juego de Reality Pump Studios cumple con este código pirata. El mapa abierto de Raven’s Cry no tendrá un único camino, sino que podremos llegar de un punto a otro cómo decidamos, y la escalada será clave para multiplicar las posibilidades. La escalada será ruta obligada en raras circunstancias, pero si la elegimos por nuestra cuenta nos permitirá acceder a lugares que no visitaríamos de otra manera.

Lo mismo sucede con las misiones más secundarias como localizar tesoros, podremos elegirlas libremente (o no), dependiendo de nuestra necesidad de oro.

Cómo luchan los piratas

Raven's Cry

El sistema de batalla que presentará Raven’s Cry permite al pirata defenderse y atacar con espada, garfio y armas de fuego, además, cuenta con diversos tipos de técnicas cuerpo a cuerpo como ataques rápidos, ganchos, golpes bajos, bloqueos o contraataques.

El entorno afectará a nuestro personaje y a las acciones que puede llevar a cabo. Un ejemplo de esto que ya conocemos es que si pasamos mucho tiempo bajo la lluvia o nos metemos en el agua, no podremos utilizar las pistolas por un tiempo, pues la pólvora estará húmeda. Con ello, los desarrolladores buscan realismo, respetando la época en la que está ambientada la aventura Raven’s Cry.

Raven's Cry

En un combate frente a un numeroso grupo de enemigos, Raven tendrá varias opciones para buscar la victoria a pesar de estar en minoría. Por ejemplo, colocar trampas o intentar dividir el grupo para poder luchar con los enemigos uno a uno (uno de sus ataques cuerpo a cuerpo desplaza al enemigo). No tendremos un movimiento de bloqueo de los ataques, por lo que tendremos que participar activamente de la lucha.

Además, el juego también cuenta con batallas navales, algo que ha gustado mucho de los últimos Assassin’s Creed y que en Reality Pump recuperan para su juego.

Para hablar del desarrollo de su historia, su dificultad, sus gráficos, etc., tendremos que esperar a echarle el garfio guante.

Rocío González en 07 | 04 | 2014