De un arrollador e imperioso éxito en la anterior generación de consolas a convertirse en el eterno segundón en la presente, el Viacrucis de Pro Evolution Soccer durante los últimos años parece que va llegando a su fin, pues tras las últimas ediciones donde su eterno rival parecía no tener alcance, las diferencias se van diluyendo conforme descubrimos más datos sobre el juego.

Para conocer mejor los detalles acerca del próximo asalto al balompié virtual nos desplazamos una vez más al estadio Santiago Bernabéu, en cuyos lujosos palcos tuvimos la oportunidad de conocer las mejoras implementadas de la mano de John Murphy, Product Manager de la saga en el viejo continente.

ALLÁ VAN SIN EL BALÓN EN LOS PIES


La principal novedad que incorporará la próxima temporada PES se ha dado a conocer bajo el nombre de Inteligencia Artificial Activa (Active AI en inglés), fulminando cual chicharro de Cristiano Ronaldo al tontorrón comportamiento del que hacían gala compañeros de equipo y rivales de anteriores ediciones, una faceta que en la actual generación daba la impresión de que empeoraba año tras año en lugar de lo contrario. De esta guisa, John comienza su plática mostrando cómo se comportan los jugadores controlados por la consola en relación a nuestro juego, tanto compañeros como rivales, siendo los primeros mucho más avispados a la hora de librarse de sus marcadores buscando el desquite junto al ataque, intentando anticipar la jugada y respondiendo los segundos acorde a cómo defendería un equipo, desde el medio campo hasta la última línea defensiva entre el cancerbero y su meta custodia.

La naturalidad con la que se desenvuelven los jugadores sobre el césped dice mucho de las mejoras conseguidas en este aspecto, ya que situados a unos metros de la televisión que se encuentra reproduciendo el partido da la completa sensación de estar visionando un encuentro real, salvo por algún que otro mediapunta dopado cruzando el campo a toda pastilla. Se acabaron los pases al hueco extraños, desmarques temerosos, los defensas cojos o huecos garrafales que permitían a los más avispados repetir patrones de juego a sabiendas de por dónde iba a pifiar la IA del equipo rival. Se logra una sinergia entre el jugador y los compañeros de equipo controlados por la consola muy dinámica e intuitiva, creando la primera impresión de que se ha avanzado un pasito más en este aspecto respecto a lo que al deporte rey virtual se refiere, da gusto ver cruzar a la línea de ataque en diagonales buscando el desmarque, favoreciendo las triangulaciones y el ‘tiki-taka’.

En cuanto a defensa, el sistema ‘Active AI’ también queda patente a las primeras de cambio, pues según la táctica de equipo les veremos retrasar líneas y evitar dejar aquellos huecos tan peligrosos, que ocurrían cuando marcábamos al atacante con dos jugadores e interponiendo su cuerpo entre nosotros y el balón en los auto pases al esprintar. Una vez más nos quitamos el sombrero ante el resultado conseguido, pues incluso a balón parado ambos equipos reaccionan con pura estrategia de entrenador intentando predecir hacia donde vamos a continuar el juego, bien sea desde el mismo saque inicial, bien desde falta, saque de banda, córner o portería.

NUEVAS POSIBILIDADES JUGABLES



Si bien es cierto que a nivel gráfico no ha evolucionado demasiado, centrándose en las escenas de primeros planos donde la mejora pasa por un logrado aumento de las expresiones faciales de los jugadores, así como detalles tan conseguidos como el sudor cayendo por su cara o las venas del cuello hinchándose, ante goles antológicos o ‘tanganas’ en el campo cuando surgen situaciones polémicas. Sin embargo se ha trabajado consecuentemente las animaciones, cada vez más naturales y personalizadas así como la transición entre ellas: media vuelta, regate, quiebro o física de colisión son algunos de los detalles pulidos donde todo fluye mucho mejor y de forma más dinámica y natural.

Aún así las novedades en cuanto a jugabilidad no se quedan ahí, pues se ha potenciado el cuerpo a cuerpo hasta el punto en que el toque con el botón de presión en defensa deberá ser más preciso si no queremos provocar una falta, y pese a ello el portador del balón tendrá la posibilidad de hacer un piscinazo para tratar de forzar la carga del contrario. Se nutre también PES 2012 de la posibilidad de controlar a un segundo jugador con el stick derecho, una táctica que sin dura requerirá de horas de práctica pero que, una vez dominada, puede resultar demoledora tanto en ataque como en defensa. Por si fuera poco, esta técnica puede emplearse igualmente a balón parado para desmarcar a un jugador o colocar al que recibirá el esférico en el medio campo tras un saque de puerta. El uso del stick derecho también podrá ser empleado en ordenar entradas al área a más de un jugador cuando nos encontremos en su frontal.

A bote pronto, el nuevo Pro Evolution Soccer está dejando una buena impresión en su pretemporada, y lejos de intentar ser como FIFA, se desmarca con el objetivo de reencontrarse con su propio concepto de simulación futbolística. Esta vez se avecina un auténtico duelo de titanes cual Madrid-Barça, y si bien es cierto que todavía detectamos ciertos fallos en la tan cacareada inteligencia artificial, confiamos en que serán pulidos de cara a la versión final. Se avecinan tardes de fútbol, y Konami parece que esta vez se ha puesto las pilas para conseguir estar a la altura que una saga como PES se merece.

José Luis Fernández 21 | 07 | 2011