Tras el modo multijugador de Need for Speed: The Run, que ofrecimos hace escasos días en JuegosdB, es el turno de la campaña, ese modo que ha pasado a ser secundario en muchos juegos pero que en The Run se convierte en arteria principal del porqué de su puesta en escena. Cinematográfico, adrenalítico y con referencias ambientales a la serie Fast & Furious y a las benditas películas “sinsentido” de Michael Bay, Need for Speed nos destapa una carrera de costa a costa de los Estados Unidos, la tierra de las oportunidades, aunque no lo será para nuestro protagonista, Jack, -Sean Faris, de Crónicas Vampíricas– pues la única que tendrá se reducirá a una: correr por su vida.

IRINA SHAYK Y CHRISRTINA HENDRICKS, AL SERVICIO DE LA VELOCIDAD

Como bien sabemos a estas alturas, buena parte de la publicidad de Need for Speed: The Run se basa en mostrarnos chicas espectaculares, tan relacionadas con las escenas de velocidad y coches de lujo. Irina Shayk, al igual que Christina Hendricks -la recordaréis por Mad Men– copan parte del enorme mecanismo mediático que Electronic Arts dedica a sus títulos más potentes.

Sin esta presencia de chicas en los medios, Need for Speed no sería Need for Speed. Esta necesidad por contar con mujeres explosivas podría resultar contraproducente para el título de Blackbox, ya saben, la tragicómica historia del tráiler espectacular sin fundamento final. Pero no ha sido el caso. The Run sabe bien cuáles son sus virtudes y las explota al máximo. Su jugabilidad, mecánica y diseño se complementan para ofrecer una experiencia única, y si además cuenta con rostros agradables, mejor que mejor.

ARGUMENTO DE NEED FOR SPEED: THE RUN

A poco que hayamos puesto interés en los últimos vídeos de The Run, sabemos que nuestro avatar en el juego deberá cruzar de costa a costa los Estados Unidos de América en una carrera en la que están en juego 25 millones de dólares. No será un paseo fácil, pues desde el principio la policía y lo que parecen ser mafias andan detrás de nosotros y del resto de corredores en la prueba, exactamente 149.

Esta frenética carrera ilegal por más de 3000 millas de terreno nos llevará desde San Francisco hasta Nueva York pasando por desiertos, picos helados y tornados que serán reproducidos al detalle, con gusto de superproducción. No en vano, la propia música orquestal amenizará muchos paseos determinados por el argumento, mientras que canciones más comunes para la serie de EA harán también su acto de presencia -entre otros hemos podido reconocer al grupo de rock duro Mastodon-. El resto de los detalles de la historia no se han dado a conocer, mejor en cualquier caso, pues no sabremos los motivos por los que el protagonista se adentra en esta peligrosa carrera ni tampoco por qué es el centro de muchos ataques. Tendremos que esperar hasta el ecuador del mes de noviembre para comprobarlo.

THE RUN Y SU PROPUESTA JUGABLE DUAL

Need for Speed: The Run tendrá un apasionante argumento

Tras las demostraciones de los pasados meses, con el E3 y otras ferias como principal escaparate, Need for Speed: The Run ha crecido, madurado, y en un tiempo razonable, prueba inequívoca de que los desarrolladores no se han quedado dormidos. Blackbox, con experiencia en la serie tras estrenarse con Need for Speed: Hot Pursuit 2 (2002, PS2) y conseguir los mayores éxitos de la franquicia en la época de los dos Underground y Most Wanted (2003-2005), realiza el que es hasta la fecha su juego más arriesgado. Dicho peligro se personifica en el corte cinematográfico del título, donde viviremos una auténtica película de acción y velocidad y por las secuencias que ocurren fuera del coche, que aunque se han visto reducidas hasta una vigésima parte del juego, rompen con el esquema tradicional de la serie. La modificación de vehículos, el tunning, asoma discretamente la cabeza con las elecciones básicas que se pueden realizar antes de cualquier carrera (online o no) donde se elegirá el tipo de conducción del coche escogido, cambiando automáticamente los reglajes y apariencia.

Need for Speed: The Run nace con una denominación de origen compartida, por una parte Blackbox ha utilizado parte de la representación de la velocidad de Hot Pursuit, frenética y directa, para unírsele parte del ADN de un título pasado, entre los más recordados, Need for Speed: Most Wanted. Con la inmediatez de uno y el germen en el hilo argumental del otro, The Run se transforma para ofrecer una historia por la que jugar al juego además de un robusto modo online (del que ya hablamos en su avance correspondiente hace días). Las curvas y las rectas se benefician del trabajo de Criterion con su Hot Pursuit, y es allí donde la espectacularidad se une a un apartado técnico de lo más cuidado, pues The Run utiliza el motor gráfico Frosbite 2.0, el mismo que da vida a Battlefield 3.

La cámara se acerca y se aleja del coche según momentos de la carrera, también si frenamos o realizamos algún que otro “trompo”. Está diseñada para aumentar la sensación cinematográfica, pero no llega a molestar en ningún momento. El cambio de vehículo, por ejemplo se realiza parando en las gasolineras. Una vez allí, y según el tipo de fase en la que estemos, podremos elegir entre los más de treinta coches disponibles. Aquí nunca falla Need for Speed, pues el buen gusto le supura por todos los poros: Porsche Carrera o 911 GT2, BMW M3 o M1, Chevrolet Camaro y Corvette, Dodge Challenger del 70 o el actual, Lamborghini Miura y Aventator… habrá para todos los gustos, eso sin duda.

CREAMOS EN THE RUN

Algunos de los coches de Need for Speed: The Run

The Run ha pasado varias fases de su desarrollo con opiniones encontradas. Los primeros pasos del juego no gustaron ni a sus fans ni al resto de jugadores, se pulieron aspectos como el peso del vehículo o su comportamiento en las curvas, una vez arreglado se diluyó la parte de acción fuera del coche y finalmente se dotó de un apartado técnico robusto y compacto además de mejorar la experiencia online con el nuevo Autolog. Eso, en mi casa, se llama “saber hacer”, y es lo que ha hecho Blackbox con Need for Speed: The Run, ha pulido cada aspecto criticado desde mayo hasta hoy, de forma metódica y seria, ha aumentado la inmediatez y la espectacularidad, bases de la serie, y nos ha regalado reproducciones virtuales de Irina Shayk y Christina Hendricks. Tenemos la mezcla: velocidad, coches molones y tías buenas. ¿A quién va dirigido el juego? Lo sabemos de sobra. Visto lo visto, apunta maneras para encantar a todos los seguidores de la serie, el cóctel se presenta interesante, pues The Run se sitúa para divertir a millones de jugadores. Poca broma.

Adrián Hernán 09 | 11 | 2011