Estaba claro. Después de masacrar a cientos de enemigos con sus katanas y de compartir horas de espera ante su peluquero preferido, los destinos de Dante y Raiden se han acercado por fin. No sólo serán comparados por su peculiar cabellera, también lucharán de la misma forma. Así, la serie Metal Gear se adhiere a las nuevas modas de la actual generación, acción directa y sin medias tintas. Raiden recoge el testigo de un Dante ahora con permanente, la industria del videojuego vuelve a tener un adalid en lo que se refiere a la acción de pelo albino.

HABEMUS RAIDEN

Con el lanzamiento de Metal Gear Solid: Rising, Konami se adentra en el mercado de los beat’em up con una marca histórica que asegura la atención de la inmensa mayoría de los medios especializados del planeta. El primer desarrollo importante de la saga alejado de las manos de Hideo Kojima, por lo menos en lo que hace referencia al control total de su destino, reclama así su lugar entre las obras de acción más importantes de la generación añadiendo un par de elementos que lo diferenciarán del resto de producciones del mismo género. En esta ocasión comandarán la nave Shigenobu Matsuyama como productor y Mineshi Kimura –en el equipo de Kojima desde el primer Solid- en la función de director.

Tras un teaser que dejaba entrever poca cosa, Rising se destapó en el pasado E3 como una de las mayores sorpresas del evento. Se abandonaba totalmente el estilo reposado y analítico de las aventuras de Snake para dar paso al publicitariamente bien utilizado nombre de “Lighting Bolt Action”. El cambio radical viene aderezado por la ausencia del anterior héroe y la vuelta al protagonismo de una de las pocas apuestas personales de Hideo Kojima que nunca llegó a cuajar, el antaño adolescente atormentado y actual ninja cibernético, Raiden.

La historia de Rising se sitúa entre la segunda y la cuarta entrega, siendo un capítulo independiente de la serie. Esta vez veremos de primera mano la particular odisea que “Jack el destripador” recorre desde su batalla con Solidus hasta su circense aparición en Guns of the Patriots. No obstante, Rising, mantendrá un leve contacto con la historia de los “Lalilulelo” con algunas apariciones por confirmar de varios secundarios de la saga; así el título sigue conectado con la génesis de la obra de Kojima, asegurando tanto seguidores clásicos por los hechos que se narrarán como los jugadores noveles ávidos de acción.

El título luce una actualización del motor de Guns of the Patriots, por lo que parece que el excelente apartado visual de última entrega de sobremesa se mantendrá y pulirá. Uno de los pocos defectos de la cuarta parte, la definición de algunos elementos accesorios se beneficiará de la revisión, así cómo el nivel de texturizado, al menos en lo poco que se ha mostrado hasta el momento. Debemos suponer que, lógicamente, incluso mejore en líneas generales para poder convertirse en un abanderado tecnológico en el momento en que salga a la venta, a imagen de las anteriores entregas.

QUIERO CORTAR SANDÍAS

El famoso video jugable de Rising encierra una serie de interrogantes que aún no han sido despejados. La libertad interactiva que tiene el protagonista a la hora de filetear a sus enemigos, espectacular e impresionante, puede tener una contrapartida: la jugabilidad. Por lo visto en el video, a la hora de cortar a voluntad distintas extremidades, la acción se detiene de cara a ofrecer una visión cercana de los funestos resultados orgánicos. Esto implica que el desarrollo del juego se detendrá, al estilo de “golpe especial”. Por otra parte, los momentos en que no se escoge utilizar la katana a nuestro antojo, la acción no se detiene, seccionando así de forma más usual, a imagen de los títulos actuales.

La característica forma de trocear carne -y otros elementos- de Raiden y la libertad interactiva que aporta, aunque no se haya obtenido de las mentes pensantes tras los nuevos inventos de Microsoft y Sony, sí que les habrá producido una amplia sonrisa. Como se ha ido comentando recientemente, el juego de Kojima Productions podría tener soporte para los nuevos periféricos Move y Kinect. Por primera vez, y esperamos que sirva de precedente, la idea parece ir en la dirección correcta.

GANGRENA Y AMPUTACIONES VARIAS

Metal Gear Solid: Rising mantendrá, por lo visto en el epílogo del video del E3, una de las señas características que Hideo Kojima instauró en la serie desde el sufijo Solid, el humor. Tanto cortar una sandía en trozos después de asesinar a cientos de soldados como por ejemplo desprenderse de revistas eróticas para marear al personal son técnicas que pese a tratarse de un grupo desarrollador distinto, seguirán intactas.

No así la violencia. Debido a la naturaleza interactiva del título y el libre albedrío a la hora de utilizar la fina hoja de metal en carne humana, ha de esperarse un aumento en la violencia del mismo, aunque desde Konami nos insten a acabar el juego sin eliminar a ninguna persona. De todos modos, viendo la trayectoria de los títulos de la desarrolladora japonesa, no creemos que se convierta en una orgía de sangre y destrucción.

TÓCALA OTRA VEZ, RAIDEN

Las armas están en alto, el desarrollo sigue firme y 2011 será, si no hay cambios drásticos, el año de lanzamiento de un juego que supone un cambio de aires a una saga millonaria, tanto que puede convertirse a sí mismo en una nueva ramificación en el enrevesado árbol genealógico de la historia de Big Boss y compañía. Raiden, este es tu segundo round como estrella central del producto, no nos falles.

Adrián Hernán 22 | 10 | 2010