El que es sin duda uno de los títulos fuertes de Ubisoft para este año se encuentra casi a punto, motivo por el que la compañía gala nos invitó, junto al resto de medios del sector, a probar el divertidísimo multijugador de una licencia que tiene ya la friolera de doce años, y que tras un discreto Driv3r busca el retorno al sabor clásico de la saga, pero sin renunciar a innovaciones jugables para divertir a los conductores ávidos de persecuciones al límite.

TANNER HA VUELTO…

…aunque no necesariamente de una pieza. Driver: San Francisco nos sitúa en la histórica ciudad Californiana para dar rienda suelta a la más frenética conducción, donde John Tanner persigue sin tregua a su némesis Jericho, fugado de prisión tras los acontecimientos de la tercera entrega y causante del caos en tan idílica urbe de la costa oeste de los Estados Unidos. Velocidad al límite, una mala maniobra, y Tanner sufre un terrible accidente que le deja gravemente herido y en estado de coma, lo que supone el punto de partida de este nuevo Driver para sorpresa de unos y curiosidad de otros, pues jamás se había planteado un juego de conducción con un comienzo tan extravagante.

Puede que más de uno piense que Reflections, el reputado estudio a cargo del juego y que cuenta en su dilatada carrera con obras magnas de la conducción de la talla de Destruction Derby, haya perdido la chaveta al concebir un título de conducción arcade con un protagonista comatoso, sin embargo dado el peso de la narrativa en esta franquicia y las consecuentes novedades jugables que arrastra dicha premisa, puede que no sea algo tan descabellado como parece, por lo que de momento preferimos guardarnos los pormenores de los acontecimientos del nuevo Driver y explicar qué podremos encontrarnos durante nuestro deambular por San Francisco… en espíritu.

Y lo que la inminente aventura de Tanner nos depara sin duda nos causa una gran expectación, ya que los números hablan por sí solos: más de trescientos kilómetros cuadrados de ciudad fidedignamente recreada para surcarla a todo trapo con 128 vehículos reales, en donde los británicos Reflections se han esmerado por surtir con licencias reales de diferentes épocas, lo que permitirá circular a todo trapo en vehículos tan emblemáticos como el Ford Mustang del 69 o el mitiquísimo De Lorean, hasta otros más actuales como el atrevido VW Scirocco e incluso superdeportitos como el Lamborghini Murciélago del 2009.

CAMBIANDO DE COCHE

La novedad que da sentido al paupérrimo estado de salud de Tanner se conoce como ‘Shift’, consistente en cambiar de vehículo rápidamente mediante la ‘proyección de nuestra alma’ -si podemos decirlo así- a otro de nuestra elección; con tan sólo pulsar un botón nos proyectaremos al exterior desde una perspectiva aérea, y simplemente habrá que marcar el vehículo deseado para pasar a conducirlo inmediatamente. Por supuesto esta curiosa pero increíble habilidad no se podrá usar a conveniencia, por lo que deberemos tener cuidado a la hora de usarla si no queremos acabar conduciendo una cascarria de coche sin posibilidad de cambio.

Una vez cogido el pad probamos un modo multijugador cuyas reglas vienen a ser las del clásico ‘tú la llevas’: Varios jugadores compiten por tocar al coche marcado que huye desesperadamente para acumular segundos, aquél jugador que acumule más segundos con la marca dentro del límite de tiempo gana. Lo que parece algo muy sencillo, se convierte en una experiencia muy divertida y gratificante al activar el modo Shift, ya que la pérdida del rival nos obligará a proyectarnos por el escenario para buscar un coche que no sólo se encuentre próximo, sino que nos de las suficientes garantías de poder dar caza al rival y posteriormente emprender una huída rápida, en la que deberemos prestar muchísima atención a los coches que circulan a nuestro alrededor.

Además de contemplar el excelente trabajo a nivel gráfico que Reflections ha conseguido con Driver: San Francisco cuando usamos el Shift, nos invade el entusiasmo de comprobar de primera mano cómo la alocada idea del Tanner malherido casa con el propósito del juego y su desarrollo, basta con repetir algunas carreras más con tan peculiar modo multijugador para darnos cuenta del enorme potencial que alberga una obra que lleva más de cinco años en desarrollo y cuyo lanzamiento está previsto para primeros de septiembre, momento ideal para empezar la recta final del año con un título que sin duda dará que hablar durante la tórrida etapa estival, caracterizada por la escasez de lanzamientos relevantes, con honrosas excepciones como el nuevo Driver.

José Luis Fernández 14 | 07 | 2011