Desde hace unos años, Bioware se ha ganado a pulso el respeto de los jugadores gracias a la excelente calidad de sus RPG de corte occidental, una corriente que para muchos empezó con Knights of the Old Republic. ¿Conseguirá Dragon Age 2 sorprendernos de igual modo?

LOS ANTECEDENTES

La llegada de Dragon Age: Origins a PC y consolas supuso, en su momento, un movimiento maestro por parte de Bioware que lograba cubrir el hueco dejado en el género -sin exponentes que realmente pudieran cumplir con las expectativas de los usuarios- tras el lanzamiento de Oblivion.

Pero, aunque el momento haya sido oportuno, no hay que quitar mérito a sus puntos fuertes: un argumento sólido y dinámico que responde según nuestras decisiones y acciones realizadas durante el juego, un héroe totalmente personalizable a nuestro gusto… y como no, el trasfondo épico y medieval en el que se desarrolla el título.

NUEVOS GRÁFICOS Y CONTROLES


Tras haber dado con la fórmula del éxito, y cuajar entre los aficionados al buen rol, parecía más que lógico pensar en una segunda entrega. Efectivamente, tiempo, paciencia y el buen hacer de Bioware han sido los ingredientes necesarios para encontrarnos con el ya muy próximo retorno de la nueva entrega de Dragon’s Age que promete cuidar más a los jugadores consoleros.

En primer lugar, el motor gráfico sufrirá un pequeño lavado de cara, siendo el mismo que el de la primera aventura pero algo más depurado, algo más notable en la versión para consolas. Pero en el campo donde más notaremos la evolución será en la jugabilidad. Bioware ha escuchado las críticas del sector de jugadores que tachaba los combates de algo aburridos y ahora serán todavía más dinámicos y emocionantes.

UNA NUEVA HISTORIA

En Dragon Age: Origins nosotros creábamos nuestro propio personaje desde cero. En esta ocasión descubrimos que Hawke, protagonista de esta entrega, va a ver restringidas sus opciones de personalización: nos encontramos ante un humano que “solamente” podrá ser mago, pícaro o guerrero, sin ir más allá.

Esta situación, que aparentemente es tan negativa al no darnos tantas opciones, resultará ser toda una ayuda para que el argumento tenga una base más sólida y coherente. Y eso no le viene nada mal, ya que el arco argumental de esta entrega cubrirá la friolera de, nada más y nada menos, 10 años en la vida de Hawke. Durante todo ese tiempo seremos nosotros, los jugadores, quienes asumamos la titánica tarea de que nuestro personaje pase de ser un simple refugiado a convertirte en todo un paladín.

EL MUNDO SE MOLDEARÁ CON NUESTROS PASOS


El sumo cuidado puesto en la parte argumental de Dragon Age 2 se notará en que nos encontraremos ante un mundo que, todavía más que en Origins, responderá ante cada una de las decisiones y acciones que haremos en nuestra partida. Y lo que todavía es mejor, la coherencia argumental prometida desde un principio se mantendrá en todo momento hagamos lo que hagamos, dando una profundidad y tono épico enorme a todo el juego.

Pero la cosa no quedará ahí. El juego también nos dará la oportunidad de recuperar una partida guardada del primer Dragon Age Origins, independientemente de hasta dónde hayamos llegado en el mismo. Dragon Age 2 se encargará de recuperar todas las decisiones importantes que hayamos tomado en dicha partida y las extrapolará al mundo de la nueva entrega, lo que sumado a las nuevas decisiones que encontraremos allí resultará en una historia totalmente diferente para cada jugador.

UNAS RELACIONES MÁS COMPLICADAS

En Origins ya teníamos que prestar especial atención a la relación social que teníamos con nuestros compañeros de aventuras para ganarnos su confianza y ayuda además de, tal vez, la posibilidad de conseguir que nos enseñaran habilidades que, de otra forma, no podríamos aprender en el juego. También teníamos la posibilidad de vivir escarceos románticos varios si conseguíamos ganarnos el corazón del destinatario de nuestro afecto. Y muchos recordaréis la polémica que avivaron unas secuencias de tono adulto que, en realidad, jamás mostraban nada más allá de la insinuación y de lo que nuestras calenturientas mentes pudieran imaginar que allí pasaba.

Pues en Dragon Age 2 seguiremos teniendo todo esto pero, como era de esperar, llevado un nivel más allá. En primer lugar, la interacción con nuestros compañeros será más sencilla, pudiendo ver en todo momento el “tono” de nuestras respuestas en las conversaciones que tengamos con ellos. Así, podremos ver si estamos siendo corteses, malvados, seductores o irónicos en nuestras respuestas, que llevará estas conversaciones más allá del tradicional concepto de “caer bien” o “caer mal” a la otra parte. De hecho, como novedad ahora podremos tener incluso un rival dentro de nuestro propio grupo de acompañantes que, lejos de ser algo negativo, nos permitirá desbloquear otro tipo de habilidades que de otra forma jamás encontraríamos.

Como podéis ver, nos encontramos ante un Dragon Age cargado de novedades. Dentro de muy, muy poco, juegosDB os contará en su análisis si estas novedades son suficientes como para convertirlo en otra obra maestra del género o si nos encontraremos ante una mera expansión. Una cosa es segura: ¡no os querréis perder nuestro completo análisis!

Ernesto J. Perez-Durias 24 | 02 | 2011