Hemos hablado largo y tendido sobre Catherine, pero todavía no habíamos tenido la oportunidad de dedicarle una partida en condiciones para ofreceros nuestra visión directa del título. Catherine no es un plato del agrado de todos, es decir, más bien está orientado a los centenares de miles de seguidores de los videojuegos de Atlus en primer lugar, y en segundo pretende captar a personas curiosas que han dejado de creer en la originalidad dentro del sector.

Antes de su lanzamiento en Japón muchos fueron los que pusieron el grito en el cielo al comprobar cómo la nueva obra de su estudio favorito dejaba a un lado el género del RPG Japonés (Saga Persona) para atreverse con una combinación de elementos que, en un principio, resultaban de difícil digestión. Y para qué nos vamos a engañar: Catherine puede resultarte un hallazgo interactivo en si mismo, o aburrirte hasta la saciedad. Catherine puede caer en la monotonía si no se le trata desde un prisma específico, o convertirse en una sucesión de desafíos con un premio sin igual si se degusta desde lo original de su planteamiento.

UN PUZLE SURREALISTA

En Catherine interpretaremos el rol de Vincent, un hombre que todavía se siente un chaval desde el punto de vista integral de la palabra. A pesar de tener más de 30 años, le encanta quedar con sus amigos para hincharse a cerveza. A pesar de contar con una novia maravillosa (aquella que da nombre al juego), prefiere no imaginarse pasando por el altar y, menos aún, con algún que otro pequeñajo hiperactivo haciéndole la vida imposible.

PS3 catherine

Al llegar a casa, sin embargo, siente que su vida está vacía. Tiene muy claro lo que no quiere, pero realmente lo que le atormenta día y noche es no saber realmente el significado de su existencia. Paralelamente a su historia personal, varios casos de muertes salpican la opinión pública: cada cierto tiempo aparece un nuevo cadáver, muerto en su cama, que responden a descripciones similares. Cuando Vincent empieza a tener una serie de misteriosas pesadillas, el universo surrealista de Catherine toma el control del jugador.

Por un lado, la vida de Vincent se resume en quedar con los amigos, con su novia, responder mails y beber para, irremediablemente, acabar todas las noches en un mundo donde sus propios miedos pondrán en entredicho su cordura. Para superar los desafíos de las pesadillas, tendremos que escalar a través de escenarios formados por bloques hasta llegar a la meta de cada nivel. La cosa se complica a medida que avanza la historia, con nuevas trampas y rompecabezas cada vez más complicados. El sistema se basa en nuestra posibilidad de saltar de bloque en bloque, mover determinados elementos, aprovechar la ventaja que supone recoger ítems especiales y, en general, tendremos que mejorar nuestras técnicas de escalada mientras, con cada nivel superado, nos enfrentamos a una misteriosa voz que nos pregunta sobre cosas personales para, hablando en plata, hurgar en la herida.

Lo divertido de estas preguntas, que serían del tipo ¿prefieres una vida plena y corta, o tu sueño es vivir mucho tiempo pero de manera responsable y conservadora?, llega cuando se nos plantean las soluciones del resto de jugadores. Por un lado, tendremos resultados basados en encuestas y, por otro, podremos acceder a las opiniones de otros usuarios vía online. El rebaño (nunca mejor dicho) de personajes que nos encontraremos en este tipo de niveles es francamente peculiar.

CONSECUENCIAS

Pero el punto más atractivo del título queda reservado para Katherine, con K. En un punto de la historia, una jovial muchacha rubia entra en la vida de Vincent para tambalear sus cimientos de arriba abajo. Katherine parece perfecta: es encantadora pero muy sexy, cariñosa pero realmente impulsiva, vergonzosa pero llena de pasión. No le importa que te huela el aliento a tabaco ni que bebas. Es más, prefiere vivir al límite que pensar en bodas, bautizos y comuniones. Demasiado perfecta (bajo el punto de vista del protagonista) para ser real.

Xbox 360 Catherine

Y aquí recaen las dudas que el videojuego de Atlus plantea al jugador. Todas nuestras decisiones tendrán repercusión, no sólo a nivel de Karma, si no en la relación con los personajes de la aventura. Contesta con malas palabras a tu novia por el móvil y podrás desatar su furia, intenta conservar la dignidad haciendo cosas que, en realidad, no sientes y aparecerá Katherine para recordarte que lo que más ansías en la vida es una noche de pasión con esta chiquilla que, a pesar de tener 10 años menos que tú, parece que te conoce más que tu propia madre.

Y entre este batiburrillo de recursos surrealistas, propios de creativos tan excelsos como Sathoshi Kon (su obra perdurará para siempre con producciones como Paprika o Paranoia Agent, RIP) descubres que tu vida corre peligro por las noches por una simple razón: hay alguien en el mundo que desea que estés muerto. ¿Será la amable Catherine, tal vez la provocativa Katherine, o tu misma persona? Tenemos tantas ganas de saberlo como vosotros.

Sergio Melero 26 | 12 | 2011