La guerra ha comenzado. La escalada de violencia es algo palpable en cada ciudad y cada calle del mundo libre. La madre Rusia ha decidido poner en jaque a la nación con la que mantuvo más de medio siglo de tensas relaciones internacionales, EE. UU. Por primera vez en la historia, una nación ha osado invadir el territorio americano; y este pueblo no podía ser otro que el ruso, harto decidido a poner el broche al descafeinado final de la Guerra Fría. El 8 de noviembre, Activision dispondrá en las tiendas esta última entrega donde, como fuerzas especiales, nos tocará mover pieza ante un apocalipsis que el mundo, por fortuna, no ha padecido: la Tercera Guerra Mundial.

LA EXPERIENCIA ES UN GRADO

Los hechos acaecidos durante las dos primeras entregas de Modern Warfare sirvieron de antesala para crear un clímax de proporciones bíblicas. La tercera Guerra Mundial como nunca antes se había jugado. Y Activision, que sabe mucho de marketing, ha aprovechado esta gran baza para hacer resonar el último capítulo de su saga por encima del esperado Battlefield 3.

La profusión de vídeos y pantallas sobre nuevos escenarios y misiones del juego confirman y desvelan nuestras sospechas y algún que otro anhelo. El juego sigue la línea que marcó MW de operaciones de élite encubiertas, aunque ante la debacle mundial, habrá que hacer frente al enemigo en campo abierto como ya sucedía al final de MW2. Por supuesto, el componente acción seguirá primando en la saga con espectaculares huidas en lancha a lo largo de la costa de Manhattan, redadas en ‘tiempo bala’ para vaciar una habitación de terroristas sin dañar a los rehenes… Sigilo, trabajo en equipo, ejecución; todo ello conjugado con la magia que solo Infinity Ward sabe crear con la ayuda de Sledgehammer -en lo que se refiere al apartado offline -, Treyarch -que realizará la versión de Wii- y Raven Software -que se ocupará de crear los DLC venideros-.

Sin duda, MW3 ganará en profundidad al chocar todos los elementos y personajes presentados en entregas anteriores. Pero una de las cosas que más impacte al espectador será la entrada en la civilización, es decir, luchar en las capitales del planeta. Más concretamente, de Europa: Berlín, Londres y París serán de nuevo el campo de batalla donde se decidirá el destino de la humanidad. El modo cooperativo ‘Spec Ops’, introducido en MW2, ha ganado enteros por su complejidad y necesidad vital de estar con un amigo mano a mano para sobrevivir a las incesantes olas de enemigos. Muestra de ello es el nuevo vídeo que acaba de publicar Activision sobre varias misiones de dicho modo.

Así pues, la trama, las nuevas ubicaciones y los reinventados modos de juego vendrán a reforzar la profundidad del modo multijugador que, aunque es probable que siga la misma línea que MW2, por seguro se verá muy reestructurado en otros puntos. O al menos esa parece la estrategia de Activision, centrada en explotar el juego online con sus futuros servidores de Call of Duty: Elite. Hasta donde se sabe, esta red social permitirá consultar estadísticas y crear clanes, entre otros servicios gratuitos o Premium -de pago-. Para conocer más detalles del modo online habrá que esperar hasta el evento Call of Duty XP! celebrado en Los Ángeles los días 2 y 3 de septiembre. Entonces se revelará, durante el campeonato entre los clasificados de todo el mundo, el renovado multijugador de MW3. Por el momento, sabemos que los demandados servidores dedicados serán el primer apartado subsanado en la nueva entrega.

VIÉNDOLE LAS OREJAS AL LOBO

Probablemente, el modo online sea uno de los apartados que ganen el pulso a Battlefield 3 -aunque viene de ganar el premio a mejor multiplayer del E3-, pues Activision ha hecho una gran inversión a favor de su buque insignia, con ánimo de alimentar bien a su gallina de los huevos de oro. Call of Duty XP!, las masivas campañas de publicidad y los servidores Elite no vienen sino a reforzar el tambaleante monopolio de los shooters tras la salida de Battlefield 3. Pero el problema es que todo el suspense y el tinglado de proporciones bíblicas que está por venir generan menos expectación que un solo vídeo del juego de Electronic Arts.

El estudio sueco DICE ha tenido tiempo más que de sobra para saber qué le faltaba a la nueva generación de shooters que, desde luego, no eran los infinitos DLC’s de mapas, trajes alternativos… Era el realismo de una guerra, las emociones del campo de batalla. Algo que Frostbyte 2, el nuevo motor gráfico de DICE, consigue transmitir. Cierto es que el IW 4.0 -motor gráfico de MW3- ha ganado en profundidad de campo, generando gráficos volumétricos muy logrados y entornos hiperrealistas como el interior de un submarino de guerra. Pero todo ello no le vale para alcanzar el procesado de sombras y el entorno vivo que Battlefield muestra: explosiones, derrumbamientos, deformaciones del paisaje…

Estos datos no hacen más que afianzar la evolución de los shooters bélicos y aseverar que esta guerra no ha llegado a su fin, pues todavía quedan muchas batallas por librar. Está por ver cuál es la mejor historia bélica jamás contada -y MW es una saga muy lograda a nivel narrativo-, cuál es el mejor modo multijugador y, quizá esta sea la pugna más decantada, qué juego tiene mejores gráficos.

David Alvarez 12 | 08 | 2011