Cerca está la llegada de un clásico que tiene en vilo a todos los seguidores de esta saga. Y es que la franquicia Call of duty y sus dos capítulos anteriores de Modern Warfare, no han dejado indiferente a nadie, por su espectacularidad, jugabilidad e historias trepidantes. Aparte, el modo multijugador ha contado con miles de adeptos incondicionales que han disfrutado de horas y horas de diversión, sumergidos en una adictiva lucha sin tregua. Recientemente, hemos tenido la suerte de probar esta tercera entrega en el modo supervivencia, y aquí os explicamos cuales fueron nuestras impresiones.

SOBREVIVIR…

En este modo de supervivencia que probamos, la mecánica se basaba en sobrevivir a oleadas y oleadas de enemigos, en cooperación con otro compañero, avanzando y mejorando a nivel de experiencia y dinero, con el cual podremos comprar mejoras de armas y munición en estaciones habilitadas para tal fin. Nos enfrentaremos a todo tipo de enemigos, a cual más temible, empezando por soldados rasos, soldados con escudos, helicópteros y un largo etcétera que nos mantendrá entretenidos en nuestra lucha por conservar la vida.

Dispondremos de un amplio arsenal, así como la posibilidad de adquirir diversos artefactos especiales, tales como ametralladoras fijas, las cuales tendremos la posibilidad de colocar estratégicamente en el escenario, para atacar así de forma automática a nuestros enemigos. Aparte, dispondremos de rifles de francotirador, armamento pesado y la opción de pedir refuerzos, con lo cual, un batallón amigo se nos unirá para poder superar los niveles más difíciles.

REALISMO AL MÁXIMO



El manejo es impecable, con nuevos efectos añadidos para una mayor inmersión en el juego, como el movimiento nervioso de cámara en situaciones límite. Las animaciones jugarán un gran papel, haciéndonos disfrutar en todo momento de una inmersión total en el rol de nuestro personaje, sintiendo como propio cada movimiento que realicemos y cada retroceso al disparar.

Como era de esperar, quedamos sorprendidos desde un primer momento con la potencia y calidad gráfica, la cual impresionaba con soberbios efectos de luz, humo y partículas, a la vez que alucinábamos con la ambientación, probando un escenario urbano tras los efectos de la guerra, con escombros, casas derruidas y un montón de enemigos por todas partes.

ESPERANDO CON ANSIA…

Si algo ha destacado en anteriores entregas de Modern Warfare, ha sido el realismo en la simulación de las acciones militares, así como la fidelidad de las armas, conduciéndonos en su conjunto a una experiencia muy realista. En esta ocasión no va a ser menos, ya que se ha evolucionado un poco más si cabe, ofreciéndonos una experiencia visual bestial. En definitiva, el juego apunta alto, y más teniendo en cuenta a sus predecesores, lo cual exige de cara a los consumidores finales un mayor esfuerzo para que nadie quede descontento.

El resultado lo veremos a partir de noviembre, pero nuestra opinión es que va a ser un título de los que den mucha, pero que mucha guerra… Seguiremos informándoos sobre todo aquello que acontezca alrededor de este esperado título.

Luis Martinez 12 | 09 | 2011