Seis años han hecho falta para que Battlefield vuelva a optar al trono tras abdicar a favor de Call of Duty. En su exilio, la famosa saga bélica de los suecos de DICE -compañía afiliada a EA- ha sido reinventada aunando lo mejor de la casa: Frostbite 2 y ANT. Sendas tecnologías, usadas como futuro motor gráfico de Battlefield 3 y como fiel capturador de movimientos en FIFA, respectivamente, permiten manejar un nivel de polígonos y presentar un realismo físico inaudito en un FPS hasta la fecha. El resultado es un producto genuino que permite una inmersión total en un gran escenario de caos, confusión y debacle como es la guerra.

UN FPS GENUINO

Por lo visto hasta la fecha, la propuesta de Battlefield 3, que es original, innovadora y técnicamente sublime, ha dejado clara una cosa: este juego no es un calco de la saga Call of Duty: Modern Warfare, su principal competidor. No hay prueba más fiel que los diversos vídeos publicados por EA, en los que los chicos de DICE dejan entrever que Battlefield 3 destacará por elementos tan distintivos de la saga como el manejo de una gran variedad de vehículos -tanques, jeeps y hasta cazas- y la presencia de decenas de soldados en liza.

La tan esperada tercera entrega contará además con un renovado modo campaña donde encarnaremos a Henry Black, un soldado americano de élite que viajará, junto a sus compañeros, a ciudades como París, Teherán y Nueva York sumidas en el profundo conflicto bélico de 2014. A falta de más información acerca del argumento central, está por ver si la aventura offline de Battlefield 3 -que recuerda a Modern Warfare por los distintos brotes de violencia esparcidos por el mundo- estará tan cuidada como el apocalíptico entramado que los chicos de Infinity Ward han estado cocinando desde la primera entrega a través de distintos personajes.

Aunque solo tengamos a nuestra disposición a un personaje controlable para salvar al mundo, DICE ha sabido jugar sus cartas y ha aprovechado tan funesto panorama para unir fuerzas y trabajar codo con codo. Por tanto, Black no será, ni mucho menos, un superhombre; será un soldado envuelto en un cruento conflicto, donde confiar en el compañero es vital para avanzar. Asistir, cubrir, rescatar, curar, apoyar y salvaguardar serán verbos con los que nos familiarizaremos rápido si es que queremos escuchar alguna vez los términos conquistar, ganar o vencer en vez de morir o perecer.

CONTIENDAS HIPERREALISTAS

El vídeo ya revela que haremos uso de armas de última generación pero sin perdernos en artefactos futuristas; que llegaremos a la extenuación mental buscando el modo de superar a la pulida IA del juego y que tendremos que aplicar los correspondientes patrones de cooperación a cada situación para superar las mismas. Llegados a este punto donde la guerra se habrá trasladado a nuestro salón, solo quedará ver cómo la taimada mente del hombre es puesta a prueba en conflictos online con otros jugadores, pues desde DICE aseguran que tienen preparadas partidas para hasta 64 personas en PC y hasta 24 en las consolas de sobremesa.

Elegid bando y preparaos para un imaginario visual sin precedentes amparado por Frostbite 2, la nueva versión del motor gráfico de la saga que, entre otras cosas, reproducirá con realismo grandes entornos y sus manifestaciones físicas, además de explosiones, humo, polvaredas, fuego, estelas de balas… si a eso le añadimos la herramienta ANT, utilizada para dotar de mayor realismo a los movimientos de los personajes –veremos en pantalla nuestros pies al caer de espaldas al correr, al caer desde gran altura y rodar como en Mirror’s Edge- la profundidad de la experiencia alcanzará cotas no vistas en ningún FPS hasta ahora.

Con todo, la evolución del género ha permitido que DICE, a lo largo de estos seis años, aprenda la fórmula del éxito -dotando a su juego de características indispensables para optar al trono del mejor FPS como son unos sublimes gráficos y la espectacularidad hollywodiense-, sin perder de vista la esencia de su producto. Battlefield, estandarte de batallas masivas en primera persona, se engalana para reabrir un nuevo frente en la guerra de los FPS y ya está metiendo miedo al bando ganador, Call of Duty: Modern Warfare 3. Aún así, no hay que esperar hasta otoño de este año -estación en la que sale Battlefield 3- para saber que, como bien decía Solid Snake, la guerra ha cambiado.

David Alvarez 30 | 05 | 2011