El próximo 15 de noviembre podremos disfrutar plenamente de Assassin’s Creed Revelations, la nueva entrega de la saga que ha desarrollado Ubisoft Montreal para PC, Xbox 360 y PlayStation 3. En ella volveremos a formar parte de la vida de Ezio, más viejo, sabio y letal que nunca.

LUGARES COMUNES

Animus significa espíritu en latín, y realmente lo es. El Animus vuelve a ser el verdadero eje vertebrador de nuestra historia, la comunión entre los diferentes espíritus de los antepasados y el presente. Así como los Tricotomitas hablaban de la unión del espíritu con Dios en este caso los unidos son los diferentes espíritus de todos los antepasados que hemos tenido y han terminado conformando nuestra existencia, una suerte de memoria genética transformada en memoria espiritual. Primero conocimos a Altaïr Ibn La-Ahad durante la Tercera Cruzada y le acompañamos en sus descubrimientos por Masyaf, Damasco, San Juan de Acre y Jerusalén, en su lucha contra los Templarios como miembro de los Hashsha-shin, todo ello bajo la mirada consciente de su sucesor, Desmond Miles.

Luego Desmond se vio obligado a seguir buscando entre las almas de sus antepasados para comulgar con Ezio Auditore, huyendo en el pasado y el presente de los Templarios y sus planes de destrucción y dominación, vengándonos de nuestra familia asesinada. Florencia, Forli, Venecia, Roma… Italia desde el 1476 hasta 1499 será nuestro campo de actuación. Después necesitamos ayuda, concretamente en Assassin’s Creed: La Hermandad, donde necesitamos el apoyo de otros asesinos para que Ezio pudiera sobrevivir.

Y por fin llegamos al capítulo final de la trilogía de Ezio Auditore. Igualmente, bajo la consciencia de Desmond, Ezio deberá seguir los pasos de Altaïr, convertido este último en leyenda para los propios Hashsha-shin, en un viaje que nos revelará más de lo que esperamos. Los años no han pasado en balde, Ezio es más mayor, más maduro, las canas se intercalan en su pelo y en su barba, pero la experiencia es un grado y ahora es mucho más letal de lo que fue en su juventud. Para desvelar quien fue Altaïr deberá entrar en la Librería de Masyaf, y no podrá conseguirlo hasta que posea las 5 llaves que la abren.

En lo que pudimos comprobar (en una demostración realizada por los responsables de Ubisoft) el apartado visual sigue siendo de una altísima calidad, como en las anteriores entregas de la saga, destacando la iluminación nocturna como uno de los logros más preciosos y conseguidos. En las imágenes vimos a Ezio siendo atacado por Leandros y sus hombres en la primera misión “The Wounded Eagle”. Las texturas eran detalladas hasta el extremo, espectaculares; los edificios, personajes, atrezo, todo el entorno en general está construido con mimo y vectorialmente muy complejos. Las animaciones han sido mejoradas. Gráficamente nos encontramos con una verdadera maravilla que nos sumerge automáticamente en la historia.

ACCIÓN Y AVENTURA

En la escaramuza, una persecución nocturna a través de la montaña mientras conducimos una carreta siendo perseguidos y seguidamente infiltrándonos en la guarnición de Leandros, conseguiremos la primera de las llaves que nos permitirá entrar en la Librería. Tras la persecución debemos movernos por la fortaleza al más puro estilo infiltración, eliminando a los guardias que vamos encontrando. Ezio, pese a estar malherido y notársele los años, ha perfeccionado y ampliado el Sentido de Águila (antes sólo era Visión) y ahora le permite saber dónde han estado nuestros enemigos, dónde pueden estar ahora y detectarlos en las cercanías, de modo que seguir la pista a Leandros se convierte en algo natural y relativamente fácil.

Pero una cosa es seguir una pista y otra llegar al objetivo, porque entre medio no habrán pocas trabas, puertas, guardias y problemas. Afortunadamente, ahora sabremos hacer y usar bombas de distintos tipos: tácticas para servir de trampa a los enemigos; de distracción para servir de señuelo y poder evadir zonas especialmente repletas de guardias; letales, a modo de granadas que estallan al lanzarlas contra nuestros rivales. Con todo ello, junto con nuestra daga y espada, podremos ir avanzando. El acceso a las armas es ahora a través de menús radiales de armas primarias y secundarias, intuitivo, rápido y eficaz.

Cada vez que consigamos una llave podremos realizar un “viaje al pasado”, es decir, volveremos a la época de Altaïr para ponernos en su piel e ir desvelando partes de la trama. De este modo, tras acabar con Leandros podremos realizar la misión “La muerte del mentor de Altaïr”, donde avanzaremos con un Altaïr joven, anterior a la época del primer Assassin’s Creed, con gran agilidad para escalar, moverse, correr y saltar pero poca experiencia aún en las artes del asesinato. Al acceder a esta parte de la memoria podemos comparar con el original, dándonos cuenta de cómo ha mejorado tanto en apartado técnico como en estética pero sin perder un ápice de la originalidad y la esencia de la primera entrega.

Esta nueva iteración de la saga Assassin’s Creed recoge el testigo de Altaïr y Ezio a través de los recuerdos de Desmond, cerrando el círculo de esta etapa a nivel de historia. Las mejoras de jugabilidad hacen el título más versátil, más intuitivo, más rico, más divertido si cabe. Y las mejoras estéticas son tantas y tan buenas que hacen de la experiencia de jugar Assassin’s Creed Revelations una de las mejores que hemos podido comprobar desde hace mucho tiempo. Esperamos con ansias el próximo 15 de noviembre.

Rodrigo Perez 07 | 09 | 2011