assassins creed bloodlines
Cuando la historia de Assassin’s Creed llegaba a sus momentos finales sentíamos, como espectadores, una gran tristeza por Altair, su protagonista. Toda su vida sirvió con eficacia a la causa que creía justa para terminar llevándose un gran fiasco. Por suerte, muchos cabos sueltos quedaron en el aire y era cuestión de tiempo que Ubisoft decidiera completar esa historia, conocer los hechos acontecidos tras los asesinatos de la primera entrega. Assassin’s Creed: Bloodlines viene a cubrir ese amplio espacio en blanco de la historia de Altair que, como héroe solitario e incomprendido, aún tiene mucho por lo que luchar.

Esta entrega exclusiva para la consola portátil de Sony nos traslada a los días posteriores narrados en la primera entrega de la franquicia, cuando nuestro protagonista no debe seguir las órdenes de Al Muadin y es libre de alcanzar sus propios objetivos. Por ello, Altair dejará atrás las fundamentalistas ciudades de Tierra Santa y emprenderá viaje hacia Chipre, donde visitará urbes como Limasol o Kyreni. Gracias a esa total libertad que comentabamos, Altair podrá llevar a cabo sus misiones como le plazca, sin tener que responder ante nada ni nadie.

A pesar de los fallos que tuvo su primera aventura, todo el mundo coincide en destacar el espectacular apartado gráfico. Con Bloodlines parece que veremos el máximo potencial de PSP y es que Ubisoft ha trabajado duro para conseguir un acabado visual de gran empaque e impacto, el mismo que cautivó a millones de usuarios con la primera parte. Además, habrá una mayor libertad de acción e interacción con el entorno y las misiones principales y secundarias serán más variadas.
assassins creed psp
Por supuesto, el juego mantendrá intactas sus principales características. Saltos imposibles, florituras propias del mejor espadachín de novela, empujones, ciudadanos con pocas ganas de ayudar, guardias corruptos y paredes por las que trepar seguirán siendo una importante fuente de diversión. Junto con todo esto, la historia y el guión se presentan como gran aliciente del título. Además del mencionado apartado visual, la primera entrega destacó por su trabajada historia e infinidad de referencias históricas reales. Aunque, evidentemente, la acción y la trama estan adaptadas al medio interactivo, era todo un lujo contemplar algunos acontecimientos históricos en nuestra consola.

En la continuación de las aventuras de Altair podremos seguir disfrutando de una historia interesante y trabajada, gracias sobre todo al tiempo que Ubisoft ha tenido disponible para desarrollar la trama. Además de todo esto, habrá otra interesante novedad en el juego. La compatibilidad entre Bloodlines y el Assassin’s Creed de PS3 ya ha sido confirmada. De esta forma, podremos disponer de armas y movimientos únicos gracias a esta interesante implementación. Y es que la principal función de este Assassin’s para PSP es dejar la historia de Altair bien cerrada antes de la llegada de Ezio y su renacentista aventura.

En definitiva, Assassin’s Creed: Bloodlines viene dispuesto a ocupar uno de esos puestos de privilegio dentro del catálogo de PSP. Ubisoft está desarrollando con calma un juego que tiene la oportunidad de convertirse en “must have” gracias a su historia, jugabilidad y gráficos. Nuevas misiones, nuevos objetivos, jugabilidad mejorada y el regreso de Altair funcionan como punta de lanza de una aparente excelente aventura. Que tiemblen los enemigos de “El que vuela” porque su hoja está afilada y ya nada puede detenerla.

Antonio López 28 | 07 | 2009