Hola a todos, soy Den, administrador de FeelTheByte y me encuentro de visita por Juegos DB para soñar con vosotros, sobre un futuro hipotético en el que las cosas han sucedido de diferente manera, viajemos unos minutos a otra realidad paralela ¿me acompañáis?

¿Y SI SEGA HUBIERA SEGUIDO HACIENDO CONSOLAS?

Si dijera que esto es una pregunta que no se ha realizado nunca nadie, probablemente os estaría mintiendo. Millones de jugadores en el mundo, vivimos en su día una época absolutamente maravillosa, en que la guerra de las consolas tenía a dos gigantes batiéndose en duelo, Sega y Nintendo. Si por algo destacaba Sega respecto a su rival, era por tener el valor de arriesgarse a la hora de buscar el poderío tecnológico, su consola más longeva, Sega Mega Drive (Genesis) se convirtió en todo un transformer con el Mega CD y el 32X que convertían a la susodicha en una avanzada a su tiempo consola de 32bits, cogida con pinzas, pero al fin y al cabo fue así. De hecho fue la primera consola en ser “actualizable” al más puro estilo del PC, agregando complementos que añadían funcionalidades o mejoraban las existentes.

El MegaCD otorgaba una capacidad de almacenamiento impensable para aquella época, así como videos y audio digitalizados (se popularizaron las videoaventuras gráficas) y por su lado el 32X aumentaba la potencia de la máquina para lanzar juegos más complejos y cargados de detalles. Sin embargo los mismos motivos que la hacían destacar, fueron los primeros en dar un golpe de desconfianza hacia el consumidor, diversificaron su propio mercado lanzando 3 formatos de juego en la misma consola, amén del elevadísimo precio de sus componentes.

Con toda esa experiencia adquirida y de nuevo haciendo gala de esa capacidad para lanzarse al vacío en enormes acantilados, lanzaron al mercado la fantástica Sega Saturn, una preciosidad de videoconsola tanto por fuera como por dentro, que allá por 1995 ya tenía en sus entrañas la friolera de dos procesadores en paralelo destinados a sacarle todo el jugo posible, era tal el objetivo de supremacía tecnológica que buscaban, que el chip encargado del sonido digital era ni más ni menos que el procesador principal de una MegaDrive, destinado única y exclusivamente a ese menester y que permitía que Sega Saturn fuera la consola de su generación con mejor calidad de audio. Se pasaron finalmente al formato CD y dotaron a la consola de una ranura para cartuchos de expansión de memoria, entre otros posibles usos. Más tarde haría lo mismo Nintendo con su N64.

Podría realizar todo un extenso artículo hablando de las bondades de esta máquina, sin embargo como no es nuestro principal objetivo en este artículo, tan solo voy a mencionar unas pocas características especiales y totalmente avanzadas a su tiempo que decidieron incorporar. Mediante un puerto de expansión en la parte trasera, se lanzaron al mercado dos adaptadores que dotaban a la consola la capacidad de visualizar y editar, atención, Video CD y Photo CD. En efecto, edición de imagen y vídeo, en una videoconsola, en 1995; Podéis quitar ya esa cara de asombro, esto era la Sega de otros tiempos. Desgraciadamente para Sega y todos sus consumidores, el hecho de haber querido innovar de ese modo se puso en su contra. Los dos procesadores de la consola que, en la práctica, iban a permitir hacer conversiones de Arcade casi perfectas, resultó ser toda una odisea para los programadores de entonces, los cuales no estaban en absoluto acostumbrados a ese tipo de sistemas y por tanto no llegaron a aprovechar apenas el potencial que tenía.

Si a eso le sumamos que Sony, con su PSX irrumpió en el mercado aplastando a sus rivales con una facilidad pasmosa provocó que en Sega se dieran más prisa de lo habitual en lanzar una digna sucesora, provocando el segundo golpe de desconfianza ante sus seguidores, que se sentían abandonados por la compañía matando a la consola antes de haberle sacado provecho. Y así, mientras PSX dominaba el mercado y Nintendo se posicionaba en segundo lugar (no sin dificultades) sin dar tiempo a reaccionar a nadie y muchísimo antes de lo que se podía esperar, lanzaron la que para muchos (entre los que me incluyo) ha sido la mejor consola de la historia, Sega Dreamcast.

Esta pequeña maravilla, con un diseño exquisitamente simple y efectivo volvía a asombrar al mundo entero con sus arriesgadas innovaciones, como ya habréis imaginado y como ha sido con todas sus consolas, estas innovaciones han sido incorporadas y han funcionado a las mil maravillas muchos años después de entonces. Sega volvía a adelantarse a su tiempo. Es casi doloroso para mí no extenderme a la hora de contar todas las maravillas que podíamos encontrar en esta consola pero una vez más haré un esfuerzo resumiendo lo más destacable y sorprendente del caso para posteriormente centrarme en lo que nos ocupa (de paso, pido ya las disculpas).

Era la época de las tarjetas de memoria para guardar partidas y de los controladores mezcla digital/analógico, Sega sorprendió al mundo con un mando que incorporaba dos gatillos traseros con sensor de presión, un stick analógico y atención, una ranura para insertar tarjetas de memoria con ¡pantalla incorporada! Esas pequeñas tarjetas permitían gestionar y transferir las partidas sin necesidad siquiera de estar conectadas a la consola, por poder podían incluso tener mini juegos dentro de la misma, muchos no conoceréis jamás de primera mano lo que podíamos hacer en el Sonic Adventure de DC que nos permitía llevar una mascota en la tarjeta de memoria, al más puro estilo “Tamagotchi” (disculpas de antemano a los que no conocéis estos famosos cacharritos).

Se sacaron de la manga un nuevo formato de almacenamiento digital que no ha vuelto a ser usado jamás, el GD-Rom, permitiendo una capacidad de almacenamiento de hasta 400Mb más que un CD-ROM normal lo cual tenía muchas ventajas (si, lo que ahora ha pasado con PS3) de cara a los jugones, juegos más largos, más detallados y por ende, mejores.

Para más inri y ahora sí, totalmente adelantados a su tiempo, ¡la consola permitía conectarse a Internet y jugar online! Y tenía muchísimo mérito, porque lo realizaba con una conexión modem de apenas 28K, toda una proeza para entonces. En efecto, en 1999 ya podíamos navegar por internet y jugar online, pero solo con una Dreamcast, ninguna de sus rivales permitieron lo mismo (tuvieron función de juego online, pero no navegación). De hecho, DreamArena, que así se llamaba el servicio online, te permitía tener un correo electrónico propio en la consola, justo en el Boom de internet eso era el regalo más increíble que le podías hacer a un chaval.

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Den 25 | 10 | 2010