Cuando me preguntan, ‘¿cómo se os ocurrió mezclar en Psicocine.com Cine y Videojuegos?’, yo siempre respondo: ‘¡son hermanos!’ Y ahora os explicaré el porqué.

Hoy día, muchos videojuegos casi son películas, cada día muestran cinemáticas más reales, historias más complejas a las que intentan dar tensión, para que nos involucremos tanto o más que en una película. Tanto es así, que el cine “bebe” de los videojuegos y los videojuegos “beben” del cine. Y para muestra, tenemos un montón de adaptaciones de videojuegos que han aparecido ya en la gran pantalla o, como no, a la inversa: los videojuegos que tienen su propia versión en el mundo del Cine.

Si tenemos que mencionar las adaptaciones al mundo del cine del último año, nos vienen a la cabeza bodrios como Dragon Ball (al menos la versión Japonesa de los 90 era divertida con ese aire tan cutre), La leyenda de Chun-Li o la aún por estrenar Tekken (de la que ya hablan verdaderas atrocidades). Pero muchas veces nos olvidamos de que aún hay películas salvables, dejando a un lado si son fieles o no al hilo argumental de los juegos, pues acaban siendo bastante fáciles de ver y entretienen tanto a los fieles seguidores de las franquicias como al espectador que va al cine sin saber quién es la corporación Umbrella. Me refiero, naturalmente, a Resident Evil, que recientemente ha estrenado su tercera entrega en 3D y Silent Hill, que ya ha confirmado una secuela, esta vez con Heather Mason como protagonista, a la que recordareis por Silent Hill 3.

Por otra parte, si inclinamos la balanza hacia el lado de los videojuegos también encontramos películas que “usan” a estos como reclamo. Sin ir más lejos, Scott Pilgrim contra el Mundo, que es toda una oda friki a los juegos de siempre, donde encontraremos referencias a Sonic, Street Fighter, Zelda, Mario… o el remake de Tron, Tron Legacy, que llegará a los cines en Diciembre y que está ambientado en un mundo cibernético en el que los juegos Arcade tienen su sitio, son buenos ejemplos.

Pero no solo el Cine llena su cartelera con adaptaciones, los videojuegos de este último año también han tenido lo suyo. Si echamos la vista atrás recordaremos Heavy Rain o Alan Wake, juegos que recogen los factores de una buena película de suspense o de un thriller y los transporta directamente al mando de tu consola.

Con esto quiero decir que los videojuegos que un día se consideraron “Arte de segunda” han sabido hacerse un hueco, y ese hueco hoy día se ha convertido en un “agujero” tan grande que el Séptimo Arte muchas veces echa mano de él. De hecho, no paran de sucederse los anuncios sobre adaptaciones de videojuegos como Uncharted, que próximamente estará en la gran pantalla, o una adaptación de Gears of War, que puede ser muy interesante. Aunque también es cierto que muchas veces acaban en la recamara, como le pasó al proyecto de llevar Bioshock al cine (juego totalmente cinematográfico ya de por sí)
En definitiva, ¿Qué por qué Juegos y Cine? ¿Y por qué no?

Victoria Díaz 11 | 11 | 2010