Ha pasado algo más de un mes desde que se puso a la venta y Call of Duty: Black Ops se ha convertido en uno de los juegos más exitosos de finales de año. Es innegable el potencial de la franquicia dentro del mercado contemporáneo y, aunque muchos dudaban de las posibilidades comerciales de este último peldaño en la saga, el público ha dado la razón a Treyarch, que ha sabido crear una obra sobresaliente, que poco o nada ofrece de original, salvo momentos puntuales, aunque ello no sea impedimento para ofrecer un título redondo.

Gracias al momento de excepción que atraviesa el género de la acción en primera persona y la gran aceptación que ha tenido la marca Call of Duty, Black Ops ha logrado superar en ventas (no globales, si parciales) al mismísimo Modern Warfare 2. La marcha de Infinity Ward parece no haber hecho temblar los cimientos de una marca tan conocida como respetada, que se termina llevando el aplauso de la crítica y el cariño de un público incondicional que nunca lo abandona.

CRÍTICA Y PÚBLICO, DE LA MANO

No es muy habitual que todos los medios, o al menos una enorme mayoría, aplaudan un título de una franquicia como ha sucedido con Black Ops. Las sagas suelen estar bien consideradas dentro del mercado del ocio interactivo pero, si estas se centran en el género FPS, la cosa se complica. Que Call of Duty experimenté lanzamiento anuales puede hacer pensar que la calidad del producto se terminará resintiendo aunque, hasta el momento, eso no ha sucedido. En cada nueva entrega nos encontramos con momentos épicos e inolvidables para los fans, algo que esta nueva iteración de la franquicia ha logrado llevar al máximo exponente denominador.

Los niveles ambientados en la guerra de Vietnam resultan de un poderío visual deslumbrante, que ha hecho que casi todos los medios internacionales y nacionales (entre los que nos encontramos) hayan destacado la labor creativa de Treyarch, que se ha adaptado definitivamente a la propuesta espectacular y hollywoodiense de la franquicia. En Black Ops nos encontramos con una de las campañas en solitario más atractivas de la historia de esta saga de Activision, y eso que hemos tenido el enorme placer de ver otras de gran calibre.

Por supuesto, el público tiene siempre la última palabra y se ha demostrado con creces que el éxito de Call of Duty puede durar muchos años más. Cuando la saga da muestras de cansancio y parece que el siguiente título será un fracaso, nos encontramos con mayores ventas que nunca y una tirada inicial que deja en pañales los números conseguidos por la entrega previa. Así ha sucedido con Black Ops (560 millones de dólares recaudados en cinco días), lo que ya sucedió con Modern Warfare 2 y, seguramente, sucederá con el Call of Duty de 2011. El tirón de esta marca es tan brutal que ni la película de mayor éxito del año puede hacerle frente.

EL MULTIJUGADOR QUE BATE RECORDS

Además del éxito comercial, son altamente destacables las estadísticas que la última entrega arroja sobre el papel. Cuando Black Ops se puso a la venta, el título se convirtió de forma inmediata en el más jugado de Xbox Live, algo que también sucedió en PlayStation Network, donde no se esperaba tal avalancha de jugadores. Por supuesto, esto viene justificado por los variados modos online multijugador del título, que siguen siendo los reyes de la función desde que la acción competitiva se pusiera tan de moda en la presente generación de consolas.

No son pocos los usuarios que se pasan directamente a los modos para varios jugadores algo que, por otra parte, nos parece un error garrafal, al dejar de lado una experiencia monojugador más que notable. La experiencia de juego que busca ofrecer Treyarch se basa en las partidas online y offline, por lo que aquellos que se consideren usuarios tradicionales o “hardcore” deberían probar primero con la campaña en solitario y luego pasarse a la aventuras del juego online.

Por supuesto, cada cual es libre de disfrutar como lo desee de esta aventura de acción, donde además de opciones competitivas encontramos posibilidades cooperativas en el modo zombi, todo un éxito que goza de excelente salud en Xbox Live y PSN. Para colmo, descubrimos varios premios y sorpresas en Black Ops con forma de “huevos de pascua”, por lo que los cazadores de mitos y leyendas estarán más que satisfechos con el resultado final. La compra de Black Ops se dibuja como obligada para cualquier amante del género FPS y si ya tenemos en cuenta las estadísticas y datos no podemos más que confirmar que Call of Duty es el Rey Midas del mundo consolero.

AHORA ES CUANDO

Call of Duty es la saga más rentable del momento. Esto ha ocasionado que surjan enemigos y odios inexplicables hacia Activision y las desarrolladoras encargadas de los juegos. Cuando una franquicia se adapta a los lanzamientos anuales, el público y la prensa tiemblan, pues ese matrimonio no suele dar buenos hijos. Para nuestro regocijo, los padres de la criatura siguen haciendo el amor como cuando no estaban casados, dando retoños admirables y muy interesantes. La saga no da síntomas de agotamiento y eso, en un mercado donde el FPS es el rey, es una excelente señal.

Aunque aún no se sabe nada del próximo Call of Duty, los amantes de la saga ya estarán frotándose las manos en sus casas. 2011 será un nuevo año y eso significa nuevo juego. ¿Modern Warfare 3, Black Ops 2, una subsaga totalmente nueva, otra edición coleccionista brutal como la del coche de vigilancia? Respuestas que pronto tendrán respuesta y no vendrán más que a confirmar algo todos sabemos: CoD es la saga más popular y viable de todas las que se desarrollan hoy en día.

Antonio López 16 | 12 | 2010