Dante se vuelve más rápido, suave y peligroso en la enésima remasterización que llega a las consolas de nueva generación de Sony y Microsoft. Sin preguntarse si realmente hacía falta una nueva versión del título de 2013, no podemos más que probar esta nueva propuesta y darnos cuenta que sí, es una ocasión inmejorable para disfrutar del nuevo Dante, siempre que, ojo, no hubiéramos jugado en su día.

Resulta curioso y también lógico el afán por las remasterizaciones en las nuevas consolas. La falta de novedades es acuciante y mientras los títulos más esperados, como Uncharted 4, se van a 2016 (ése sí que parece un remaster de cualquier otro Uncharted) las estanterías de las tiendas y los stores se llenan de ‘pedrea’ de anteriores generaciones. Si cabe, la presencia de DMC es todavía más necesaria que otros que en su día ya los jugó todo el mundo. El juego de Ninja Theory fue un fracaso comercial, no rotundo, pero no llegó ni por asomo a las ventas que esperaban en Capcom. Es una pena que ya afecta a otros juegos de la compañía, todavía mejores, como Enslaved, por ejemplo.

Dante aparece como un personaje más rapido y fuerte

El hecho de que no lo jugara mucha gente en su día le abre nuevas puertas comerciales en la actual generación, un cementerio de software de años caducos. DMC se mostró como un juego de músculo duro, equilibrado en la mayor parte de sus fases y, sí, más fácil que otros de la saga, pero exquisito en su nivel visual y estético. Fueron los trolls de hace dos años, la chavalada con acné que apenas conocía el origen de esta serie de Capcom, quienes, ‘oh, socorro’ pusieron el grito en el cielo ante el nuevo peinado emo de Dante. No pasa nada, trajes para corregir ese error de los programadores, que intentaron huir de un diseño muy noventero pese a ser un juego de la década de los dos mil. Ese acceso de locura transitoria, el germen de acciones deplorables como el gamergate y el odio irracional fue una de las razones del fracaso de DMC. La desastrosa campaña de marketing y pertenecer a un género fuera de moda hicieron el resto.

NOVEDADES, O CASI

Pero vamos con las novedades reales de Devil May Cry. Las justas y necesarias en cualquier remasterización que se precie, pero, por lo menos, algunos cambios que, sin ser muy laboriosos, denotan la predisposición de los programadores a mejorar realmente su producto original (algo que no pasa en la mayoría de puestas al día).

1080p y 60 frames. El caballo de batalla por fin se consigue, en un juego de anterior generación. Estos números, quebraderos de cabeza para empresas, se convierten aquí en una bendición, pues la velocidad de juego y el tiempo de reacción si merecen un equilibrio y fluidez en este aspecto. La puesta al día de Ninja Theory sí lo consigue y no tiene una función únicamente visual, es un cambio jugable que ayuda de verdad a la experiencia de juego.

Esta versión no tiene novedades para los que han jugado la anterior

Tenemos a nuestra disposición todos los contenidos descargables que salieron en el original, se incluye, por lo tanto, ‘La caída de Vergil’, una interesante historia paralela protagonizada por el hermanísimo, con su propio Palacio Sangriento. Entre los demás extras de contenido, poca cosa, trajes y apariencias nuevas para los protagonistas, entre ellas el Dante original. Llama más la atención el nuevo nivel de dificultad que convierten al juego en un rompemandos de ocio infinito.

El modo turbo es otra de las bazas de DMC, pues se aumenta un 20% la velocidad del juego, algo que, unido al paso de 30 a 60 frames estables, convierten a la aventura de Dante en una atracción cardíaca, veloz y gratificante. Acabamos las novedades jugables con un nuevo sistema de fijación de enemigos y cambios en las mecánicas de juego de los jefes finales, bastante fáciles en el original.

CONCLUSIONES

¿Es DMC un buen juego? Sin duda. ¿Merece la pena jugarlo? Ya tardas, es probablemente el mejor juego de acción pura en el catálogo One y PS4 junto con Dust: An Elysian Tail. ¿Y si ya lo jugué y lo acabé en 2013? Entonces la respuesta no es tan fácil. Este título es el ejemplo de cómo hacer una remasterización, todo lo mejor que se puede presentar un producto sin rehacerlo por completo (remake) pero, eso sí. No creemos que guarde novedades necesarias para los que lo jugaron en su día, y menos a 40 euros. Si no lo hiciste, como hemos dicho, ya tardas.

LO MEJOR:

  • DMC es un juego desafiante, eléctrico y con personalidad.
  • Una guía de ‘cómo hacer una buena remasterización’.
  • La predisposición de los programadores a implicarse más allá del consabido 1080p y 60 frames.
  • Muchos no jugaron al DLC ‘La caída de Vergil’, es una buena ocasión.

LO PEOR:

  • Si lo jugaste (entero) en su día, pierde gran parte de su atractivo.
  • Pese a los añadidos jugables, la mayoría de enemigos finales pecan de simplismo.
Adrián Hernán 23 | 03 | 2015