EL GOBLIN Y LA BESTIA

Pese a tratarse de una expansión centrada en entretener a los jugadores avanzados, las novedades de Cataclysm que más atraen son las dos nuevas razas -Ferocanis para la Alianza y Goblins para la Horda- y sus respectivas zonas de inicio deliciosamente antagónicas.

La introducción de los lobizones es un ominoso cuento gótico sobre un reino que, tras decidir aislarse de las influencias negativas del mundo exterior, caerá ante su obsesiva y caduca altivez. El soberano y sus tropas -jugador incluido- se enzarzarán en intentos de reconquista progresivamente épicos que desembocarán en derrotas proporcionalmente agrias. La moraleja del relato depresivo llega demasiado tarde, y los supervivientes se verán obligados a unirse a la Alianza a la espera de poder llevar a cabo su venganza.

Mientras tanto, en el otro extremo del espectro racial, el usuario encarnará a un Goblin adinerado en la cúspide de su éxito. Sus misiones iniciales son más bien caprichos de nuevo rico: probar el último modelo de un vehículo, ir al banco y saltarse su larguísima cola por la cara, amenizar su fiesta con todo tipo de cachivaches que todavía no han salido al mercado… Lo que empieza como un crossover “Blizzard-Grand Theft Auto” culmina en un pastiche retorcido de novelas de Julio Verne: islas misteriosas, monos inteligentes, plantas carnívoras…

MATA A 10 REDACTORES DE JUEGOSDB

Ambos inicios sirven de muestrario para la nueva tanda de misiones que acompañan a la expansión, en la que prevalece la calidad en detrimento de la cantidad. De tanto en cuando será inevitable presenciar un discurso del tipo “¡Canastos! Creo que me he roto la epidermis. Mata a 10 arañas pardas”, pero la mayoría de los encargos presentan interesantes giros de tuerca -convertirse en catapulta humana para asaltar un navío enemigo- y saben que existe una amenaza más temible que Arthas en el día del padre: poner a prueba la paciencia del subscriptor. Los suministradores de encargos suelen plantear entre tres o cinco antes de enviar al usuario a una nueva zona para que su interés no desfallezca.

Aunque este modus operandi se ha extendido por todo Azeroth gracias al mega-parche, son las cinco áreas exclusivas de Cataclysm -niveles 80 al 85- las que gozan de las aventuras más espectacularmente diversas, a juego con sus ambientaciones. Vash´jir´s es un laberinto acuático que requiere monturas y un mínimo de sentido de orientación, Infralar consiste en una caverna de dimensiones y estructura imposibles con una torre en su epicentro…

Por desgracia, el tour de la historia principal se detiene durante muy pocos minutos en cada localización, así que se ha perdido la magia de la exploración metódica que revelaba Rasganorte con pausados golpes de impresión. Cataclysm no es para nada más corto que Wrath of the Lynch King, pero el jugador tiene tan pocos imprevistos en su viaje gracias al afán de Blizzard por pulirlo todo que se produce una falsa sensación de fugacidad.

LA VERDADERA RED SOCIAL

De todas formas, el verdadero plan de la desarrolladora es preparar al jugador lo más rápido posible para que pueda hacer frente cuanto antes al ingente contenido final, el más numeroso hasta la fecha de todas las expansiones lanzadas. Las mazmorras vuelven a colocar a Blizzard en el primer puesto del podio de la genialidad -¿se había bajado alguna vez durante los últimos seis años?- y convierten las variantes heroicas en un reto opcional imprescindible. En total hay cinco “raids” nuevas que recibirán a todos los usuarios confiados con los puños bien cerrados. A decir verdad, los cambios generales provocados por el cataclismo han elevado significativamente la dificultad de las misiones en equipo, anulando por ahora la interacción mecánica y rutinaria de sus componentes.

Irónicamente, la guerra en World of Warcraft ha acabado en segundo lugar, pero el despunte de las partidas JcJ en otros MMORPG -Age of Conan, Warhammer Online- obliga a Alamuerte a dejarse caer en este sector para justificar la reforma de algunos de los campos de batalla existentes y la creación de uno nuevo: Tol Barad, una isla cuya prisión será constantemente disputada por la Alianza y la Horda en pos de mejores premios y búsquedas diarias. En esencia, el mapa es similar a Lago Conquista de Invierno, mas si ambos fuesen combatientes, la novedad de Cataclysm se llevaría siempre las recompensas suculentas. Otro característica afín al estilo “ticket exprés” es el sistema de ranking para las batallas JcJ, pues permite a todos los usuarios disfrutar de esta experiencia sin enrolarse en las burocráticas arenas. Cuanto más elevado sea el lugar alcanzado en el ranking, mayor puntuación se puede alcanzar. El reto invisible de auto-superarse cada semana insufla adictiva longevidad a las luchas contra jugadores de nivel avanzado.

Los lobos solitarios no son los únicos que han visto sus deseos realizados: los clanes tienen la oportunidad de progresar en paralelo a sus miembros para conseguir logros, recompensas, habilidades… Todavía es demasiado pronto para verificar si el camino hacia el nivel 25 se encuentra exento de baches, pero por el momento ha logrado mandar el tópico “World of Warcraft es un título de rol para un sólo jugador con modo online opcional” a la cuneta; el ostracismo sigue siendo igual de válido, pero las convicciones egoístas se vienen abajo cuando el Scrooge de turno supera una mazmorra en compañía y descubre que su camaradería temporal ha obtenido experiencia social y él tan sólo un tic en su lista de misiones.

¿EL REY DE VENTORMENTA? AH, ¿QUÉ TIENE REY?

Una de las pocas excusas para apartarse de la multitud es la posibilidad de convertirse en un Stendhal de lo fantástico recorriendo el contenido original en monturas aladas y maravillándose ante detalles hasta ahora ocultos. La trabajada arquitectura de Azeroth podría haber sido la gran damnificada colateral no del cataclismo en sí, sino de la filosofía de partidas rápidas. Por suerte, sus cimientos sólo se han tambaleado literalmente.

Ocho novelas, cómics occidentales, mangas, una película en preparación… El universo que gira alrededor del astro WoW se compone de tantos satélites que cualquier ente ajeno a su mundo pensaría que los habitantes están al tanto de los acontecimientos pasados, presentes y venideros. Tamaña candidez se vendría abajo al descubrir que la mayoría de los jugadores no sabrían discernir ni los aliados testimoniales de sus correspondientes bandos. Arqueología, la nueva profesión, intenta subsanar el desconocimiento general, pero su proceso peca de largo, lento y vacuo en alicientes tanto intelectuales como materiales.

WORLD OF WARCRAFT: CATACLYSM-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción y cambios importantes.

PÁGINA 2 – Nuevas razas, red social y más.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

Daniel Cáceres 10 | 01 | 2011