Wolfenstein: The New Order retoma las raíces de una franquicia con más de veinte años a sus espaldas y presenta un título old school que complacerá a aquellos fans del género que añoran los shooters de pasillos más clásicos, pero apto y renovado para agradar a nuevas generaciones.

Wolfenstein: The New Order - Análisis

Este juego supone la novena entrega en la saga que debutó en 1981 de la mano de Muse Software con Castle Wolfenstein. Por aquel entonces el título premiaba el sigilo sobre el derrame de balas, y no sería hasta que id Software se hiciera cargo de la franquicia en la tercera entrega, Wolfenstein 3D, 1992, que la acción y el desparrame de munición tomarían protagonismo en los pasillos de la saga, sentando las bases de los FPS de ahí en adelante.

Con Wolfenstein: The New Order, Machine Games y Bethesda buscan rescatar la jugabilidad clásica de este género: la más ruda y a veces cruel: pasillos que son auténticos laberintos de subida y bajada, escenarios cerrados, recuperación de vida a través de botiquines recogidos en el escenario. Os suena todo esto, ¿verdad? 

Los nazis vuelven a ser la amenaza de la franquicia, sin embargo, el estudio Machine Games se ha tomado la licencia de cambiar la línea temporal de los anteriores títulos, así como la biografía de B.J. Blazkowicz. En esta ocasión nos presenta una interesante historia que nos lleva hasta los años 60, lejos de la Segunda Guerra Mundial.

Otra historia, la misma historia

El juego reinventa la historia del soldado americano B. J. Blazkowicz, reescribiendo por completo la biografía que conocíamos hasta el momento. Sin embargo es la misma historia: el muñeco americano que se enfrenta y machaca a unos nazis muy extraterrestres.

Wolfenstein: The New Order - Análisis

En esta nueva realidad, Blazkowicz sufre un terrible accidente durante una misión contra la base donde se esconde Calavera. El incidente deja paralizado al soldado durante 14 años. Durante estos años, los nazis han conseguido ganar la Segunda Guerra Mundial gracias al poder mecánico que ya comenzaban a desplegar en 1946, además de sus artes ocultas. La mayor parte de la acción, por tanto, tomará lugar lejos de la Segunda Guerra Mundial escenario habitual de la saga, lo que moderniza tus armas, así como el aspecto de los protagonistas de uno y otro bando. Cuando despierte, Blazkowicz solo tendrá una idea en mente: ¿podrá un solo hombre dar la vuelta a la tortilla y corregir la historia?

 

ANÁLISIS DE WOLFENSTEIN: THE NEW ORDER – ÍNDICE

Rocío González en 20 | 05 | 2014