Nada fuera del guión, todo tal y cómo esperábamos de la segunda parte del clásico Wastelands. Es la reencarnación del original. Algo que parece que comienza a ser recurrente en las desarrolladoras del pasado. Divinity Original Sin, Wasteland 2, Baldur’s Gate y Fallout en el rol, y Elite Dangerous, Star Citizen en los simuladores del espacio, otras muchas se irán incorporando a la lista de títulos que vuelven a nuestras manos usando la nostalgia de los juegos que tanto jugamos.

Pero esto no es malo, ya que el paso del tiempo no tiene por que sentar mal.

Y eso lo demuestra Wasteland con creces.

El juego arranca con escenas de vídeo reales, ambientadas en un salvaje oeste americano postnuclear, con un toque “amateur”, en el que Wasteland nos pone en el papel de un grupo de defensores de la justicia, muy similares a “sheriffs”, que se ponen a las órdenes de un agente superior para desvelar la incierta muerte de un compañero. La primera hora de juego la pasaremos familiarizándonos con el entorno isométrico, con las conversaciones, las largas conversaciones, con otros personajes y con las habilidades de nuestro grupo.

Y como es habitual en este género, es muy importante cómo configuramos nuestro grupo. Libertad, toda la que queramos. Desde personajes predefinidos con una historia y capacidades establecidas, o sencillamente cuatro personajes estilo libre, configurados a nuestro gusto, con puntos de capacidad distribuidas como creamos conveniente.

Wastelands 2, análisis

Aquellos que buscan la acción inmediata, encontrarán en los personajes establecidos el estereotipo clásico en el género, los más puristas disfrutarán de esa primera media hora configurando los miembros del grupo. Y ya tenemos a nuestros Rangers del Desierto preparados para la acción. No son épicos, no son héroes, más bien despojos de la sociedad con un alto nivel de justicia, que influirán sobremanera en la toma de decisiones, en las opciones de diálogo, en cómo podemos interactuar con el mundo, en si vamos a poder desbloquear todos los secretos del juego…

Lo más interesante de Wasteland 2 es la forma en la que veremos el mundo según quien mantenga las conversaciones, según quien intente abrir las puertas, según quien tengamos seleccionado antes de un encuentro, según lo que hayamos hecho… todo está preparado para que se adapte a quien hemos querido ser. Y por supuesto, cada grupo tendrá una forma diferente de ver el juego, y esto otorga rejugabilidad.

Inxile Entertainment ha introducido en el juego miles de líneas de diálogo: tranquilamente el juego puede aumentar un par de horas si leemos todo con calma. Al mismo tiempo, viendo que no todo el público disfrutará de la propuesta han introducido un sistema de palabras clave, subrayadas, que nos darán idea de nuestro objetivo, acelerando la lectura, yendo al grano. Muy interesante para pasar a la acción sin perder parte de la ambientación.
Pero no desdeñes el leer Wasteland 2, si es así verás mucha profundidad descriptiva, y personajes hilarantes, con conversaciones que te dejarán atónito debido a la carga de humor negro que irradian.

Detalles de la jugabilidad de Wastelands 2

Como toda historia que se precie, tendremos constantemente que elegir. El juego nos pondrá en alerta, haciéndonos tomar decisiones complicadas que impiden volver atrás, una población atacada, o la aparición de mutaciones que aíslan a otra. La radio que nos conecta al campo base no para de lanzar información y urgencia para que decidamos rápido, sabiendo que la decisión impedirá salvar a otros. Al acabar el juego, todas esas decisiones asaltaran nuestra mente, y veremos si vale la pena volver a empezar para recorrer las cerca de 50 horas de Wasteland 2.

En términos de combate, el juego nos obliga constantemente a tener una mirada en la munición. Estamos en un mundo donde los recursos son limitados, y nos encontraremos rebuscando todos los recovecos del mapa para encontrar un cargador de nuestras armas. Pistolas, recortadas, fusiles de asalto, rifles de francotirador, todas ellas tienen munición diferenciada, y hemos de racionar mucho el uso que le damos, ya que no es habitual encontrarse munición en los cadáveres de nuestros enemigos. Aquellos que usen el francotirador con asiduidad se verán en la necesidad de dotar al personaje de una arma secundaria, ya que las balas del rifle son un bien, muy, muy escaso.

Por lo demás, a través de turnos, después de que la iniciativa nos ubique en una lista de turno, podremos ir gastando nuestros puntos de acción para ir ejecutando movimientos, ataques, coberturas, o acciones de espera que mejoren nuestro próximo turno o nuestra capacidad de puntería.

Estratégicamente el juego tiene lo necesario para disfrutar de cada batalla. Hemos de tener en cuenta altura, cobertura, distancia y capacidad de nuestro personaje para usar armas, puntos necesarios para el uso de habilidades, y hasta nuestra posición en combate. El fuego amigo es algo que muchas veces nos hará maldecir, ya que la velocidad de algunos enemigos nos pondrá en una situación en la que nuestras armas no solo impactarán en ellos, sino en conos o zonas de área a nuestro alrededor. Muchas veces, el juego nos pone en esta tesitura, lo cual garantiza grandes momentos de tensión antes de hacer el click con el ratón.

Estrategia y rol añejo en Wastelands 2

Nuestros personajes arrancan con unas capacidades limitadas, con potencial en una rama o un arma, pero somos libres de decidir por donde queremos ir. Hemos de tener en cuenta de todas maneras, que han de estar equilibrados. Un grupo sin un médico no avanzará, al mismo tiempo que la fuerza bruta o el buen uso de la capacidad de manipulación nos dará ventaja en ciertas situaciones. Hemos de escoger bien cómo evolucionan todos ellos, e ir cubriendo carencias según vayamos viendo cómo avanzan los Rangers. El combate es inevitable, así que potenciar nuestra puntería y nuestros puntos de acción son importantes, pero los recursos son limitados así que mejorar nuestra apertura de puertas, cerrojos, hackeo de cajas electrónicas y elocuencia facilitará nuestro tiempo de lucha. De todas maneras, la suerte está echada, y ese 80% de impacto nos desesperará muchas veces, ya que mientras no ponga 100% todo puede pasar.

Siempre hemos de estar atentos a nuestro alrededor, muchas veces el enfrentamiento directo no conllevará más que desperdicio de tiempo y de munición, es mejor usar el entorno para hacer propicio el combate. Bidones que puedan explotar, o estrategias de daño de área mejoraran nuestro ratio de daño, en un mapa donde los encuentros son muy habituales.

En términos generales, Wasteland 2 usa la jugabilidad como hilo conductor de la historia, los combates son prólogos de una aventura, donde hemos de encajar todos los puzles de la historia para descubrir las razones tras la muerte de nuestro compañero Ranger. Y los personajes se nos irán uniendo y mejorarán nuestra experiencia en combate, ayudándonos a avanzar si así lo deseamos, y que nos otorgarán habilidades que potenciarán nuestra ávida recolección de secretos.

Habitaciones, cofres, puertas electrónicas, personajes a punto de morir que pueden ser salvados, conversaciones que cambian según quien hable, percepción de trampas, preparación de bombas, fuerza bruta, conversaciones besaculos o aleteos de megalomanía, sanación y cirugía, capacidad de hackear, de mentir, de robar… todo eso es Wasteland 2, y es lo que hace de este juego un clásico redefinido, dentro de las sagas RPG mejor adaptadas hasta la actualidad.

 

ANÁLISIS DE WASTELAND 2 – ÍNDICE

Chus Seoane 22 | 10 | 2014