En algunas ocasiones, la industria del videojuego parece dar un pequeño respiro a ese continuo oleaje de gigantescas mega producciones, para presentarnos algunos títulos, que bajo el amparo de la humildad y el esfuerzo del género indie, nos descubren una experiencia jugable totalmente fresca y original.

Escenario de Virginia para PS4

Un claro ejemplo de ello se encuentra en Virgina, la ópera prima del estudio Variable State y la editora 505 Games, donde viviremos toda una experiencia interactiva, que se establece entre los límites del videojuego indie y el cine de autor más experimental. Un producto arriesgado, que, aunque no está orientado a las ambiciones más generalistas del sector, puede hacer las delicias de un público exigente, dispuesto a abrir su mente hacia nuevos modelos de entretenimiento.

Un género que acoge los mayores experimentos

Desde que el género indie realizara su gran estallido de popularidad hace unos años, el sector del videojuego se ha visto agraciado por todo un surtido de títulos que rompen con la monotonía impuesta de sus antecesores, para descubrirnos un mundo de imaginación, expresividad y talento. De este sector, nos han llegado grandes obras como Journey, Dear Esther, Her Story, etc, que han marcado nuestra experiencia con un sistema de juego único.

En Virginia, la jugabilidad vuelve a retorcerse en los mandos del jugador, para ofrecernos una experiencia interactiva, en la que nos trasladaremos a un pixelado 1992 para vivir desde primera persona el drama de Anne Traver, una agente del FBI recién graduada, con la difícil asignación de una doble misión para la agencia: investigar la desaparición de un joven en el pequeño pueblo de Kingdom (Virginia), mientras descubre los trapos sucios que oculta su compañera de caso.

Virginia para PS4 es un buen juego indie

Con un acabado artístico chocante, basado en la reducción al modelo poligonal más simple y efectivo, el título se inspira en las características de grandes nombres de la ficción como Twin Peaks o Expediente X, para mostrar un drama policial, donde la investigación se va fundiendo paulatinamente con el surrealismo más inexplicable. Poco a poco, nuestra protagonista se dejará llevar entre los límites del mundo real y el onírico, para resolver un caso que no sólo hará temblar los cimientos de la sociedad del pueblo de Kingdom, sino que, además, desdibujará su propia identidad y los motivos para seguir adelante con su vida.

Toda la obra se engrandece gracias al gran trabajo de Lyndoll Holland, que nos descubre una banda sonora instrumental, que se funde en las diversas situaciones de la historia de una manera elegante y efectiva.

La sutileza de lo oculto

Sin duda, uno de los aspectos más destacables dentro del desarrollo de Virginia, lo encontramos en su método de presentación y desarrollo de trama y personajes. En un título desarrollado sin ninguna voz por parte de los personajes, no faltarán toda clase de detalles que nos dibujarán todos los elementos necesarios, si nuestra curiosidad está atenta.

Uno de los puzzles de Virginia para PS4

Alejándose de los recurridos textos de apoyo para asentar la trama, el juego se basa en sutiles referencias, gestos y maneras para presentar toda la información necesaria, aunque en un lenguaje que peca de ser demasiado complejo e intrigante para el aficionado, dejando que sea este mismo el responsable de llenar los huecos que van poblando nuestro drama.

Lamentablemente, puede que la incoherente serie de situaciones que viviremos durante la partida, haga que el jugador se pierda, o necesite de poner toda su atención en una segunda sesión de juego para terminar de comprenderlo. Pero la sorpresa del autodescubrimiento siempre es una agradable recompensa.

La transparencia del jugador a lo largo del juego

A diferencia del acertado estilo a la hora de presentarnos algunos aspectos del juego, puede que la jugabilidad de Virginia, muestre los principales problemas de atractivo para la ópera prima de Variable State.

Así es el mapa de Virginia

Desarrollado más en concepto de un largometraje, el título nos presenta una jugabilidad totalmente estricta y lineal, donde el jugador no tiene otra opción que la de dejarse llevar, sin tomar elecciones durante el camino que cambien cualquier aspecto durante la hora y media que suele durar una partida.

De esta manera, parece que en ocasiones el papel del jugador desaparece casi de la escena, para ser un mero espectador, capaz únicamente de recoger pequeños coleccionables ocultos por el juego, que únicamente cambian el aspecto del dormitorio.

Un gran paso hacia la buena dirección

Para el aficionado más estático y tradicional, Virginia es una obra difícil de acceder por su abrupto estilo gráfico, una jugabilidad etérea y una duración algo insatisfactoria. Sin embargo, el aficionado más curioso y experimental, descubrirá grandes elementos, que conseguirán hacerse un pequeño hueco en su mente, junto a otros grandes nombres algo incomprendidos como Deadly Premonition.

La duración de Virginia es breve

Puede que Virginia no se trate del indie excepcional que revolucionará la industria este año, pero nadie puede objetar que posee unas bases y estilo dignos de alabanza, en un primer título de un pequeño estudio. Tendremos que estar atentos a Variable State en un futuro para próximas sorpresas.

Virginia está disponible para PS4, Xbox One y PC a un precio estimado de 9,99 € en los diversos bazares digitales de las plataformas. Un precio algo intimidante, pero que ofrece una experiencia original totalmente garantizada.

Marcos Pelillo 26 | 09 | 2016