¡VIVE EL TOUR DESDE DENTRO!

Realmente podemos decir que el juego está muy conseguido y tiene pequeños y grandes detalles que nos harán sentir la emoción de una gran carrera, pero también presenta algunos inconvenientes. Recrear una carrera ciclista en tiempo real para un videojuego encierra una dificultad intrínseca: la larga duración de una etapa y la cantidad de momentos muertos y carentes de emoción que existen. Evidentemente si cada etapa del juego durara 6 horas, resultaría muy poco atractivo y el aburrimiento se apoderaría de nosotros. La gente de Cyanide logró superar esta dificultad con gran acierto en la saga Cycling Manager insertando distintos niveles de velocidad al juego. De ese modo en los momentos muertos de la carrera ésta se podía acelerar a gran velocidad como si fuera una grabación de vídeo. Además, ante cualquier cambio significativo en la etapa, la velocidad volvía automáticamente a tiempo real.

Sin embargo, para este Tour de France, los programadores de Cyanide han optado por otro modelo diferente. En cada etapa hay tres o cuatro secciones, de unos 15 kilómetros como máximo, que se juegan a tiempo real, mientras el resto de la carrera es simulada por la consola. La clave está en aprovechar esas secciones en las que controlas la carrera para dejarla encarada según tus intereses. El inconveniente es que por mucho que tú pienses en una estrategia y hayas movido a los ciclistas en función de ésta, puede darse el caso que en el momento de la simulación todos tus planes se deshagan porque consola no ha leído la carrera igual que tú. En resumen, que existe una pérdida de control del juego durante muchos kilómetros que, a veces, puede hacer que el control de la carrera se te vaya de las manos. Sinceramente, el modelo de los juegos Cycling Manager resulta mucho más real y produce menos imprevistos para el jugador.

Quizás otro punto que se puede echar de menos en un juego que pretende ofrecer el máximo realismo de como vive un ciclista una gran carrera, es la cuestión de la alimentación. Así como en Pro Cycling Manager gestionar la alimentación del ciclista para que no desfallezca durante la carrera resulta fundamental, en Le Tour de France es una cuestión que ha desaparecido. De vez en cuando vemos a nuestro corredor beber del botellín, pero sería mucho más real que tuviéramos que dosificarle nosotros el alimento y mandar gregarios al coche para tal fin. De hecho, aunque el coche del equipo está muy presente en el juego a través del pinganillo, nunca aparece en pantalla, privándonos de típicas imágenes ciclistas como las del corredor cogiendo botellines del coche o hablando con el director.

UNA EXPERIENCIA VISUAL COMPLEJA

A nivel gráfico el juego presenta una calidad notable. Las bicicletas, los maillots y los movimientos de los ciclistas están muy bien conseguidos. En tramos llanos y de “descanso” podemos ver como nuestro corredor estira los músculos o aprovecha para beber con gran realismo. También cuando se empina la carretera los corredores tienen formas diferentes de ascender: los hay que tiran de riñones como hacía el mítico Ullrich, mientras que los más explosivos “bailan” encima de la bici al más puro estilo Contador. Otro punto positivo está en la pugna de los corredores para coger una buena posición en el pelotón, por ejemplo, antes de un sprint. En este caso podemos ver los codazos o los movimientos de hombro exagerados para ganarle la posición al ciclista que va en paralelo a nosotros.

También espectaculares resultan algunos descensos, a gran velocidad, donde la posición aerodinámica de los ciclistas, las curvas cerradas y los quitamiedos de las cunetas son más que verosímiles. Pero si hay algo destacable a nivel gráfico es la gran calidad de los aficionados que, sobre todo cuando se empina la carretera, se agolpan en las cunetas para animar a los corredores. Las banderas, las pancartas, camisetas de los equipos que llevan puestas, dan mucho realismo. Pero, sobre todo, el movimiento de estos aficionados que invaden la calzada y se apartan justo cuando pasamos o se ponen a correr a nuestro lado como vemos tantas veces por televisión. Esto, además de colorido y realismo, le otorga al juego un grado de peligrosidad, pues nuestro ciclista tendrá que estar pendiente, no sólo de su esfuerzo, también de los fervorosos aficionados para evitar un percance en forma de caída.

Sin duda, uno de los grandes atractivos visuales del Tour de Francia es la riqueza y variedad de los paisajes. En este sentido el juego presenta muy buena calidad en el texturizado de imágenes, sobre todos en lo referente a elementos líquidos como ríos o el mar. Sin embargo, aunque los paisajes no siempre son los mismos, se echa en falta mayor variedad, sobre todo a la hora de encarar las grandes etapas montañosas de Pirineos y Alpes, que no son reconocibles visualmente. También por buscar otro “pero”, las caras de los ciclistas resultas monótonas y con poca variedad. En este aspecto uno piensa en otros juegos deportivos, de fútbol o baloncesto, y piensa si fuera posible tratar de recrear los rostros de, al menos, algunos de los ciclistas más importantes del pelotón.

DEPORTE MONÓTONO, SONIDO MONÓTONO

Podemos afirmar que el sonido es lo más flojo de Le Tour de France 2011. Siendo conscientes que recrear el sonido de un carrera ciclista es muy complejo, se echa de menos ciertos matices como escuchar al público que se agolpa en las a carreteras, los cláxones de los coches y, por qué no, los cambios de marchas de los ciclistas. Los chicos de Cyanide vuelven a optar por la misma musiquilla monótona que nos acompaña en las ediciones de Pro Cycling Manager, pero esta vez sin los comentarios de Carlos de Andrés. Al menos podrían haber cambiado la sintonía, pero es la misma que en las últimas dos ediciones de la saga.

Lo único que rompe la monotonía sonora son las breves frases en inglés que podemos intercambiar con nuestro director deportivo o nuestros compañeros de equipo a través del pinganillo. Pero son sonidos cortos, con poca variedad y menos originalidad.

TOUR DE FRANCE -ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción y jugabilidad.

PÁGINA 2 – Apartado Técnico.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

Carlos Aragüez 11 | 08 | 2011