Sangre de Dragón somos, pero no hemos sido los primeros, ni mucho menos, y es que en Dragonborn Bethesda nos devuelve al cuasi infinito mundo de Skyrim de la mano de un ser que competirá con las habilidades que hemos conseguido durante cientos de horas, incluso a superarlas. El mayor DLC de The Elder Scrolls V: Skyrim, aunque, por motivos más que obvios, mejor dejar la nomenclatura inglesa para volver a las raíces de los añadidos, pues Dragonborn es la mayor expansión de Skyrim, pura ambrosía para los seguidores de uno de los mejores videojuegos del 2011.

SHIVERING ISLES EN SKYRIM, AHORA SÍ

Los de Bethesda lo tenían más que claro allá por el 2011 cuando en el DICE Summit mostraron un vídeo que a la postre ha conformado el futuro inmediato de la saga The Elder Scrolls. En aquellas imágenes los jugadores pudieron observar el rumbo de Skyrim y quizás futuras entregas enmascaradas en posible mods realizados por la extensa comunidad pecera. De todos ellos ya hemos visto transformados en realidad la construcción de nuestra casa perfecta en Heartfire y la transformación en Lord Vampiro en Dawnguard. Llega el momento de dar un paso más y demostrar que Dragonborn no es un mísero DLC o contenido descargable, hablamos pues de una expansión, a la manera tan fructífera e interesante con las que nos tenían acostumbrados las compañías. Un producto redondo, divertido, largo y comprometido con el jugador. Y es que, de una vez por todas Dragonborn sí es el Shivering Isles de Skyrim.

Esto se debe a una serie de factores que retratan el mimo con el que Bethesda ha tratado a esta expansión. Como en el segundo gran añadido de Oblivion, Dragonborn abre nuevas puertas al mapeado de Skyrim y por primera vez visitaremos nuevas áreas. Zonas nunca vistas, objetos, pueblos nunca visitados en Skyrim, construcciones diferentes y con personalidad. Sin duda Solstheim, una isla que marca la frontera entre Morrowind y Skyrim será el nuevo parque de atracciones del título que nos ocupa. Hace ya años que pudimos visitarlo en Bloodmon, una de las expansiones de Morrowind, pero aquí, como es lógico debido a la época actual, lucirá mucho más espectacular. Todo, desde pequeños objetos cotidianos hasta armaduras, espadas o escudos nace para complacer el jugador en una muestra fehaciente del trabajo de los chicos de Bethesda. Poco, muy poco se ha reciclado en Dragonborn. Esto es la mejor muestra de la importancia de esta expansión tercera en aparición pero la más importante hasta el momento, sobrepasando a Dawnguard en términos de desarrollo, presupuesto, duración y posibilidades.

ENTEMOS EN SOLSTHEIM

Solstheim, la nueva zona de Dragonborn, a medio camino entre Skyrim y Morriwind está formada por nuevas construcciones, muy diferentes a las vistas en las Tierras Altas y más cercanas en calidez a la zona de Morrowind. Una descarga de 800 MB que se implementa de manera perfecta en el transcurso de la experiencia jugable. En una de las grandes ciudades de Skyrim, como ya viene siendo habitual desde Morrowind, nos atacarán asesinos y al despacharlos comprobaremos que entre los restos de uno se esconde una nota que ponía precio a nuestra cabeza, la cabeza del Sangre de Dragón. Miraak es el responsable de tal afrenta, otro Dragonborn que durante cientos de años ha vuelto a la acción. La campaña principal, de unas siete u ocho horas según nuestra forma de jugar se ve aumentada con numerosas mazmorras que acompañan esta nueva línea argumental, sin duda una de las más completas de todas las expansiones lanzadas por Bethesda. En total, con misiones secundarias y las nuevas zonas, como la gran Biblioteca infinita podemos pasar más de 25 horas en total enfrascados en las historias de Dragonborn, sin duda una duración más que satisfactoria por los 1.600 MP (veinte euros) que cuesta esta expansión.

dragonborn xbox 360

Pero no todo en Dragonborn luce de manera tan brillante. Una de las características más anunciadas, cabalgar a lomos de un dragón encierra una pequeña trampa que los usuarios no se esperaban en los vídeos e imágenes previas al lanzamiento del título. Con tres nuevos gritos podremos montar en una de estas criaturas míticas pero se convertirán en un taxi, más parecido a los de Grand Theft Auto IV que a tales monstruos fantásticos. Podremos viajar de un punto a otro pulsando en lugar de destino, en el caso de no ir directamente asistiremos a una excelente muestra de jugabilidad no jugable, pues el dragón nos llevará de forma automática mientras nosotros seremos mera comparsa. Igual pasa con el ataque, que se realizará tras nuestra orden correspondiente. Una resolución jugable que no agrada mucho pero que ni, mucho menos, ensombrece el titánico esfuerzo realizado por Bethesda en la producción de esta gran expansión, sin duda recomendable a todos.

THE ELDER SCROLLS V: SKYRIM, DRAGONBORN-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Adrián Hernán 13 | 12 | 2012