Volvemos a las estéticas que nos gustan. Vampiros desagradables, grotescos, ensangrentados, costillas al aire, putrefacción lívida y sexualidad ambivalente. Lo mejor de los relatos de los señores de la noche vuelve en la nueva expansión de Skyrim, una que no dejará indiferente a nadie por muchos temas tratados, por decisiones más oscuras que en el imaginario ya bastante tenebroso de Tamriel.

Los Guardianes del Alba, némesis de los más temidos nosferatu, serán el bando sacro en la batalla que nos ha preparado Bethesda en la primera expansión de su multipremiado The Elder Scrolls V: Skyrim. Danwguard servirá como primera toma de contacto para probar y degustar las nuevas capacidades jugables ya anticipadas como demandas de los jugadores hace meses. Podremos convertirnos en un Lord Vampiro al más puro estilo Coppola (sin duda la opción más ventajosa y espectacular), batallar a lomos de nuestro caballo y vivir una gran aventura.

Si bien resulta satisfactoria y más que necesaria para los seguidores de la serie y para los que necesitan más y más hasta implosionar en un éxtasis gozoso de juego y adicción, Dawnguard esconde tras su código creador uno de los mayores temores por los jugadores, más que los propios nosferatus y la subida del IVA. Los errores y fallos, los “bugs”. Que vuelven más fuertes que nunca para deslucir un buen trabajo hasta desesperar al más pintado.

“COLEGA, ¿DÓNDE ESTÁ MI ROPA?”

Eso mismo se preguntarían Ashton Kutcher y Sean Williams Scott tras jugar por primera vez a Dawnguard. Los numerosos errores y bugs que salpican todo el desarrollo de la expansión no hacen más que desestabilizar la atención del jugador, perplejo tras ver los cómicos resultados de estos fallos. Los protagonistas de la obra maestra del género cómico-idiota lo tienen claro, no pueden jugar de forma satisfactoria con esos desastrosos fallos. Desde Bethesda se asegura que se solucionarán, sin duda creemos que será así, pues siempre cumplen con lo prometido, pero llama la atención que existan un número de bugs (proporcional) mucho mayor que en la enormidad de Skyrim. Personajes invisibles, ropa que desaparece (¿es realmente un bug para muchos aficionados?)… El lunes de esta semana se tenía previsto descargar una actualización que los solucionase, pero parece que se ha retrasado un poco. Paciencia pues. Mientras tanto intentaremos analizar a expensas de su puesta a punto como lo que es Dawnguard: una interesantísima expansión para esa bestia parda llamada Skyrim.

EL CABALLEROS DE LOS NUEVE DE SKYRIM

Es una buena forma de presentarlo, pues Dawnguard se situaría como la primera expansión seria de Skyrim en un plano de riesgo y confianza similar al que lo fue Caballeros de los Nueve en el anterior The Elder Scrolls, Oblivion. Utilizando de base el mismo mapa que el juego madre, Danwguard y el mencionado añaden una serie de pequeñas zonas extra además de presentarnos una serie de construcciones de lo más impresionantes, como los castillos de las facciones protagonistas de este añadido. Las partes creadas para la ocasión son interesantes en su mayoría, aunque no representan nada nuevo realmente sí sirven para adentrarnos en esta lucha ancestral entre cazadores de vampiros y los chupasangres ya clásicos en The Elder Scrolls. A buen seguro existirá un Shivering Isles para Skyrim, una expansión mucho más alocada, relevante y poderosa, pero mientras, lo que hemos podido ver de Dawnguard en sus más de diez horas de duración nos ha dejado un buenísimo sabor de boca.

La historia de la descarga nos lleva hasta la facción de los Guardianes del Alba, que como hemos imaginado son cazadores de vampiros ancestrales que intentan por todos los medios eliminar de la faz de Nirn a los vampiros. Lord Harkon, peligroso líder de la facción vampírica ha vuelto a la vida para infectar de manera definitiva todo Tamriel. Como es clásico en The Elder Scrolls, podremos elegir servir a los Guardianes del Alba, como siempre la opción más limitada y vacía, o por el contrario convertirnos en un vampiro, pudiendo llegar a adoptar la forma de Lord Vampiro, sin duda mucho más divertido. Lejos de adoctrinar a nuestros lectores y asumiendo los dos papeles diferentes, llama la atención que ser vampiro se ha convertido en la única opción realmente cuidada para Bethesda, pues seremos recompensados con un nuevo árbol de habilidades interesantísimas, nuevas formas de lucha, poder drenar la sangre, teletransportarnos, convertirnos en ese impresionante Drácula de Coppola que es el Lord Vampiro, etc. Por el contrario, elegir a los Guardianes del Alba no nos servirá de mucho dejando de lado un par de ayudas específicas.

dawnguard xbox 360

MÁS NOVEDADES DE DAWNGUARD

Al margen de la interesante historia, de las opciones vampíricas y demás parafernalia tenebrosa, también se ha añadido una serie de nuevas armaduras y armas que realmente valen la pena conseguir, como las ballestas o nuevos materiales para estas armaduras y armamento, más poderosos que el ébano y las daédricas de Skyrim, por ejemplo. Sin duda una expansión que vale la pena, pero lo valdrá mucho más en el momento en que se arreglen por completo todos los errores de su diseño. La primera gran expansión de Skyrim ha llegado, y con ella nuevas aventuras disfrutables tengamos el nivel que tengamos en nuestro personaje (pues contactarán de diversas formas con nuestro avatar, según nuestra habilidad o nivel total). Ahora, una vez absorbamos la sangre de Dawnguard, esperaremos a la siguiente expansión. Los verdaderos vampiros del cuento son los aficionados del juego supremo de Bethesda.

THE ELDER SCROLLS V: SKYRIM DAWNGUARD-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Adrián Hernán 17 | 07 | 2012