Sega se apunta al lanzamiento de Nintendo 3DS, y lo hace con una de sus franquicias más simpáticas: Super Monkey Ball. Esta vez, los entornos se muestran con una inusitada profundidad, tendremos la opción de disfrutar con varios modos de juego alternativos, mientras elegimos a nuestro mono favorito en aras de superar nuestras marcas y convertirnos en uno de los más competitivos jugadores de Monkey Ball 3D. ¿Qué tal ha salido la jugada?

UN MONO CON MUCHO GANCHO

Corría el año 2000 cuando los salones recreativos del país del Sol Naciente recibían con pasión una nueva máquina arcade. Bajo un concepto estético colorista y una propuesta visual simpática a la par que estrafalaria, Super Monkey Ball generaba extensas colas mientras cientos de jugadores disfrutaban tanto solos como acompañados. Amusement Vision, bajo el amparo de Sega, creó su particular parque de atracciones interactivo, lo llenó de monos metidos en bolas de hámster y lo edulcoró con imaginativos y vivaces escenarios.

Pero lo que realmente marcó la diferencia en este título fue su particular concepto jugable: el género de las plataformas se enfrentaba a un momento donde el control del personaje no era necesario, ya que lo que realmente importaba era mover con maestría los escenarios para que nuestro mono viajara hacia la meta raudo y veloz. Esta evolución del clásico Marble Madness creó una línea de productos que pasaría por un sin fin de consolas de diferentes generaciones, dispositivos móviles de diversa índole y sistemas portátiles variados. Ahora, Nintendo 3DS recibe la versión estereoscópica de una franquicia que, pese a contar con serios altibajos, siempre nos hace dibujar una sonrisa mientras disfrutamos de su divertida propuesta para todos los públicos.

¡RUEDA, LUCHA Y ACELERA!

Super Monkey Ball 3D nos ofrece varias opciones de juego bien diferenciadas, que podrían catalogarse con tres conceptos que, pese a su naturaleza, se combinan bastante bien dentro de un título diseñado para el jugador despreocupado que busca partidas rápidas y divertidas sin grandes alardes conceptuales. De esta forma, quien espere en Super Monkey Ball 3D un trío de videojuegos completos en uno, llenos de posibilidades gracias a una profundidad inusitada y una gran variedad de opciones de personalización, puede quedar seriamente decepcionado. Si bien es cierto que no todos los modos nos han causado la misma sensación, si podemos afirmar que Super Monkey Ball 3D es una atractivo título que asegura horas de diversión, a pesar de no estar exento de notables fallos.

El modo principal, debido a que se presenta como el más completo, es el que más horas de diversión proporciona. En él, deberemos llevar a nuestro pequeño personajillo (podemos elegir entre cuatro diferentes) hasta la meta, sorteando niveles de dificultad creciente y haciendo gala de nuestra habilidad con el stick (o mediante la detección de movimientos de la 3DS). Los variados mundos se dividen en 10 niveles cada uno, y podremos disfrutar de diferentes ambientaciones que amenizarán nuestras partidas. A través de ellos recogeremos plátanos, esquivaremos peligrosos objetos e intentaremos no caer al vacío, siempre vigilando que el tiempo no se termine antes de que lleguemos a la meta.

Hemos de decir que tanto el control analógico como el basado en los acelerómetros de nuestra Nintendo 3DS funcionan muy bien, aunque en el segundo caso tendremos que desactivar el modo 3D, pues resulta bastante molesto perder el enfoque mientras movemos nuestra consola. En la opción Carrera Simia, nos encontraremos con un concepto heredado de videojuegos como Mario Kart: carreras alocadas donde nos pelearemos con 7 oponentes en aras de llegar primeros a la meta, utilizando todo tipo de artimañas. Plátanos traicioneros, proyectiles destructores, invulnerabilidad, etc, son algunas de las habilidades que nos ayudarán a competir contra la máquina, o disfrutar de partidas multijugador en red local para hasta cuatro participantes.

En control no está todo lo refinado que debería, a pesar de que podemos elegir entre diversos personajes y coches con propiedades bastante distintas, por lo que la sensación general de esta modalidad es que podría haber dado bastante más de si, sobre todo teniendo en cuenta que nos recuerda al divertido Krazy Racers de Konami, juego de lanzamiento de Game Boy Advance. Por último, en Lucha Simia Sega nos propone un pseudo Smash Bros. con monos como protagonistas. Podremos elegir entre varios personajes para introducirnos en batallas campales donde el objetivo es conseguir la mayor cantidad de plátanos posibles, golpeando a nuestros adversarios o moviéndonos por el escenario para aprovechar los diferentes eventos que nos permitirán tomar ventaja de la situación.

Tendremos varios sub modos a elegir, contaremos con la opción de jugar con nuestros amigos en red local (cuatro jugadores), aunque, en definitiva, un número muy limitado de ataques y tener a nuestra disposición tan solo tres escenarios, son aspectos que denotan las carencias de este modo de juego. No obstante, resulta bastante entretenido para disfrutar de partidas rápidas y despreocupadas. Para finalizar este apartado, debemos decir que Super Monkey Ball añade a su divertida propuesta la opción de desbloquear extras (como personajes o diversos objetos coleccionables), por lo que tendremos bastantes alicientes para superar sus distintos modos de juego. La dificultad está adaptada a un número mayor de usuarios; olvidad las fases imposibles de la versión de Game Cube porque, salvo en contadas ocasiones, los niveles no supondrán un reto demasiado reseñable para el jugador avanzado.

STEREOSCOPIC MONKEYS

El nuevo videojuego basado en la popular franquicia de Sega y Amusement Vision siempre ha ofrecido un apartado gráfico minimalista, alegre y con una saturación cromática evidente. Los simpáticos escenarios se muestran ahora en Full-3D gracias a las particularidades de Nintendo 3DS, y lo hacen de manera muy llamativa. Los entornos ganan en amplitud, se diferencian con acierto los diferentes volúmenes del escenario y, en algunas ocasiones, determinados efectos gráficos y de partículas dan la sensación de salir de la pantalla.

Echamos en falta, no obstante, un mayor cuidado por el detalle y más movimiento en unos escenarios que, salvo por la acción de determinados objetos móviles, se muestran demasiado estáticos en términos generales. La animación de los personajes en los diferentes modos es correcta, y el acompañamiento musical de esta simpática producción se compagina con unos efectos que hacen su papel sin altibajos. Las escasísimas voces que aparecen en el título están dobladas al español, lo que resulta también un detalle.

SUPER MONKEY BALL 3D-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Sergio Melero 14 | 04 | 2011