Los juegos de plataformas no serían lo mismo sin el lanzamiento del primer Super Mario Bros. para Nintendo Entertainment System. No nos cabe duda que, obviamente, el precedente primigenio de los juegos de aventuras de avance lateral donde el salto se reivindicaba como el principal mecanismo para avanzar lo tenemos en Pitfall! Pese a ello, la fórmula abocetada por Miyamoto en Donkey Kong para recreativas (que sería adaptado poco después en formato doméstico) y mejorada en la mencionada producción protagonizada por el fontanero bigotudo, ha sido y sigue siendo el estandarte de todo un género que, en la época de los 8 y los 16-bit, alcanzó su mayor nivel de expresión salpicando la mayoría de producciones.

Ahora, en una generación donde esa hegemonía la ostentan los juegos de acción en primera y tercera persona, sobre todo es su vertiente shooter, todavía no nos cabe en la cabeza la posibilidad del lanzamiento de una consola de Nintendo sin que, tarde o temprano, llegue el juego ese plataformas para completar el catálogo que, sin la presencia del carismático fontanero y su inseparable hermano Luigi, da la sensación de quedar incompleto. Muchos lo tacharán de continuista -pese a su innegable capacidad de sorprendernos con cada fase-, otros dirán que la figura del fontanero de mono rojo ha sido demasiado utilizada por la gran N -cuando cada Mario Kart supone un hito para los arcade de conducción-, y otros simplemente lo odiarán con solo oír su nombre. No obstante, cada vez que se lanza un videojuego de plataformas protagonizado por él, el género vuelve a brillar con luz propia. ¿Estaremos de nuevo ante un ilustre regreso del fontanero más famoso, ya no solo del género ni del sector del ocio interactivo, si no de la cultura pop de toda una generación?

PLATAFORMAS EN ESTADO PURO

Hablar del nuevo videojuego de Nintendo es hablar de pura jugabilidad. Super Mario 3D Land utiliza un concepto que ya hemos vivido dentro de la historia de la franquicia, fragmentado en títulos como el primer Super Mario Bros. (del que rescata el desarrollo por fases cortas con un final protagonizado por el tan famoso banderín), en inolvidable Super Mario Bros. 3 de NES (volvemos a utilizar la flor para convertirnos en mapache y las casas de Toad regresan para ofrecernos un pequeño descanso entre fases), o el excelente Super Mario Galaxy (con el que guarda no pocas similitudes estéticas e interactivas).

Super Mario 3D Land es un plataformas tridimensional donde el avance lateral no pierde su concepto de movimiento analógico. Además, las fases donde seremos más libres para desplazarnos nos devuelven el carisma Super Mario 64 para regalarnos mundos de una imaginación brutal. Grutas bajo tierra, idílicos paisajes llenos de vegetación, fases acuáticas realmente agradables de superar, castillos plagados de retos (y lava, como es habitual en la saga), el agradable retorno de los barcos y de las mansiones habitadas por fantasmas (con nuevos e imaginativos enigmas)… jugar a Super Mario 3D Land es no querer separarse de la consola hasta ver qué nos depara el siguiente mundo para volvernos a fascinar por su impecable representación visual y su adictivo planteamiento jugable.

Super Mario 3D Land para 3DS

Y el hecho de ser un plataformas tan divertido no solo radica en su planteamiento, si no también es su concepto y en su peculiar curva de dificultad. Durante la primera partida, los fans más devotos del fontanero no encontrarán desafío reseñable para superar todos los mundos acumulando una ingente cantidad de vidas. Incluso conseguirán las monedas estrella (hay tres en cada nivel y algunas en las fases de bonus) sin demasiados quebraderos de cabeza. Eso si, devorarán fases una tras otra mientras disfrutan de plataformas que cambian a la vez que se sincronizan con nuestros saltos, utilizan nuevos ítems tan divertidos como el disfraz de cubo-helicóptero o el de bumerán Koopa Bro. (por fin podemos convertirnos en este icónico esbirro de Bowser), o resuelven retos que, lejos de liquidarles decenas de vidas como antaño, no dejan de ser tremendamente imaginativos. Las fases de los fantasmas utilizan mecanismos sorprendentes en alguno de sus enigmas y, las que hacen avanzar la pantalla sin dejarnos volver atrás, están calculadas al milímetro para ofrecer diversión con cada salto. Es muy recomendable mantener, casi en la totalidad del tiempo que juguemos al Super Mario 3D Land, el botón de correr pulsado para hacer la experiencia mucho más precisa.

Los enfrentamientos con enemigos finales los resolveremos saltando tres veces sobre ellos o, en el caso de Bowser, superando la fase mientras intenta neutralizarnos con sus fogonazos, activando el tan recordado mecanismo que hace desaparecer el puente sobre los pies de nuestro malogrado rival. De principio a fin, el juego está pensado para que la primera partida fascine por su diversión al jugador habitual de Mario, y haga disfrutar a todos los demás sin que hayan tenido contacto con la saga necesariamente. De esta forma, Super Mario 3D Land contenta a todos con una primera partida fulgurante. Pero aún queda lo mejor por llegar.

SUPER MARIO 3D LAND-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción e historia.

PÁGINA 2 – Jugabilidad y Apartado Técnico.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

Sergio Melero 24 | 11 | 2011