Yoshinori Ono y su equipo presentan una nueva entrega de Street Fighter, la saga que instauró los cánones actuales en los juegos de lucha. Pocos géneros tienen un representante tan longevo y tan claro, pero el de los títulos de lucha lo tiene sin duda en Street Fighter (y su estrella en Street Fighter II), que desde 1987 continúa ganando adeptos generación a generación.

Street Fighter V logo

En 2008 disfrutamos de una cuarta entrega que parecía que no nos iba a abandonar nunca, con remixes y reediciones que culminó con Ultra Street Fighter IV y versiones para PC, PS3, Xbox 360 y PlayStation 4. Ahora, el plan es diferente; las consolas de la anterior generación no recibirán versiones (lo más normal hoy en día), pero tampoco lo hará ninguna plataforma Xbox. El juego se lanza en exclusiva para PlayStation 4 y PC, y además lo hace con cross-play, juego cruzado. Esto permitirá que en las partidas online todos los jugadores de una y otra plataforma puedan enfrentarse sin barreras.

Lo primero que llamará la atención de los fans es el cambio de look de muchos de los personajes, el tiempo no pasa en balde, y está bien que algunos se desmelenen un poco (Ken Masters). También se agradece la vuelta de algunos luchadores ausentes desde hace bastante tiempo como Charlie Nash o R. Mika. En total, el juego presenta 16 luchadores en su plantel definitivo con: Ryu, Ken, Chun-Li, Cammy, Vega, M. Bison, Charlie Nash, Birdie, R. Mika, Rashid, Necalli, Karin, Zangief, Laura, Dhalsim y F.A.N.G. De entre ellos, tenemos a cuatro personajes originales, que debutan en esta entrega: Rashid, Necalli, Laura y F.A.N.G.

Street Fighter V selección de personajes

A través de DLC se añadirán seis más durante 2016, y es que empezando por aquí, la sensación de juego incompleto que transmite esta quinta entrega es inevitable.

Si bien es cierto, el aspecto jugable de Street Fighter V es todo un portento, pero eso no se lo descubrimos a nadie que haya seguido las distintas betas. La fluidez y velocidad de los movimientos, la confluencia entre las técnicas de siempre y las añadidas. El juego abandona los Focus Attack (absorber un golpe y contraatacar) de la cuarta entrega, pero añade novedades como el medidor V-Gauge, que veremos en pantalla sobre el medidor de golpes EX. Esta nueva barra permitirá al luchador realizar distintos tipos de ataques especiales: V-Skills, V-Reversals y V-Triggers. Los primeros son técnicas específicas y comunes, que podremos realizar sin gastar mucha porción de las barra, mientras que los V-Reversals y V-Triggers, desatan consecuencias más devastadoras, como técnicas de evasión (los primeros) o contraataques espectaculares, que ejecutados con éxito pueden dar un vuelco a cualquier enfrentamiento. Los golpes EX y los Ultra Combos o Critical Arts (que gastan todo el EX Gauge), se mantienen.

Street Fighter V con V-Gauge, V-Killer de Ken

Sin embargo, Capcom ha fallado en dotar de amplio contenido al juego. Más allá de un plantel que nos pueda parecer más o menos completo, el caso es que el título está dirigido casi por completo al combate multijugador competitivo, en local u online. Así, el modo historia y el modo supervivencia, no son más que adornos. Las historias de los personajes nos llevarán a dos o tres combates, entre los que vemos algunas ilustraciones de Bengus con unas tramas muy simplonas y cortas. En cuanto al modo supervivencia, es algo más desafiante, pero no es un modo en el que pasaremos horas jugando solos. Está claro que la estrella será el online y la competición. Y argumentos no le faltan.

Las partidas en red serán de tres tipos: igualadas, informales y salas de combate privadas. Como sus nombres indican bastante claramente, a las partidas igualadas se accederá teniendo en cuenta los puntos de liga de cada jugador y se obtendrán nuevos puntos al terminar cada combate, mientras que en las informales, no hay clasificaciones son combates libres y por tanto no se reciben tampoco puntos de liga subir de rango en las igualadas. Las salas de combate nos permiten crear salas para combatir con amigos u otros jugadores.

Street Fighter V modo supervivencia

Más contenidos estarán disponibles en los próximos meses en forma de retos o DLC. Por primera vez en la saga, habrá dos formas de hacerse con estos últimos (que incluirán los personajes de los que hablábamos antes). Al completar las historias de los personajes y otros contenidos para un jugador, se acumulará Fight Money, una moneda ingame que permitirá conseguir los contenidos. También se podrán conseguir pagando, como mandan los cánones de los DLC, pero de esta manera, Capcom quiere agregar un aliciente al juego, así como una gran recompensa para aquellos jugadores dedicados de verdad. En realidad, no es una técnica tan novedosa, es el viejo sudar la gota gorda para desbloquear contenidos o pagar por liberarlos sin esfuerzo, como el oro del Hearthstone de Blizzard.

El motor Unreal Engine 4 permite unos movimientos fluidos para los personajes, animaciones vistosas y escenarios con mucha vida. En cuanto al diseño de personajes, esta quinta entrega supone la renovación para el look de más uno, todo es acostumbrarse. En este sentido, al superar las historias personales de cada luchador en el Modo Historia, por ejemplo, conseguiremos desbloquear nuevos atuendos y nuevos colores, con los que poder modificar un poco el aspecto de los personajes. Por supuesto, sigue la tendencia en la saga de dibujar cuerpos poco compensados, de grandes manos, espaldas y muslos… de los que nos sentarían a todos solo de una caricia. Los escenarios son pequeños y tienen pocos detalles, aunque la vistosidad de las técnicas de los personajes y sus nuevos ataques tampoco nos iban a dejar fijarnos mucho.

En resumen, el apartado técnico es soberbio. Los añadidos le sientan bien y el colorido y la fluidez de los movimientos ponen el broche a su jugabilidad. Sin embargo, el juego parece demasiado centrado en el juego competitivo online/offline, y se ha olvidado de los jugadores que disfrutan con el modo historia o el modo arcade. Puede que en los próximos meses nuevos contenidos lleguen para rellenar los huecos, pero en su salida, se esperaba algo más completo.

Rocío González en 16 | 02 | 2016