El estreno de Nintendo 3DS en nuestro país nos ha regalado la revisión de franquicias clásicas, adaptadas al carisma tridimensional de la máquina, además de una buena ración de propuestas basadas en conceptos jugables de probado éxito.

Con Steel Diver nos encontramos con una sorpresa doble: por un lado, tenemos bajo nuestro poder un videojuego totalmente nuevo; por el otro, nos sorprende la decisión de Nintendo por apostar por un género poco habitual, trasladado eso si a las virtudes táctiles y visuales de Nintendo 3DS en aras de demostrar el buen hacer de Vitei, empresa co-desarrolladora del título.

UNA EXPERIENCIA SUBACUÁTICA

La relación de Vitei con Nintendo EAD viene de hace algún tiempo, pues Steel Diver no es el primer proyecto llevado a cabo gracias a la colaboración de ambas marcas. Con el lanzamiento de la Wii Balance Board, la compañía británica se embarcó en un original proyecto para Wii Ware. Rock’n’Roll Climber es un videojuego cuyo principal atractivo reside es su concepto: por medio del nunchuk, el wii remote y la balance board, podemos escalar a través de diferentes recorridos verticales, tanto naturales como Indoor.

Pero fue con Theta para Nintendo DS cuando la compañía empezó a delatar su pasión por el medio subacuático. Este particular videojuego nos llevaba hasta el fondo de un acuario para desafiarnos con originales puzzles, mientras aprovechamos las virtudes de la pantalla táctil.

Una vez más, Nintendo y Vitei se unen para el desarrollo de Steel Diver, un videojuego de submarinos donde el aprovechamiento de las virtudes estereoscópicas de Nintendo 3DS nos permiten sumergirnos en océanos de una profundidad inusitada, mientras defendemos nuestra integridad a base de torpedos táctiles y nos desplazamos mediante la pantalla inferior a golpe de Stylus con un control sencillo a la par que adictivo. Veamos cuales son los pros y los contras de esta nueva franquicia apadrinada por Nintendo.

ARRIBA EL GIROSCÓPIO

El argumento de Steel Diver es tan sencillo como anecdótico, pues nos define de manera bastante general una situación ficticia situada durante el siglo XX, donde un país es invadido por el estado colindante de forma imprevista. Solo cabe una solución: armar una flota de submarinos secreta que, bajo el pseudómimo Steel Divers, serán los encargados de infiltrarse y mermar las fuerzas militares del país que les amenaza.

A partir de ahí tendremos varios modos de juego donde aprovechar las virtudes táctiles de Nintendo 3DS, así como sus sensores de movimiento y su sistema de visionado 3D. El modo principal nos sitúa ante diferentes niveles de desplazamiento lateral, donde manejaremos a cualquiera de los tres submarinos disponibles desde el principio (cada uno con unas características específicas) mediante la pantalla táctil. Tendremos una primera palanca para sumergirnos o emerger a la superficie (recuperando vida con esto último), otra para cambiar la velocidad o activar la marcha atrás, un timón que permite variar el ángulo de inclinación de nuestro submarino, un sistema para desviar misiles dirigidos y varios botones para lanzar torpedos. Para las fases de bonus o el modo periscopio, la perspectiva varía: en estos momentos se nos muestra lo que se ve a través de las lentes del periscopio en primera persona, moviendo nuestra consola manejaremos este dispositivo con bastante precisión, mientras intentamos acabar con el enemigo en la superficie lanzando torpedos a diestro y siniestro.

La jugabilidad es intuitiva, resulta bastante divertido desbloquear niveles cada vez más intrincados superando minas, hundiendo navíos de combate o destruyendo submarinos enemigos, mientras alcanzamos nuestro objetivo intentando sufrir el menor daño posible. El hecho de contar con la posibilidad de superar nuestros propios tiempos en cada uno de los niveles de modo contrareloj, utilizando submarinos diferentes en aras de sacar el máximo partido de sus especificaciones, hace que el juego sea bastante adictivo, a pesar del escaso número tanto de misiones como de enemigos finales que presenta.

VARIAS MODALIDADES DE JUEGO

Aunque el modo principal de Steel Diver nos propone una mecánica sencilla, ir del punto A al B, también se han incluido pequeños añadidos, como puedan ser la activación de determinados eventos al destruir partes del escenario para poder seguir avanzando, o la sucesión de momentos críticos en nuestra cabina: al recibir un impacto muy fuerte, tendremos que evitar que nuestro cuadro de mandos se inunde tocando repetidamente sobre la fuga por medio del stylus. Durante estos momentos, perderemos el control de todo los sistemas de nuestro navío, por lo que es muy posible que acabemos chocando contra una roca si no somos lo suficientemente rápidos reparando la fuga.

El modo principal también nos da la posibilidad de desbloquear insignias durante las fases de bonus, de competir contra nuestros fantasmas o con los de los desarrolladores en el modo contrareloj con el objetivo de mejorar nuestros tiempos, y de superar todos los niveles con los tres buques disponibles. Los dos últimos niveles solo se podrán desbloquear haciendo esto último que hemos comentado en las cinco primeras misiones.

El modo periscopio se basa en las fases de bonus presentes en la aventura principal: con el movimiento de nuestra 3DS, fijaremos los blancos para ver como se hunden en el horizonte presa de nuestros letales torpedos. Pese a lo atractivo de la propuesta, su definición es poco profunda, pues contaremos con un número limitado de tipos de enemigos para darles caza en unos escasos tres entornos diferentes.

Por último, el modo Batalla Naval supone el verdadero aliciente de Steel Diver para alargar la vida del título. Esta especie de Hundir la Flota virtual nos propone partidas estratégicas contar la CPU o contra un segundo jugador, donde deberemos acabar con los efectivos enemigos moviéndonos por una superficie dividida en casillas. El sistema por turnos funciona bastante bien, culminando en una dinámica atractiva y adictiva a partes iguales.

RECREACIÓN MARINA ESTEREOSCÓPICA

A nivel técnico el título que nos ocupa resulta notable en determinados apartados. Por una parte, pese a que el modelado y texturizado de los escenarios y los submarinos no es demasiado denso, es suficiente para introducirnos en el contexto interactivo de manera precisa. Los diferentes escenarios cuentan con elementos móviles, bancos de peces, efectos de partículas y de luz llamativos, y una ambientación apoyada por la utilización de las particularidades visuales de la consola de Nintendo.

El efecto de profundidad está muy bien interpretado, pese a que echamos de menos la inclusión de efectos gráficos y elementos que sobresalgan de la pantalla, quedando la experiencia tridimensional limitada a la visión “a través de una ventana”. No obstante, el efecto que perseguía Shigeru Miyamoto en este aspecto ha sido reflejado de manera notable: podemos decir que jugar a Steel Diver es como mirar dentro de una pecera. En cuanto al sonido, ninguna pega al respecto. Melodías que amenizan la transición entre menús y la llegada de momentos importantes, efectos sonoros efectivos, y voces digitalizadas que potencian determinadas acciones de nuestro submarino y nos alertan de una situación crítica dentro de la cabina.

STEEL DIVER-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Sergio Melero 05 | 05 | 2011