En ocasiones, en la vorágine de información que rodea este mundillo, existen juegos que llegan a las tiendas por la puerta de atrás, apenas se conoce de ellos algún detalle previo a su lanzamiento, quizás por no ser los triple A de turno y la portada no les hace justicia. Ya, ya sé lo que estáis pensando, que hoy en día las portadas no hacen justicia a casi ningún título pero ese es un asunto que por sí mismo da para un artículo completo y no quiero que nos desviemos del tema que nos ocupa. De lo que hablamos hoy es de esos juegos que a priori no inspiran mucha confianza pero tienen mucho que ofrecer y cuando los probamos nos preguntamos, ¿cómo es posible que no supiera nada de esta joya desconocida? En su día algo así me pasó con Cardynal Sin, juegazo de lucha de fantasía medieval para Psone donde los haya. Starhawk es uno de esos juegos y cuando descubrí que viene apadrinado por Sony Santa Mónica Studio, los programadores de God of War, supe que había encontrado otro de esos diamantes en bruto…

ACCIÓN Y ESPECTÁCULO

Starhawk es un western espacial, una historia de vaqueros en el espacio que nos recuerda a algunas de las mayores obras de la cultura contemporánea en cuanto a su ambientación. Series de televisión como Bravestarr, Los Guardianes de la Galaxia o Cowboy Bebop ya se ambientaron en esta estética, en lo referente a la animación.

Pero en lo que a imagen real se refiere, también han sido numerosos los productos culturales que beben directamente de este concepto. La, nunca como se debe, alabada serie Firefly y su culminación cinematográfica Serenity, de Josh Wedon (Los Vengadores 2012, Buffy Cazavampiros 1997) es buena prueba de ello, pero también me gustaría mencionar otras como Las Aventuras de Brisco County Jr con un increíble Bruce Campbell. Tampoco puedo dejar de anotar en esta lista la terrible, aunque reciente Cowboys vs Aliens y las no tan cercanas Atmósfera Cero o la trilogía original de Star Wars. No me negaréis que a Han Solo lo único que le faltaba era el gorro…

starhawk ps3

Starhawk tiene pinceladas de todas ellas para quien las sepa interpretar. Las escenas que narran el argumento del juego entre las distintas fases están contadas en clave de cómic animado, algo que no a todo el público puede gustar pero que realmente actúa como un soplo de aire fresco en estos tiempos en los que se ahorra mucho trabajo contando estas cosas con el motor del juego. Buena dirección de arte en estas escenas, aunque personalmente me habría gustado que se profundizara un poco más en la historia ya que al final esta acaba sabiéndonos a poco.

UN WESTERN EN EL ESPACIO

El argumento, con el permiso de Frank Herbert es el siguiente: en el futuro los humanos se dedican a extraer un mineral precioso por planetas de todo el espacio, este mineral produce mutaciones en los seres humanos y los convierte en una especie de mutantes luminosos que a partir de aqui y remedando los términos del propio juego llamaremos “Costrosos”. Estos individuos, normalmente anárquicos y desorganizados han empezado a cooperar para echar de los yacimientos a los mineros y ahí es donde entra en juego el protagonista, Emmet recuperador de minas para una empresa a la que no le importa si vive o muere en el intento. Una metáfora de la vida misma, vamos. La trama se complica cuando Emmet se da cuenta de que el mineral ha empezado a convertirle a él mismo en costroso, y hasta aquí puedo leer…

Pasemos ahora a comentar sus aspectos formales. En cuanto a jugabilidad Starhawk es muy sólido, cada cosa está en el lugar que le corresponde y rara es la vez en que algo parpadea o desaparece. Las animaciones son suaves y fluídas, de gran calidad y los gráficos, aunque no van a sorprender a nadie a estas alturas son muy buenos. Estéticamente es hermoso especialmente en las fases del espacio y los detalles en el diseño son muy numerosos. Cuando nos ponemos a jugar es cuando nos damos cuenta de cuánto tiene que ofrecer Starhawk en realidad. Digo esto porque en esencia es un shooter en tercera persona, pero sus creadores lo han dotado de suficientes opciones como para dudar por un momento si esta sentencia es adecuada o se queda corta.

starhawk

La variedad es su moneda de curso legal, ya que tiene componentes de otros géneros, por ejemplo la estrategia. Tenemos a nuestra disposición una amplia variedad de edificios que podemos desplegar para ayudarnos en las misiones. Estos vienen textualmente caídos del cielo ya que nos los lanzan directamente desde el espacio para que aterricen cerca de donde estamos, tened cuidado de que no os caigan encima u os quedaréis pegados al suelo como un cromo de bollycao antes de que podáis pestañear.

Entre las muchas cosas divertidas que podemos construir se encuentran muros, búnkers de suministros y armas, torretas ametralladoras que nos dan mucha vidilla, atalayas para practicar el santo oficio del francotirador, máquinas extractoras del mineral, talleres de reparación pero sobre todo hangares para vehículos. Mi favorito es una especie de moto que salta como un caballo, verdaderamente genial. En este punto es cuando entra a la palestra otra propuesta jugable incluída en Starhawk, los aviones de combate, debido a que otro de los vehículos que podemos pedir es un Mecha (Robot Gigante) que se transforma en avión y nos ayuda a repartir justicia rápidamente en cualquier punto del escenario, especialmente útil cuando la acción pasa a los cielos y escuadrones de naves costrosas vienen por nuestra cabeza. Cuando vi esta transformación por primera vez recordé de pronto aquel genial Colony Wars Vengeance de Psignosis para Psone, pero lamentablemente este aspecto del juego es el que menos me ha convencido, ya que no hay apenas diferencia entre acelerar, frenar o no tocar ningún botón cuando estamos en el modo avión, cosa por otra parte muy frustrante a la hora de hacer maniobras y perseguir a los malos por el espacio profundo.

STARHAWK-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Jess Barbieri 23 | 07 | 2012