splosion-analisis1
Como ya sucediera el año anterior, Microsoft nos ha preparado un verano cargado de interesantes novedades en cuanto a material jugable se refiere. El evento, conocido como Summer of Arcade, nos trae una serie de títulos de diferentes géneros y planteamientos para que estos calurosos meses de verano se hagan más llevaderos y lo pasemos en grande con juegos que, de otra forma, puede que no tuvieran las mismas oportunidades de llegar al mercado tradicional.

Mediante el sistema de descarga digital de Xbox 360, ya tenemos a nuestra entera disposición títulos como Marvel Vs. Capcom 2 o una revisión del mítico TMNT de SNES. Pero el encargado de abrir tan importante cita veraniega ha sido un juego que, hasta el momento, muchos usuarios consideraban “tapado”. Splosion Man se ha convertido, por méritos propios, en la gran sorpresa del periodo estival. Además, la buena recepción que ha tenido por parte de la crítica se ha visto correspondida con una excelente acogida de los jugadores, que han dado todo su apoyo a un título que, en principio, no era tomado muy en serio por los usuarios. Pero, ¿qué motivos han hecho de este Splosion Man uno de los títulos más jugados de Live, situación que ha levantado pasiones entre la prensa más exigente? No existe una única respuesta para tan complicada pregunta, pero desde juegosDB vamos a analizar por qué motivos Splosion Man nos ha enamorado.

BENDITA NOSTALGIA

splosion man
Ya lo decía Pablo en su análisis de The Secret of Monkey Island: Special Edition. La nostalgia cobra una importancia tremenda en el sector del entretenimiento interactivo. Aquellos que vieron Splosion Man por primera vez seguramente pensaron en la semejanza entre su estilo de juego y los clásicos plataformas de principios y mediados de los años 90, cuando los 16 bits causaban furor entre los jugones de medio mundo y nadie podía vivir sin su Mega Drive o su Super Nintendo.

La nostalgia nos lleva a querer rememorar esos buenos momentos que hemos tenido en etapas anteriores de nuestra vida, cuando pasábamos tardes enteras con nuestros primos, amigos o vecinos enganchados a la consola, intentando superar ese salto o fase que parecían imposibles. Pues Splosion Man es lo más parecido a viajar atrás en el tiempo de lo que hay actualmente en el mercado. Sus desarrolladores, los chicos de Twisted Píxel -las mentes creativas detrás del divertidísimo The Maw- han sabido ofrecer lo que el público potencial del juego esperaba y por ello han recurrido a un sencillo planteamiento jugable, unos gráficos más retro que modernos y una interminable lista de niveles, muy bien condimentados por infinidad de puzles, de los cuales no encontraréis ni una sola repetición.

Como ya sucediera en otros títulos míticos del género de las plataformas, este “tipo explosivo” nos lleva corriendo y sin descanso por tres escenarios diferentes, cada uno con sus variados niveles, conformando un total de 50 fases distintas. Desde unos primeros y sencillos saltos y combos -para que el jugador pueda ir cogiendo el ritmo de la aventura- hasta unos niveles exigentes y complicados, que nos obligarán a dar lo mejor de nosotros mismos para completar ese salto que llevamos intentando un buen rato. Y es que, si la nostalgia juega un papel importante, la jugabilidad del título alcanza cotas de sobresaliente.

LA DIVERSIÓN HECHA JUEGO

Y es que, la importancia del entretenimiento como motor principal del título ha sido llevada al máximo por los chicos de Twisted Píxel. Usando una técnica que podríamos denominar “falla y acertarás”, el título nos plantea algunos de los más originales y, a la vez, enrevesados saltos vistos en mucho tiempo dentro de un plataformas. La dificultad de Splosion Man no es insuperable, pero sí que se plantea como un reto complicado y bastante arduo para el jugador. Aquellos que se consideren expertos en materia de plataformas tienen en esta obra una excelente prueba de fuego para comprobar su verdadera capacidad.

En lo que resulta una innovadora y fresca mezcla de puzzles y saltos acrobáticos, deberemos mover a nuestro explosivo protagonista por los diferentes escenarios. Será su gran variedad y la complejidad de algunos puntos del juego los que nos proporcionen horas y horas de diversión, alargando mucho la vida del título, debido sobre todo a esa innata capacidad del ser humano para “picarse” en batir records o conseguir todo a la perfección. El único pero que podemos destacar de este apartado jugable es la cámara.
splosion man splosion man
En alguna que otra ocasión, los movimientos de cámara se tornarán espectaculares, para mostrarnos las verdaderas tres dimensiones del mapeado y ofrecernos una vista general del amplio espacio que debemos superar o un primer plano de los científicos que huyen despavoridos ante nuestra presencia. A pesar del intento de Twisted Píxel por ofrecer algo más dinámico que una cámara lateral siguiendo al hombre bomba, hay ocasiones en las que no veremos qué se esconde tras explotar en determinado lugar o qué tipo de sorpresa nos espera al llegar al suelo. Posiblemente, forme parte de ese denominado sistema de fallar y acertar, pero morir por culpa de un mal posicionamiento de cámara puede terminar por destrozar la paciencia del más pintado.

Pero, os preguntaréis, ¿habrá algún momento en que el juego termine y, por tanto, la diversión con él? No os preocupéis, porque el equipo de desarrollo ha pensado en vosotros a conciencia. Como no podía ser de otro modo, Splosion Man incluye un modo multijugador para todos aquellos que gusten de disfrutar en compañía con un amiguete, familiar o, simplemente, de un compañero jugón que vive en otra parte del globo. Aunque, si esto os parece poco, la sorpresa es aún mayor al descubrir que los niveles multijugador son totalmente diferentes a los de un solo usuario. Esto, sumado al modo Hardcore -que no permite hacer autosalvados y nuestro “caliente” amigo muere de un golpe- proporcionan todavía más horas de diversión a la ya de por sí interesante trama principal.

El multijugador exprime al máximo la inteligencia del usuario, al proponer nuevos retos en forma de explosiones conjuntas y saltos combinados. Lo único que se repite en todo el juego son los enemigos finales de los tres niveles, aunque la forma de enfrentarse a ellos también cambia en el modo para varios jugadores. Además, tenemos la ya comentada dificultad máxima para aquellos que se crean capaces de completarla. Un reto que anunciamos harto complicado y solo al alcance de los más habilidosos.

“EVERYBODY LOVES DONUTS”

splosion man
Habiendo analizado la jugabilidad y el importante factor nostálgico del título, ¿qué más ofrece este Splosion Man? Pues mucha, muchísima simpatía y ganas de alegrarnos el día. El protagonista de la historia, un tipo que al parecer es un experimento fallido, tiene -como seguramente sepáis ya- una habilidad. Autoinmolarse sin sufrir ningún tipo de daño. Todos los botones del mando están definidos para una única función: hacer explotar a nuestro simpático y “fogoso” protagonista. El Hombre Explosivo deberá intentar salir de las instalaciones científicas en las que se encuentra retenido y, si para ello debe utilizar sus recientemente adquiridos poderes inflamables, allá que irá con todas las ganas de reírse intactas.

Además de los saltos y las acrobacias imposibles, los malos de la función también nos pondrán las cosas difíciles. Aunque su nivel de dificultad resulte minúsculo en comparación con los estudiados saltos explosivos, conviene destacar la figura cómica del científico loco que vemos en Splosion Man. Además de las decenas de humanos que saldrán huyendo a nuestro paso, deberemos hacer frente a modernos robots de seguridad, algunos de los cuales nos están esperando en el rincón más inimaginable para aguarnos la fiesta.

Pero, si nos obligasen a elegir a un único “malo” por su simpática presencia, todos los que hemos probado Splosion Man escogeríamos al científico obeso. Cada vez que aparezca uno en pantalla, nos lanzaremos corriendo a por él, para abrazarlo y escuchar la descacharrante y “cachonda” canción que los chicos de Twisted Píxel han incluido para destacar ese aspecto humorístico y divertido que tiene el juego.
splosion man splosion man
Ahora bien, ningún orondo investigador de tres al cuarto puede hacer sombra al Hombre Explosivo. Nuestro protagonista es un simple monigote, que apenas articula palabra durante la aventura, pero que siempre tararea una canción o hace el indio por los escenarios mientras va corriendo. La simpleza de su diseño dota al conjunto de una perfección en la caracterización del personaje pocas veces vista. Sólo la infinita repetición de un mismo salto puede provocar que quitemos el volumen a la pantalla, cuando es posible que las gracias de Splosion no nos resulten tan cómicas. Por lo demás, sólo podemos aplaudir la valentía de sus creadores en el diseño del personaje.

SPLODE!, SPLODE!, SPLODE!

Además de todo lo anterior, conviene destacar otras labores más olvidadas, pero igual de importantes para el resultado final. Por una parte, Splosion Man hace gala de una genial banda sonora, aunque casi siempre utiliza temas musicales que derivan de la primera pieza escuchada al principio del juego. Con todo, no resulta repetitiva en ningún momento y sirve para acompañar con perfecta sincronía las acciones que se suceden en pantalla.
splosion man splosion man
Por otra parte, están los efectos de sonido, que podríamos definir como sobresalientes. Gracias a una labor de postproducción tan importante pero olvidada, tenemos un perfecto conjunto audible que encaja como una pieza de artesanía. Y, además todo, acompañado por unos más que decentes gráficos.

Splosion Man ocupa unos 350 megas y su acabado visual resulta bastante sorprendente. Mediante unos sencillos escenarios tridimensionales y una apariencia de “cartoon” retro, el título se sitúa a la altura de otros míticos considerados de culto por los usuarios de Xbox Live como Castle Crashers o Braid. Lógicamente, cada uno en su sitio y con una apariencia totalmente diferente, pero entre todos vendrían a conformar el All-Star del sistema online de la consola de Microsoft.

Además, Splosion Man nos ofrece material extra que será desbloqueado al superar las diferentes fases o desafíos que el título nos propone. Así, podremos conseguir imágenes de jugador, accesorios para los avatares o un tema personalizado. Todo ello de forma gratuita, ya que no constituye ningún paquete de descarga adicional. Por supuesto, el juego también viene acompañado por su correspondiente lista de logros, 12 en total, que vienen a sumar 200 Gold Points a nuestro particular saldo de éxitos. Aunque algunos son especialmente sencillos de conseguir y no dejan de ser absurdos, los hay extremadamente complicados, como el finalizar el juego en modo locura o recolectar todos los objetos coleccionables en multijugador.

TERMINANDO EL DULCE PASTEL

splosion man
En conclusión, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que Splosion Man está llamado a ser uno de los títulos de cabecera dentro de Xbox Live. Su espíritu nostálgico, su excelente jugabilidad, su desbordante simpatía y el placer que supone para un jugador tradicional poder disfrutar con un plataformas como los de antaño, colocan al título de Twisted Píxel como la novedad perfecta para las vacaciones o para soltar adrenalina tras un largo día en la oficina. La estudiada planificación y ejecución de nuestros saltos y explosiones pueden proporcionarnos horas y horas de diversión, solos o con unos cuantos amigos.

Evidentemente, no podemos afirmar que el juego sea perfecto, porque como ya hemos comentado, peca de querer ser espectacular en algunos movimientos de cámara que terminan dejándonos desarmados y hace que pasar algunos tramos termine con nuestra paciencia. Pero, con todo, Splosion Man es una opción fresca, innovadora y muy recomendable. El público del ocio electrónico es cada vez más exigente y títulos como este vienen a confirmar el buen estado de forma en el que se encuentran los juegos independientes. Y todo ello por unos irrisorios 800 Puntos Microsoft.

LO MEJOR

– Su duración. Un total de 100 niveles repartidos en diferentes modos.
– Muy rejugable.
– El toque nostálgico para los amantes de las plataformas.
– Algunos saltos espectaculares.
– Donuts, Go Nuts!

LO PEOR

– La cámara nos deja en algunas ocasiones desprotegidos.
– Que determinados saltos terminen colmando nuestra paciencia.
– Escenarios -no confundir con los puzles y saltos- muy similares.

Antonio López 07 | 08 | 2009