analisis sam and max
Alguien ha robado el cerebro de Max, y Sam se dispone a encontrar al culpable. El ecuador de la tercera temporada de la Policía Independiente presenta una estructura variada en escenarios y situaciones pero repetitiva en cuanto a la resolución de puzles. La cópula entre dos manatíes gigantes, unas elecciones presidenciales cuyos candidatos fueron la cabeza de la estatua de Abraham Lincoln y un conejo…

Sin lugar a dudas, Telltale sabe cómo crear ecuadores atractivos y sorprendentes para sus series digitales y They Stole Max´s Brain! (basado en una novela de Jane Austen con un título parecido) no es una excepción. Al fin y al cabo, ¿quién podía sospechar que el inicio del tercer episodio de The Devil´s Playhouse iba a ser una búsqueda desenfrenadamente pesimista por los callejones más oscuros de la ciudad en pos de un cerebro? Sólo el psiquiatra del guionista del juego y gracias.

PERRO LADRADOR, MEJOR NO LE DES LA ESPALDA

sam and max they stole maxs brain ingame
El primer acto del episodio es un puzle conversacional extendido que recuerda a los Phoenix Wright; un taciturno Sam interroga a los posibles sospechosos de robar la masa gris de su compañero y el jugador debe escoger las opciones de diálogo correctas en el momento adecuado. Toda la sección es un divertido y atmosférico homenaje al cine negro. Sam conduce meditabundo por una calles pobladas de señales de neón flotantes -“O´ SOLO MIO – RISTORANTE”, “ARMAS Y MUNICIÓN – TIENDA DE REGALOS” y la mejor de todas: “SEÑAL DE NEÓN”- mientras ejercita su labia detectivesca con comentarios que intentan ser mordaces pero que acaban convertidos en grotescos sinsentidos -“No puedes volver a casa. Ni siquiera puedes subirte al porche. Probaste la manzana, te measte en la piscina y mordiste la mano que mecía la cuna. Eres el chico de los anuncios y eso es lo que serás de por vida”.

Lo único malo de esta parte es que es más corta de lo esperado, dando la sensación de que se trata de un tutorial para una nueva mecánica que nunca regresa para consolidarse definitivamente. Sam descubre quién ha robado el cerebro y dónde está el rufián enseguida, y de repente el homenaje desaparece, aunque eso no significa que el resto del episodio sea corriente y moliente. Para no revelar demasiado de la trama, sólo destacar que en ningún momento de la aventura el jugador controlará a la Policía Independiente de una forma tradicional.

LA RINOPLASTIA, A LA LARGA, CANSA

sam and max teaser
En cuanto a los poderes psíquicos de Max, aunque la Clarividencia y la Teleportación siguen al pie del cañón, el episodio se centra en la Rinoplastia, es decir, la habilidad de convertirse en cualquier objeto inanimado representado en algún dibujo, retrato… A decir verdad, toda la aventura gira alrededor de la transformación porque hay poquísimos puzles basados en la combinatoria de objetos y porque en un momento determinado la estabilidad dimensional dependerá única y exclusivamente del ingenio del conejo. Es difícil escribir un análisis de Sam & Max sin temer que los lectores crean que el autor del texto les está tomando el pelo.

Por un lado, no deja de ser una buena noticia que Max tome el mando de la situación en lugar de limitarse a promocionar la violencia como solución a todos los problemas y a recordar una y otra vez que es presidente de los Estados Unidos -se ve que el discurso electoral de la cabeza de Lincoln no fue del todo convincente-, pero por otro lado el uso abusivo de la Rinoplastia perjudica seriamente la variedad y dificultad de los puzles ya que la mayoría presenta un esquema similar. Ergo, They Stole Max´s Brain! es el episodio más corto y más fácil de la temporada.

¡QUE CUCARACHA MÁS ADORABLE HE VISTO!

La historia central goza de un ritmo in crescendo más óptimo que en títulos anteriores de Telltale; el jugador empieza a comprender lo que está ocurriendo y la cohesión entre episodios permite una carga trágico-cómica inédita hasta la fecha en las aventuras de Sam & Max. Por desgracia, el guión adolece del humor al que los fans están acostumbrados debido a que situación anómala de la pareja protagonista impide aprovechar al máximo sus hilarantes interacciones.
sam and max the stole maxs brainsam-and-max-video
No es de extrañar entonces que el centro de todas las risas sean los personajes secundarios. La alianza de Skunk´ape con Papierwaite (o “la liga de los villanos de segunda clase” según Sam) ofrece muchas situaciones y réplicas divertidas, mientras que la petulancia de la nueva amenaza es intencionadamente cargante y consigue crear una enemistad diferente y entretenida. Ah, y Sal tiene el honor de ser la segunda cucaracha adorable de la historia de los videojuegos.

TÓCALA OTRA VEZ, JARED

They Stole Max´s Brain! salta constantemente de un escenario a otro, y aunque Telltale vuelve a echar mano del reciclaje, lo hace de una forma sutil y efectiva. De las nuevas localizaciones, el Museo de Historia Prácticamente Natural se lleva la palma gracias a pequeños detalles decorativos como el anuncio de la conferencia “Plutón: ¿planeta real o una mentira de las gordas?”. El jugador también podrá explorar una versión egipcia de las calles de Nueva York con todos los elementos típicos de aquella época lejana: arena, ídolos dorados, máquinas expendedoras de diarios…

El compositor Jared Emerson-Johnson se luce en cualquier situación, demostrando una versatilidad sin parangón; solos de saxo durante la investigación inicial de Sam, ritmo desértico en las escenas egipcias… La calidad de la banda sonora no decae en ningún momento, al igual que la profesionalidad de los actores de voz. Parece que todavía no han encontrado el cerebro del creador del control errático de The Devil´s Playhouse.

SAM & MAX: THEY STOLE MAX’S BRAIN!-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Daniel Cáceres 02 | 07 | 2010