Johnny Gat toma el protagonismo en ‘Gat out of Hell’, una barrabasada de serie B que encaja en la serie perfectamente, como una interminable ristra de misiones estúpidas, musicales de instituto y mala baba, algo que además nos encanta.

Concept Art de Saints Row IV

Saints Row IV renace como remasterización, ‘Re-Elected’, tan de moda, y se lanza con el difícil objetivo de cazar nuevos compradores en las consolas actuales. Saints Row IV ya era estupendo, pero quizás su puesta en escena no cuenta con las novedades suficientes para que los que ya jugaron al original le den una nueva oportunidad, y eso que se lanza con todas las expansiones y extras, entre los que destacan ‘Enter the Dominatrix’ y ‘How the Saints Save Christmas’.

Los Saints ya se han asentado entre nosotros. Los amamos por sus peculiaridades, con sus fallos y sus aciertos. Sin Grand Theft Auto no existiría Saints Row -y tantos otros- pero fue en la tercera entrega cuando Volition decidió arriesgarse e ir más allá de un realismo de darse con la cabeza en la pared, del ‘cuidado no aparques mal que la grúa se lleva tu coche’. No podían competir con The Third en presupuesto, calidad y realismo y por ello se descubrió una saga única que, desde entonces, ha sobrepasado en risas, originalidad y diversión a la obra de Rockstar.

Johnny Gat en Gat out of hell

La cuarta entrega volvió a encandilar a los ya acérrimos de la espantajería y el sinsentido, genial, tenían trabajo ya hecho. Eso sí, no sorprendió como The Third y se echó de menos un paso adelante. Tras dos expansiones correctas Volition le da una nueva vuelta de tuerca con su DLC más completo, ‘Gat out of Hell’ y con una remasterización innecesaria en nuevas consolas.

 

Saints Row IV Re-Elected

Todos conocemos Saints Row IV. Desde el lanzamiento original se ha mantenido como una de las dos mejores entregas de la serie y apostó en su día por mantener la locura de The Third, incluso aumentar el grado de inverosimilitud, de locura y originalidad. Tras la proclamación de el líder de la banda en Presidente de los Estados Unidos, la Tierra se ve abocada a su destrucción real -otro de los puntos geniales de esta saga, que se carga el planeta en sus primeros compases-. Más tarde, en una especie de Matrix, deberemos acabar con los planes alienígenas de dominar toda raza viviente. Una premisa de por sí atractiva, imposible en otro medio que no sean los videojuegos.

Saints Row IV Relected, captura de Saints Row IV original

Las armas de The Third, sus situaciones, los poderes de su protagonista, su humor zafio y burdo; todas las claves que hicieron de Saints Row el nuevo dios de los amantes de la mamarrachez se vieron repetidas en su cuarta entrega. Los usuarios un tanto hartos de tanto intento de imitar la realidad como lo que es (aburrida), lo volvimos a recibir con los brazos abiertos, aunque la fórmula empezaba a desgastarse: misma estructura, mismas misiones, menor impacto (con excepciones honrosas como la misión ‘Streets of Rage’).

Ahora vemos cómo Saints Row IV vuelve a escena como videojuego de nuevas consolas, aprovechando la fiebre remasterizadora. El resultado se puede medir como experiencia de juego y sensaciones, excelentes, pues es el mismo juego con todos los extras posibles. Por contra, la necesidad de realizar esta conversión es mínima. Los que jugaron al original, dado que es un juego de varias decenas de horas, no lo volverán a completar en sus nuevas consolas de 400 euros, los que no jugaron verán un título que pese a que su estética está cuidada al milímetro y es conscientemente hortera, no llega a los estándares gráficos de nueva generación, diablos ni siquiera llegaban a los de la pasada. Una pena, pues sería una ocasión inmejorable para disfrutar de uno de los más divertidos títulos de mundo abierto.  

El trabajo realizado en mejorar el apartado técnico corresponde al mínimo exigible de estos casos, lavado en alta definición para PS4 y One, mejora de expresiones faciales, introducción de partículas y efectos de luz mejorados, etc. Es lo mínimo que se le podía exigir a Volition y High Voltage Software (estudio que ayuda en buena parte de los desarrollos a Volition) y así ha sido. No esperéis cámaras en primera persona, remodelación de vehículos y escenarios. Tenemos lo mismo de siempre con sutiles toques de mejora que podrían haber aumentado notoriamente.

Saints Row IV ofrece algo que no tienen otros sandbox. Se ha desmarcado del resto y eso se nota a la hora de recordar la serie, de dotarla de personalidad. Toda ella sigue intacta en su cuarta entrega, un videojuego imprescindible en el catálogo de PS4 y Xbox One en el caso de no haber jugado (y completado) al original del 2013. En el caso contrario, pocas novedades vemos como para repetir experiencia idéntica con apenas un par de horas más de contenido gracias a sus DLC. Eso sí, quizás ‘Gat out of Hell’ haga que os replanteéis la adquisición del pack en PS4 y Xbox One (recordad que en PS3 y Xbox 360 tenéis la expansión independiente por separado).

 

Gat out of Hell

‘Gat out of Hell’ responde a muchas de las preguntas que los seguidores de la franquicia se hacen desde hace un par de años. Tras el lanzamiento de IV muchos se preguntaron hacia dónde debía ir la saga. Por el camino de ‘Gat out of Hell’ no, por supuesto. Pese a que se trata de un aperitivo que rellena un año en el que no veremos nada más de la serie de Volition, todos los usuarios esperamos el lanzamiento de Saints Row V para el año que viene. Veremos.

El vacío se complementa con una expansión independiente que ha perdido algunas de las señas de identidad del resto de la saga. Su banda sonora, excepcional en la elección de sus temas desde Saints Row: The Third y un protagonista personalizable en todos sus sugerentes atributos.

Saints Row IV Gat out of hell captura del juego de Johnny volando

‘Gat out of Hell’ nace como una continuación directa, en la que Satán decide que el avatar que manejamos en las dos entregas anteriores, ha hecho suficiente mal a la Humanidad como para merecer casarse con su hija. Le pararemos los pies como Johnny Gat y Kinzie, pues podremos cambiar el manejo de los dos personajes indistintamente. Tendremos, por fin, un nuevo mapa en el que machacar a almas torturadas (no, no sólo es un cuento de Clive Barker). Este es el momento en el que esta expansión infernal nos da un par de bofetadas por cada momento memorable.

Los altibajos entre sus diferentes apartados es notorio, pues contamos con unas misiones principales que enganchan, unos personajes secundarios irreverentes y unas situaciones que recordaremos durante años pero también vemos cómo recorremos un mapeado en el que ir a pie se convierte en una tortura.

Satanás habla con su hija en Saints Row IV Gat out of Hell

La falta de elementos interesantes en el mapa es un  pecado capital en un juego de estas características y el de ‘Gat out of Hell’ es simple y aburrido. Los desarrolladores han utilizado demasiados elementos reciclados de otras entregas y en ocasiones, para los jugadores que hayan jugado a The Third y IV, el sonrojo es máximo al ver copias/pegas demasiado llamativos. La sensación cambia al surcar los cielos con nuestros poderes, que en esta ocasión se camuflan los de su cuarta entrega y se convierten en demoníacos gracias a filtros de color pero que, en esencia, son los mismos que en el juego de 2013.

Las novedades están ausentes en el apartado técnico, algo mejorado respecto a Saints Row IV Re-Elected y jugaremos (y disfrutaremos) de ‘Gat out of Hell’ gracias a su historia, sus misiones y situaciones, un contrato que firmamos en The Third pero que Volition corre el riesgo de que rompamos tras demasiadas entregas sin grandes novedades. GooH se disfruta como el resto de juegos de la serie, sin duda. Es divertido, nos invita a completar misiones secundarias de manera fácil y fluida, pero está a punto de caer en un terreno que no le conviene nada sus responsables. 

El límite de los usuarios no está cerca, pero se vislumbra en el horizonte. Disfrutad de ‘Gat out of Hell’ como hacéis con la franquicia desde 2011, os encantará durante las casi diez horas que tardaréis en completarlo (recogiendo coleccionables y realizando tareas secundarias).

Pero Volition está avisada, este debe ser el último movimiento comercial de la serie hasta el lanzamiento de su quinta entrega, de lo contrario, puede que los usuarios les den la espalda a un producto con el que han disfrutado desde hace cuatro años. Y eso es una pena.

 

LO MEJOR

  • Diversión pura, un sinsentido de gozo.
  • Saints Row IV es más original que el 95% de sandbox. El otro 5% es The Third.
  • Cincuenta horas de Saints Row IV y 10 de ‘Gat out of Hell’.
  • Os encantará utilizar los poderes del protagonista.
  • Los momentos memorables en forma de misiones que cambian de género al juego.

 

LO PEOR

  • Si se ha jugado con anterioridad a Saints Row IV, no ofrece novedades suficientes, apenas el uso del panel táctil en PS4.
  • Renovación gráfica insuficiente.
  • ‘Gat out of Hell’ no tiene banda sonora.
  • Reciclaje de muchos elementos (de The Third en Saints Row IV y de Saints Row IV en ‘Gat out of Hell’)
  • Volition, adoramos tu trabajo, pero ya toca un Saints Row V.
Adrián Hernán 19 | 01 | 2015