A través de un tutorial que nos ayuda a adaptarnos a la curva de dificultad, veremos las mecánicas básicas de Rise of Venice. Debemos investigar las ciudades costeras próximas a Venecia para ver qué tipo de productos producen, una vez visitados los puertos podremos analizar los recursos necesarios, los recursos de los que abastecen, y el precio de compra y venta. Una vez contrastados con las necesidades de otras localizaciones, encontraremos el lugar donde efectuar la mejor transacción, y sacar el mejor provecho del transporte de mercancías.

Deberemos de estar muy atentos a lo que ocurre en el mundo, ya que poco a poco nuestro radio de acción se irá incrementando, y las pocas ciudades del comienzo del juego se irán convirtiendo en decenas a las que poder atender.

Rise of Venice

El mundo en el que nos movemos es dinámico, en todo momento ocurren a nuestro alrededor eventos que varían las condiciones de las transacciones de mercancías, y un incendio o la hambruna, dispararán las necesidades de productos básicos en las diferentes regiones. Contar con un buen almacén, diversidad en nuestras mercancías, y un buen ojo, así como una gran cantidad de barcos en nuestra flota, nos permitirá poder satisfacer las necesidades logísticas de todas las ciudades del mediterráneo.

Rise of Venice introduce otras variables que impiden (o facilitan a aquellos que conocen las sistemáticas del poder e influencia política) nuestro crecimiento. De esta manera, los puertos operan con tasas que pueden llegar a ser prohibitivas, y muchas veces nuestras operaciones se verán canceladas por el Senado, ya que nuestra influencia en las cortes no es suficiente y las familias enemigas intentan monopolizar el mercado de determinados productos.

De este modo, el juego nos fuerza a crecer, a ganar influencia en el Senado. Contratando más marineros, incrementando nuestra flota, abriendo rutas comerciales, abasteciendo ciudades con necesidades y aceptando misiones, iremos poco a poco ganando influencia, que nos abrirá las puertas a mejores productos y a ratios con mayor productividad.

Rise of Venice

Y esta sensación de competitividad la tendremos en todo momento. Desde que nuestro barco sale por primera vez de puerto, veremos un mar Mediterráneo que representa la riqueza de la época. Decenas de barcos recorrerán a nuestro lado las rutas comerciales, y en todo momento tendremos la mosca detrás de la oreja, sabiendo que la mayoría son competencia que se adelanta en la compra de mercancías o que puede llegar antes a destino.

Además, tal y como ocurría en el s. XV, el mar está plagado de piratas, que como una facción más intentan controlar la economía del juego. Pero esta vez no es a través de transacciones, por lo que hemos de contar en todo momento con armamento y defensa capaz de soportar los posibles encuentros y abordajes en alta mar.

Aquí es donde Rise of Venice da un giro en su forma. Los encuentros en alta mar se convertirán en batallas navales, donde con mucha seguridad perderemos efectivos humanos y materiales. Para reducir el impacto en nuestra economía, hemos de proveer a nuestros barcos de marineros, armas y cañones. Algo a tener muy en cuenta en cuanto dispongamos de nuestros primeros superávits y un astillero donde mejorar nuestros buques.

El habitual uso del ratón para desplazarse por el mundo, y el básico click derecho e izquierdo para ver información de las ciudades, y abrir y cerrar ventanas que tenemos en el modo comercio, se transforma rápidamente en nuestras armas de combate. La dinámica de combate gira en torno a orientar con un sostenido botón derecho del ratón nuestra posición, para permitir que nuestros cañones impacten en los barcos enemigos.

Rise of Venice

Rise of Venice nos permite mucha variedad a la hora de hundir a nuestros enemigos. A través de personalización de nuestro barco en los puertos podremos armarnos con barriles de aceite y brea, barriles explosivos y cañones de diversos tipos, incluyendo cadenas de amarre que imposibilitan la huida de los enemigos. Todo un acierto incluir la acción marítima en un juego que busca mucho más la interacción intelectual más que la emoción de las batallas. La diversidad de acciones hará que pasemos más tiempo en puertos, dedicados a planear nuestra flota, los barcos dedicados al transporte, mejorar la velocidad de los buques, y planear posibles ofensivas en alta mar.

Y como en todo mundo comercial que se precie, no solo contaremos con la presión competitiva dentro del juego, sino que Kalypso ha querido motivar nuestra vena comercial, permitiéndonos ver lo que otros jugadores están realizando en sus partidas, creando un registro estilo leaderboard donde podremos comparar nuestros avances con el de otros jugadores.

Rise of Venice es un juego que considero básicamente de un solo jugador, ya que aunque cuenta con opciones de varios jugadores luchando por la hegemonía del mediterráneo, el proceso de juego es lento, y requiere de planificación y estrategia. El solo combate naval no es suficiente para sostener un sistema multijugador, y la buena ejecución de la campaña, muy bien instrumentalizada con misiones variadas, nos da en todo momento alicientes para crecer más, con intrigantes acciones de las familias enemigas en disputa sobre el Senado de Venecia.

 

ANÁLISIS DE RISE OF VENICE – ÍNDICE

Chus Seoane 11 | 09 | 2014