Red Faction: Battlegrounds es un título pretérito. Sí, como lo que dábamos en el colegio, aunque más del imperfecto. Lo es porque siempre hablarás de él en pasado. Lo habrás jugado, padecido y también, por supuesto, disfrutado. Es un juego pensado para matar horas y minutos, amenizar tardes tontas y si se pudiera jugar en consolas portátiles, sería el complemento perfecto para acabar con el sentimiento de aniquilación humana en las salas de espera de los hospitales públicos.

Battlegrounds es un arcade por vocación y necesidad, un título que se deja jugar y donde nuestro afán de destruir se eleva proporcionalmente a las muertes online que vamos consiguiendo, verdaderamente el núcleo del juego y su alma, pues más allá poco más que una cáscara que utiliza el rico universo Red Faction para marcarse unas partiditas casi de las de antes, las de monedas de veinticinco pesetas.

EXPANDIENDO HORIZONTES

A pocos meses del lanzamiento de Red Faction Armageddon, sus responsables han optado por abrir nuevos horizontes a una saga que no se encuentra entre las más vendedoras pero sí cuenta con el respeto de los jugadores, obteniendo un número de ventas más que suficientes para recibir nuevas entregas. Al estilo de Crystal Dynamics con la serie Tomb Raider y el lanzamiento el verano pasado de Lara Croft y el Guardián de la Luz en los sistemas digitales de las consolas de sobremesa y ordenador. El arriesgado movimiento de Eidos se saldó con uno de los mejores juegos de la serie de los últimos años y sin duda el título con más calidad alejado de la saga canónica.

En Red Faction Battlegrounds veremos a los tanques, coches y mechas propios de la serie de ciencia ficción bajo un planteamiento completamente distinto pero que mantiene a los vehículos y las explosiones como punto en común. Es un juego tan accesorio a la saga que, pese a la utilización de su nombre para tener relevancia internacional, puede ser jugada por cualquier usuario. Ni la trama, que no queda perfilada en ningún momento más allá del adiestramiento de un recluta en las artes de la destrucción sobre ruedas ni personajes principales adquiere protagonismo. Son los coches, los explosivos y la vertiente multijugador los verdaderos motivos de compra del juego, unos motivos que lo convierten en un juego disfrutable, aunque su experiencia sea corta.

CON EL CONTROL POR BANDERA

Utilizando un sistema similar al de títulos también arcade como Geometry Wars o el tándem Zombie Apocalypse/Nation, Battlegrounds utiliza un esquema jugable que simplifica cada acción de manera que cada usuario no necesite más de cinco segundos para hacerse con él. En Battlegrounds prima la precisión, y el stick derecho se encarga de mover 360 grados la torreta de forma que alcance su objetivo en cuestión de segundos.

Bajo una perspectiva isométrica, realmente la más apropiada para un juego de fácil digestión como Battlegrounds, el juego nos muestra escenarios de acción convenientemente reducidos, aptos para el contacto directo que facilita una diversión sin descanso al tiempo que masacramos rivales. El resto de la mecánica se reduce a la sucesión de escenarios de guerra que pueden albergar hasta un máximo de cuatro jugadores. Un número que puede parecer de antemano algo escaso, pero al poder jugar unas cuantas partidas se antoja suficiente, ya que puede que una batalla con cuatro participantes llegue incluso a marear ante la cantidad ingente de explosiones y reapariciones.

La utilización de accesorios al modo de tiro normal completa una jugabilidad a prueba de bombas. Se puede utilizar trampas que a modo de minas de proximidad, de singularidad (que crea un pozo de gravedad que engulle a los enemigos) y las cargas remotas que se podrán detonar cuando queramos. La interactividad de la que hace gala la saga se ve reducida en Battlegrounds, pues solamente podremos destruir unos pocos objetos y estructuras que cumplen su cometido recargando el escenario.

Los vehículos disponibles hacen honor a la serie Red Faction. Mezclan la vertiente arcade de Battlegrounds con el aspecto sci-fi sucio de la saga madre. Mechas pilotados, tanques, vehículos pesados con coraza, todoterrenos o remolcadores serán algunos de ellos. Los vehículos son diferenciables entre sí y se pueden mejorar con la subida de niveles -al conseguir muertes y puntos- tanto a nivel ofensivo como en su blindaje.

MULTIJUGADOR

El modo multijugador es la verdadera esencia de Battlegrounds. Sobre este apartado recae la práctica totalidad de las opciones del juego para convertirse en una opción válida dentro del panorama arcade y la verdad es que cumple con creces. Las batallas online o con amigos enterrarán rápidamente al aburrido modo tutorial y de misiones. Uno de los aspectos negativos es, no obstante, la diferencia entre jugadores con distinto nivel. Los vehículos mejoran sustanciosamente y pueden aparecer partidas descompensadas.

Según los niveles, THQ ha propuesto un sistema de incentivos para los futuros compradores de Red Faction Armageddon, entre los niveles diez y veinte. Algo que demuestra el mimo con el que la empresa trata a una sus las franquicias más importantes. Una que no ha sido explotada aún y sus productos reciben el mimo exigible por todo juego.

RED FACTION: BATTLEGROUNDS-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Adrián Hernán 18 | 05 | 2011