Ratchet, el lombax más famoso del panorama digital ha regresado, aunque esta vez el protagonismo no sólo deberá ser compartido con su inseparable amigo Clank. Y es que el ególatra -y bastante tontorrón- Capitán Qwark así como su histriónico némesis Dr. Nefarious, dispondrán de la misma relevancia durante la aventura.

La fórmula de éxito habitual en la saga potenciada, sus mecánicas jugables a un modo cooperativo que, bien sea a través de Playstation Network o tirando de cuatro mandos en una misma consola, consigue lo que se propone con todas las garantías: jugabilidad directa y carcajadas por doquier.

COOPERANDO QUE ES GERUNDIO

Poca presentación necesita esta saga, desde que Insomniac Games lanzara su primer R&C en PlayStation2 hace ya nueve largos años, y que en la actual generación alcanzó su cénit gracias a la trilogía Future, que se compone de Armados hasta los dientes, el breve pero intenso En busca del tesoro, y el más pulido Atrapados en el tiempo (por cierto, fáciles de encontrar y a precios de risa). Las bases están ahí y son sin duda lo más valorado de sus fans: un sentido del humor hilarante y sembrado de fina ironía, armamento estrafalario que potencia el componente de disparos, amén de pequeñas partes de exploración con plataformas dosificadas en su justa medida.

Una desternillante secuencia introductoria amenizará un tercio de la instalación que el juego hace en el disco duro, tras la cual los sencillos menús disponibles pondrán de manifiesto el leitmotiv que nos ocupa; Todos para Uno, como su coletilla indica, es un juego orientado completamente al juego cooperativo, perdiendo buena parte de su aliciente si lo disfrutamos en solitario. A nivel argumental, como viene siendo habitual en la saga, una mera excusa para realizar la puesta en escena y tronchar al respetable de risa, sólo que en esta ocasión dicho efecto se multiplica en compañía.

Imagen de Ratchet and Clank: Todos para Uno para PS3

El grupo deberá superar los diferentes niveles ayudándose entre sí, mientras van actualizando su arsenal desde que todo se desata en Luminopolis -gracias a la magnífica idea del Dr. Nefarious de soltar un gigantesco Z’Grute por la ciudad-, y se origina un pandemónium de saltos, golpes y tornillos, muelles y tuercas por doquier. Dentro del envite armamentístico con el que nos iremos haciendo poco a poco, los gadgets más relevantes serán el gancho con el que asirnos a los compañeros, y el aspirador que nos regalará la simpática Susie al poco de comenzar la aventura, con el que realizar multitud de acciones que van desde activar resortes, hasta atrapar a los compañeros para lanzarlos despedidos.

La aventura en compañía se hace muy disfrutable aunque el trabajo en equipo resulta en su mayor parte cuantitativo, tal que por ejemplo si disparamos todos a un mismo objetivo, cada vez habrá una mayor cadencia de tiro. El resto no deja de ser ponerse cada uno en la plataforma adecuada, pulsar un botón simultáneamente, etcétera. Las cabronadas entre compañeros quedan a elección de los jugadores, un elemento que por desgracia, debería haberse potenciado debidamente con el fin de dotar de mayor dinamismo a las partidas, tal y como se ha podido ver en títulos recientes como Disney Universe.

DICOTOMÍA GRÁFICA

El vasto universo que comprende la franquicia Ratchet & Clank, sigue siendo caldo de cultivo para que los artistas de Insomniac se despachen a placer. Como de costumbre un resultado magnífico en este aspecto, ya que la capacidad artística de estos chicos no tiene nada que envidiar a la de los más grandes estudios de animación infográfica. De hecho, los escenarios de Todos para Uno son completamente variados y sorprendentes a cada cual, lo que se completa con todos los personajes, monstruos y robots enemigos en clara muestra de ingenio.

Imagen de Ratchet and Clank: Todos para Uno

Sin embargo, lo que se ha visto sensiblemente limitado a nivel técnico pasa por la tasa de refresco a la que corre el juego. Bien acostumbrados a las sesenta imágenes por segundo de títulos anteriores, Insomniac en esta ocasión ha optado por mantener unos sólidos -aunque se nos antojen escasos- 30fps para recrear su particular universo. Una decisión controvertida, aunque entendible pues al jugar offline, la cámara se alejará convenientemente para que los cuatro jugadores tengan cabida en el televisor. Puede que mostrar gran parte del escenario con este propósito esté justificado, pues contad con que hay que multiplicar por cuatro el volumen de enemigos, explosiones y toda una algarabía de efectos gráficos que sucederán simultáneamente, pero nos queda esa sensación de que podía haberse trabajado más para conseguir la tan ansiada suavidad que marcan los 60fps.

Completando la parte técnica, queda mencionar la excelente banda sonora compuesta para la aventura, que cumple con creces su cometido, así como todo un arsenal de efectos sonoros de lo más variopinto para contribuir a la inmersión. Como colofón, el excelente doblaje al que nos tiene acostumbrados PlayStation España, sobresaliente en cada una de sus interpretaciones y con una localización repleta de chascarrillos y expresiones propias de la península. No hay más que escuchar las conversaciones que tienen los personajes entre sí durante el desarrollo, para sentirse plenamente satisfecho del trato que nos da Sony en este aspecto.

RATCHET & CLANK: TODOS PARA UNO-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

José Luis Fernández 22 | 11 | 2011