“Estos son malos tiempos para todos Rambo, aquello pertenece al pasado”.

Y precisamente al pasado parece que pertenece esta adaptación de las películas de Rambo. El juego es un shooter sobre raíles, es decir, un juego de acción en primera persona en el que nuestro personaje avanza solo por el escenario, y nosotros solo tenemos que preocuparnos de apuntar a los enemigos y liquidarlos. En este sentido, nos recuerda a otros títulos como Time Crisis o Ghost Squad.

El primer fallo en jugabilidad lo encontramos en su mecanismo principal. El juego ayuda a apuntar (aunque se puede personalizar el porcentaje de automatismo) y no lo hace muy bien, por lo que hay que rectificar, a veces luchando contra la atracción de nuestra mirilla hacia un punto infructuoso.

Rambo: The Videogame

Para hacer el título más ameno, el estudio Teyon ha incluido QTE para simular un modo sigilo o luchas cuerpo a cuerpo en algunas de las pantallas, siendo la palabra clave simular. Incluso a veces podremos elegir a principio de estas si queremos jugarlas con “estilo sigilo” o estilo acción. De esta manera, empuñaremos una AK-47 o con nuestro arco silencioso y una buena ración de QTE para noquear, o cosas peores, a los enemigos.

En la mayoría de los niveles, las armas serán nuestras grandes aliadas y para desbloquearlas tenemos que conseguir una serie de hitos dentro del juego como disparos a la cabeza o estrellas conseguidas.

Cada vez que terminamos una pantalla los puntos obtenidos se irán acumulando para subir el nivel de nuestro personaje y con cada nuevo nivel configuraremos habilidades como mayor salud o mejora en el daño de las armas.

Rambo: The Videogame

Otro de sus puntos desconcertantes es el sistema de dificultad. Rambo The Videogame nos da a elegir entre tres niveles, y el más fácil ya es lo suficientemente (ridículamente) difícil en algunos momentos. Si bien es cierto que estos picos crean un reto que aumenta el reto del juego, también lo es que muchas veces está afectado por su precario sistema para apuntar, y no por la vida que quitan las balas, o por el mecanismo de recarga. Menos mal que existen las coberturas donde poder escondernos, reubicar nuestra mirilla y salir a disparar…

Dos mirillas, un arma

El multijugador es sin duda un punto fuerte de este juego un tanto decepcionante. Tanto para el modo historia, como para jugar a misiones concretas, antes de comenzar una pantalla podremos añadir uno o dos mandos para jugar. Al ser sobre raíles, la pantalla no se divide, sino que ambos jugadores interactúan en el mismo espacio, eso sí, Rambo está solo, así que tenemos dos mirillas en la pantalla, pero solo aparece un arma. Es divertido competir con un amigo o reír juntos del espectáculo en pantalla (y qué bien viene la ayuda en momentos imposibles de superar por un solo jugador), sin embargo, se añade a sus muchos detalles a mejorar, que la carga del jugador 1 ciega los disparos del jugador 2.

Rambo The Videogame

Gráficos y sonido

Hemos hablado de fallos de jugabilidad, pero no son los únicos. El movimiento sobre raíles, anacrónico para PlayStation 3, no hace ningún favor al título, pero sobre todo combinado con unos gráficos que podríamos esperar ver en Nintendo Wii. Desde las físicas de todo cuanto vemos, a la luz, el comportamiento de los elementos en pantalla o el movimiento robótico de enemigos o del propio Rambo cuando aparece.

Eso sí, no podemos quitarle el mérito de ser fiel a los acontecimientos de las películas, y también a los escenarios que vemos en ellas, respetando las escenas más míticas e incluyendo todo lujo de detalles que los más fans de la saga agradecerán. De igual manera, la banda sonora del juego se basa en la original de las películas y el doblaje de los personajes principales como Rambo y el coronel Trautman, mantiene las voces de los actores que les dieron vida: Sylvester Stallone y Richard Crenna. Por supuesto, ni Stallone ni Crenna (que murió en 2003) han doblado el juego, sino que se han extraído cortes de diálogo directamente de la trilogía.

ANÁLISIS DE RAMBO: THE VIDEOGAME – ÍNDICE

Rocío González en 03 | 03 | 2014