Project Zero 2: Crimson Butterfly convirtió en franquicia uno de los survival horror mas terroríficos que se recuerden. Lanzado en Japón el 27 de noviembre de 2003, el segundo Fatal Frame (como se conoce a la serie en Estados Unidos) regresa una década después con una versión cuasi adaptada a los tiempos que corren.

Decimos cuasi porque Wii dista mucho de la vanguardia técnica, máxime considerando que Xbox 360 y PlayStation 3 empiezan a mostrar los primeros signos de debilidad. Así las cosas, esta revisión no ha sufrido el habitual lavado de cara en alta definición, algo que en cierto sentido podría haber fastidiado la granulosa ambientación del título.

TERROR EN ESTADO PURO

Pero vayamos por partes, Project Zero 2 cuenta la historia de Mayu y Mio, dos gemelas japonesas perdidas en mitad del bosque. Su lúgubre paseo les llevará hasta una aldea que creían fruto de la invención popular, envuelta en penumbra y de la que es imposible escapar una vez se pisa. Deambulando por sus edificaciones desgranarán los terribles sucesos allí acontecidos. Solo diremos, para no espoilear más la cuestión, que el sacrificio de gemelos estuvo a la orden del día y que por consiguiente, el número de almas atormentadas por metro cuadrado es cuantioso.

Si tal premisa ya os pone los pelos de punta, sabed que la parsimonia de su jugabilidad y lo inmersivo de su ambientación os depararán 10 horas repletas de sustos. No en vano, Project Zero siempre ha rivalizado con Resident Evil y Silen Hill en su capacidad de tensionar al jugador. Queda meridiano que Project Zero es una serie excelsa en su género y Crimson Butterfly su mejor entrega hasta la fecha. Lo que aleja al juego del sobresaliente, no obstante, es el mejorable aprovechamiento de la plataforma en que ha renacido, empezando por el control.

project zero 2 para wii

Sepan los neófitos que en Project Zero todo consiste en investigar estancias, topar con espíritus y liberarlos de todo sufrimiento a base de capturas fotográficas. La Cámara Oscura nos ayudará en tal propósito, variando la perspectiva de tercera a primera persona. Es en esos momentos donde el juego no sabe estar a la altura, ya que en lugar de aprovecharse el apuntado del WiiMote para dirigir el enfoque, se requieren sus giroscopios, configurando un control al que es difícil acostumbrarse.

La cosa no mejora tampoco en las secciones de exploración, donde la cámara cenital ha sido sustituida por una en tercera persona, sita en todo momento a espaldas de la protagonista. El manejo de la linterna peca exactamente de lo descrito y los movimientos de Mio resultan tan ortopédicos como antaño, por mucho que agitar el WiiMote nos permita girar 180 grados ante cualquier amenaza. En resumidas cuentas: Project Zero podría haberse controlado a las mil maravillas, máxime con el cambio de perspectiva, pero el resultado se aleja de lo intuitivo.

HORROR AL ESTILO JAPONÉS

Como adición positiva tenemos la libre investigación: basta acercarnos a alguna de las esferas brillantes repartidas por los escenarios y mantener pulsado el botón A. Visualizaremos entonces una animación que pondrá a prueba nuestros reflejos, pues tal derroche de curiosidad podrá verse interrumpido por ataques fantasmales que habremos de evitar soltando el botón de marras. Ganamos así en libertad, aunque también en sustos, aspecto donde no tenemos nada que reprochar al clásico de Tecmo.

Ya en el plano técnico, a Project Zero 2 no le ha sentado demasiado bien el paso de los años, mejorando tan solo algunas texturas y el modelado de ambas protagonistas. El emborronamiento general, responsable en parte de su fantástica ambientación, contribuye a camuflar tales defectos, que obviaremos al momento de sumergirnos en su jugabilidad. A tal propósito, los efectos sonoros siguen destacando por lo espeluznante, acompasados por la constante e inadecuada vibración del mando.

project zero 2 wii edition

La trama encantará a los amantes del buen cine de terror japonés, sobra decirlo, pudiendo recorrerla en compañía de un amigo de forma más bien anecdótica: cuando estemos fotografiando a un fantasma, un segundo jugador puede sincronizarse con nosotros en la pulsación del disparador, infligiendo mayor daño al enemigo.

Terminada la historia principal, nos queda un modo adicional denominado Casa Embrujada, donde recorreremos varios escenarios sobre raíles. El objetivo es mostrarnos impasibles frente a los múltiples sustos que nos aguardan, de los cuales puede hacerse partícipe el segundo jugador pulsando los botones A, B o la cruceta. Sea como fuere, se trata de una modalidad que poco o nada aporta a la verdadera experiencia de Project Zero 2: recorrer sus mapeados con la luz apagada y el volumen del televisor a pleno rendimiento.

PROJECT ZERO 2: WII EDITION-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

José Carlos Castillo 19 | 07 | 2012