Una de las franquicias más míticas de Nintendo reaparece por fin para formar parte del catálogo de lanzamiento de la nueva consola portátil de la compañía. Como no podía ser de otra forma, Pilotwings Resort para Nintendo 3DS explota con efectividad el uso del punto de vista estereoscópico de la máquina y permite al usuario disfrutar con la simple y llana diversión que la obra ofrece. Podremos recorrer desde las alturas toda una isla tropical mientras superamos diversos desafíos y retos que pondrán nuestra habilidad a prueba.

VOOOLARE, UOUO

La propuesta jugable de Pilotwings Resort es sencilla y directa. Deberemos superar una serie de pruebas para conseguir sacarnos el carné del club de vuelo de la Isla de Wuhu, que ya habíamos podido visitar en un título de Nintendo Wii, Sports Resort. Tendremos tres vehículos disponibles desde el principio, cada cual con su particular manejo. Por una parte encontraremos la mochila propulsora, por otra el aeroplano y, por último, un ala delta. Más adelante tendremos la posibilidad de controlar, además, una avión a reacción y un ciclo delta. Y todo ello manejando a nuestro alter ego virtual, a nuestro Mii.

La técnica de vuelo será diferente para cada máquina y su control dependerá de la dificultad que hayamos elegido y de las ganas que tengamos de conseguir estrellas. Cada misión o prueba nos planteará superar un tiempo específico, para así poder ir consiguiendo estrellas y, de paso, acceder a nuevas misiones. No descubrimos el nuevo mundo si aseguramos que el “stick” izquierdo cumple su labor con precisión y que gracias a él disfrutamos de una buena jugabilidad. Lo cierto es que, aunque no estamos ante un juego de calidad infinita, la diversión está más que asegurada y, como debe ser en todos los juegos para portátiles, su idoneidad para los viajes queda fuera de toda duda.

Con todo, a Pilotwings Resort le falta algún tipo de multjugador que le habría venido de perlas para convertirlo en una obra más destacable. La ausencia de modo online le resta bastantes puntos en el resultado final y ensombrece un título que, si bien no es perfecto, ofrece sano divertimento para todos los públicos, con el estilo casual que caracteriza a las obras de Nintendo contemporáneas. Por suerte, no sólo de pruebas y desafíos vive el hombre en este Pilotwings de Nintendo 3DS, siendo el modo Vuelo Libre el más divertido de todos, pues nos permite explorar la Isla de Wuhu a nuestro aire, con la opción de recoger todos los anillos de información de la isla en poco tiempo, a modo de desafío para los más valientes.

HASTA EL INFINITO

Pero si por algo el título puede resultar atractivo a los usuarios es por el uso de la imagen en 3D que permite la portátil de Nintendo. Pilotwings Resort saca buen provecho de esto y nos ofrece un efecto tridimensional muy trabajado, que se puede y debe ajustar a gusto del consumidor y que termina por sumarle un par de puntos al resultado final. Los gráficos de la obra no son precisamente la cúspide de Nintendo 3DS, por lo que resulta obligado que el efecto estereoscópico esté bien conseguido. De esta forma, podemos apreciar la profundidad del escenario, realizar mejor los cálculos para aterrizar o, simplemente, ver como nuestro Mii se aproxima a un punto determinado y todo parece acercarse a nosotros desde la pantalla.

Como decimos, gráficamente la obra cumple con su cometido, aunque no arriesga y no se atreve a ofrecer mayor calidad en este apartado. Al igual que sucede con los títulos de Nintendo más casuales, parece que se ha cogido un estándar que ha funcionado en el pasado y no se arriesga en innovación visual. La misma paleta de colores, los mismos muñecos y una sensación de repetición que la compañía nipona y la desarrolladora Monster Games deberían haber cuidado algo más. Parece ser el momento para ofrecer juegos casuales con otro acabado gráfico y Nintendo 3DS puede ser la opción perfecta para ofrecerlos al gran público.

En lo que respecta al sonido, y cambiando de tema, Pilotwings Resort nos trae una biblioteca notable, con melodías muy suaves y divertidas, que funciona perfectamente para desarrollar las diferentes misiones y nos acompaña en nuestro vuelo libre. Una opción esta última que resulta de lo más relajante y que muchos descubrirán como una forma de relax digna y que, aunque no lo parezca al principio, nos puede tener entretenidos durante un tiempo. También podremos hacer fotos cuando así lo deseemos, aunque este extra no resulta imprescindible para aprovechar el título al máximo.

En definitiva, este Pilotwings Resort y sus 40 misiones ofrecen diversión sin excesos técnicos. El efecto 3D está muy bien conseguido y es, sin duda, lo más atractivo de una obra que bien podría estar disponible para Wii si atendemos a todos los parecidos con las obras de Nintendo para su consola de sobremesa. La rejugabilidad de las pruebas y el pique que puede producir en el usuario querer conseguir todas las estrellas le auguran una larga vida. Si ya hubiera tenido multijugador o algún modo online, deberíamos haberle sumado alguna décima a la nota final. Con todo, una producción divertida, para todos los públicos e ideal para trayectos cortos y largos.

PILOTWINGS RESORT-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Antonio López 08 | 04 | 2011