GRÁFICOS

Tras tener la suerte de haber probado el esperado PES 2014, tenemos que decir que en líneas generales la mejora respecto a ediciones anteriores es importante. Podemos comenzar hablando de los gráficos, donde han avanzado gracias al motor Fox Engine. Los niveles de realismo son bastante altos a nivel visual pero no es menos cierto que cuando se cierran los planos para ver distintas celebraciones vemos cómo las caras de los jugadores no acaban de ser del todo reales. No hablamos de los jugadores top, que esos sí están hechos con gran detalle, como Ribéry, por ejemplo, sino buenos jugadores de nivel medio alto como Rami, central del Valencia.

son dignos de mención los movimientos de los jugadores, cómo amoldan el cuerpo cuando van a realizar un amago, un pase o incluso un tiro. Es un clásico en PES que el jugador que llega justito a un balón se tire al suelo para evitar que salga por la banda e intentar pasársela a un compañero. En esta entrega no se tira inútilmente aunque el balón esté lejos. Lo intenta siempre que puede, pero no siempre llega. Es solo un ejemplo de algunos de los detalles de esta edición.

Jugadores esperan en el túnel de vestuarios a salir al terreno de juego

Lo que no hay lugar a discusión es la calidad de imagen del público. Es un aspecto que a todos los juegos deportivos les cuesta mucho mejorar pero resulta increíble que los miles de espectadores se muevan coordinadamente al unísono como si hubieran estado ensayando durante meses. Ese suele ser un punto flaco en general, pero llama mucho la atención en esta entrega pues queda patente en los momentos de carga cuando el juego solo muestra al público del estadio y los equipos que jugarán sobreimpresos.

También goza de importancia el escenario donde se disputan los partidos. La falta de estadios españoles es algo que no se puede suplir de ninguna manera, pero eso no resta para admitir que el detalle de los existentes sí es grande. Estadios Como Old Trafford o Stamford Bridge se han estudiado mucho y han sabido plasmarse en el juego con una calidad exquisita.

JUGABILIDAD

Pero donde más ha mejorado Konami es en la jugabilidad. A un nivel medio de dificultad no resulta sencillo hacerte con el control del juego. Es complicado pues las pasadas de frenada por ir rápido son algo habitual hasta que aprendes a controlarte. Los movimientos de los jugadores, de los que se han comentado eran buenos visualmente, no dan sino mayor grado de realismo al partido que está en juego.

El Allianz Arena está estudiado al milímetro.

Cada vez que se realiza un pase aparece un medidor de potencia junto al jugador que indica el grado de fuerza con el que pegará al balón, algo que los novatos en este tipo de juegos agradecerán. Sí es más complejo el pase al hueco. Así como en ediciones anteriores no era más que un pase de balón al espacio para que el compañero recibiera en carrera, esta vez se utiliza el joystick para decidir la dirección y la potencia que tome el esférico mediante una marca que aparece en el terreno de juego. Es un sistema distinto que habrá a quien le guste y a quien no.

Lo que sí queda patente en el título son unos movimientos de los jugadores muy dinámico y próximo a la realidad. No nos referimos a arranques o formas de correr, que también son acertados, sino a los movimientos del equipo en general, desmarques, diagonales, laterales ofensivos… algo que posiblemente sea lo más importante para decidir si el juego es divertido y si se aproxima a la realidad. En este sentido, Konami nunca ha tenido problemas y los defensas despistados que no bajan tras estar atacando o que habilitan el fuera de juego no han dejado de existir ni en la realidad ni en las consolas.

La forma de pasar al primer toque y lanzar un desmarque, el choque cuerpo a cuerpo contra el enemigo, las segadas a ras de suelo para arrebatar el balón al contrario (y otras veces para derribarlo) sen han resuelto en esta entrega con unos resultados más que satisfactorios.

Buffon detiene un balón.

Sin embargo, el sistema de lanzamiento de penaltis vuelve a ser terriblemente confuso. Siguen empeñados en Konami en utilizar una cámara lateral cuando en sus propias entregas anteriores la cámara era frontal, mucho más sencilla para el lanzador que sí sabe donde apunta, o al menos donde quiere apuntar. Cuando manejamos al portero tratando de detener el esférico desde los once metros sí disponemos de esa cámara frontal, lo cual hace pensar que en Konami son conscientes de que dicho plano es la ideal para la jugabilidad, el lanzamiento y la detención de penaltis. Quizá pretendan añadir una dosis de dificultad añadida, pero lo cierto es que el sistema goza de mala crítica.

Por otra parte, es imposible conocer cómo reacciona el balón y los jugadores cuando las típicas precipitaciones caen sobre los campos de fútbol porque esta entrega carece de lluvia. Mucho se lo han tenido que pensar desde Konami para lanzar un título de fútbol sin lluvia puesto que hace lustros que la lluvia está implementada en este tipo de títulos y ha sido notablemente mejorada en otros como el Fórmula 1 donde es impredecible, tiene intensidades y puede que llueva solo en ciertas partes del circuito, lo que afecta de manera radical a la conducción.

ANÁLISIS DE PRO EVOLUTION SOCCER 2014 – ÍNDICE

PÁGINA 1: HISTORIA Y GUERRA DE LICENCIAS

PÁGINA 2: GRÁFICOS Y JUGABILIDAD

PÁGINA 3: AUDIO Y CONCLUSIONES

Nacho Ros 18 | 09 | 2013