Puede que el grueso del público occidental esté cansado de JRPG, ya sea por sus lentos y lineales comienzos y lo que tardan en echar a andar, lo repetitivo y poco variado que puede resultar el desarrollo de las mazmorras, el estrafalario de pelos y trajes habitual de sus protagonistas, y sus irrelevantes historias con respecto al eje común de la trama.

¿Y si en cambio tan recurrentes tópicos del género se convirtiesen en virtud? Pues que lejos de acusar semejante desgaste, convergerían en un juego de puro rol japonés, del bueno, de esos en que no puedes parar hasta saber qué va a ocurrir al día siguiente, en el que el anodino entorno cobra sumo interés, y cuya última mazmorra sólo quedará inconclusa si se acaba la batería de la consola. Así es Persona 4 The Golden.

INTRIGAS DE LO COTIDIANO

Se puede decir sin temor a equivocarnos que el núcleo duro del JRPG se sustenta sobre los pilares de Square, Enix y Atlus, o lo que es lo mismo: Final Fantasy, Dragon Quest y Megaten. De esta última y su inacabable imaginario surge la saga Persona, cuya cuarta entrega llega a PlayStation Vita en edición dorada, puliendo fallos, añadiendo jugoso contenido en forma de personajes y personas -con lo que ello conlleva- y con un ligero lavado de cara para no desentonar en las cinco pulgadas de pantalla portátil. Dentro del punto de inflexión que supuso el contexto social desarrollado en Persona 3, The Golden se presenta como el culmen de la saga, 3.2GB de novela gráfica, rol, coleccionismo, estrategia y azar en perfecta armonía, que se vive en primera persona y nos sumergen completamente en la trama.

persona 4 golden

Atlus nos lleva al éxtasis a través de la externalización del yo, encarnando a un adolescente que empieza el instituto en una pequeña ciudad, y que deberá ir a clase a diario así como complementar el resto del día con otras actividades, ya sea participar en un club deportivo, ayudar a la comunidad en diferentes tareas, realizar traducciones e incluso estudiar, pues no es nada bueno suspender exámenes a sabiendas de que el profesorado está como una regadera. Ese ‘yo’ del que hablábamos será cómo nos definen las personas con las que nos relacionamos, comunicándonos con ellas a través del lenguaje y asimilando lo que dicen y perciben de nosotros. Persona, lenguaje y entorno, una trinidad filosófica sobre la que se desarrolla un guión sorprendente, fresco y sofisticado, pesado y ciertamente difícil de digerir al principio, pero pobre del que se deje atrapar por su trabajado cruce de vidas y destinos que convergen en el Show de Medianoche, pues deberá ir reservando entre sesenta y cien horas de ocio.

Ideado para que tanto jugadores añejos como neófitos puedan disfrutar por igual, ya que estos últimos acabarán descubriendo por sí mismos la relevancia del Velvet Room, el significado del Tartarus y la necesidad de bañar de luz las sombras que acechan al género humano, pues en el universo de Persona todo individuo puede ser relevante, incluso la asistenta del siniestro Igor, para desarrollar las Personas y así evitar que el neblinoso amanecer de Inaba, la pequeña localidad japonesa donde vivimos, descubra nuestro cadáver colgado en alguna antena. Es nuestra labor desarrollar las relaciones con los demás, pues de esta forma adquiriremos sabiduría, conocimiento, coraje y demás aptitudes que nos permitan sobrevivir a los peligros que se encuentran al otro lado de la pantalla.

SOCIAL LINKING

Podríamos hablar largo y tendido de la maravillosa banda sonora que acompaña el juego, de lo excepcional en la interpretación que los actores de doblaje imprimen a sus personajes en decenas de horas de diálogo, o resarcirnos hasta el hastío en lo bien llevado del desarrollo argumental, pero todo ello sufre un duro revés al llegarnos íntegramente en inglés, y por desgracia ni es la primera vez ni el nivel empleado en el juego resulta sencillo. Múltiples coloquialismos y frases con doble sentido serán la tónica habitual, por lo que se requiere un nivel al menos medio en el dominio de la lengua de Shakespeare, so pena de mermar la inusitada riqueza que rezuma el desarrollo de la aventura. El idioma sigue siendo la asignatura pendiente de esta saga en nuestro país, aunque dado lo denso y extenso que resulta, localizarlo al castellano supondría un esfuerzo e inversión enormes, así que los afectados bien se pueden lamentar de la barrera idiomática, o darse con un canto en los dientes porque el juego se ha distribuido en nuestro territorio con bastante premura desde su lanzamiento en Japón.

persona 4 vita

Centrándonos en los valores jugables que atesora P4G, poco que discrepar y mucho que alabar, como bien indicábamos al principio de este análisis: lo que en otros juegos de similar origen y género ha acabado quemando a jugadores y estancando a los estudios de desarrollo responsables, aquí se transforma en su mayor atractivo. Los diálogos con nuestros compañeros de clase, familiares o gente con las que convivimos o ayudamos permitirán desarrollar a las Personas que equiparemos durante el Show de Medianoche. Este sistema de ‘Social Link’ no supone un concepto rompedor pues el esquema es similar al visto en Persona 3, pero se encuentra mucho mejor desarrollado, con los errores pulidos e invade todo el contexto de forma natural y comedida.

El Tartarus, la dimensión a la que se accede en este caso a través de la pantalla del televisor, ha ganado en variedad en cuanto a la representación de las mazmorras y el diseño de las mismas. En este caso el sistema de combate visto tanto de P4 en PlayStation 2 como la versión de P3P en la anterior portátil de Sony, continua con un corte similar en The Golden, lo suficientemente profundo para disfrutar a placer de lo mejorcito del JRPG en este aspecto, y con ciento cincuenta Personas que conseguir, desarrollar y utilizar en los combates que ríase uno de Pokemon, ya de paso señalar que la potente franquicia de Pikachu y Cía. pese a tener su propia identidad, bebió en sus orígenes de Megaten y Persona.

PERSONA 4: THE GOLDEN-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PAGINA 2 – Conclusiones.

José Luis Fernández 11 | 03 | 2013