Ahí nos encontramos, perdidos en la meseta del Pamir, el llamado “techo del mundo” para defender a la comunidad internacional de futuras amenazas. El sol brilla con tanta intensidad que sus brazos no me permiten ver más lejos de mi intuición, la comida y el agua escasea como la piedad y libertad en estas tierras, y estamos tan solos en esta misión como un niño perdido en su inocencia. Y ahí nos encontramos.

La acción táctica siempre ha sido un género algo reñido en consolas teniendo sus máximos exponentes en compatibles, dada la facilidad del uso del ratón y del teclado con este tipo de juegos. En los últimos años tenemos el magnífico ejemplo de la franquicia Armed Assault de Bohemia Interactive, que basándose en situaciones reales, ha ideado un titulo a caballo entre la simulación bélica y la acción táctica que ha encandilado a los usuarios de ordenadores, siendo casi impensable trasladar dicha experiencia a consolas.

Una variante muy sonada es Operation Flashpoint, que nació con una idea pero que cambió con el paso del tiempo hacia otra. Si su primera entrega subtitulada Cold War Crisis se lanzó exclusivamente en PC (años después en Xbox) de la mano de Bohemia Interactive, lo que ha llegado después fue un acercamiento hacia el público de consola, con una primera intentona fallida con Dragon Rising hace un par de años, que no convenció ni en PC ni en consolas.

Codemasters ha estado escuchando el feedback de los usuarios en estos últimos dos años para no cometer los mismos errores, y puede decirse que Operation Flashpoint: Red River ha sabido contentar a ambas partes, es decir, no ha olvidado sus raíces pero a su vez se posiciona más accesible para una audiencia mayor.

CUATRO HOMBRES Y UN DESTINO

Tras poner el disco observamos una introducción que parodia a su manera ciertos conflictos del pasado y se inventa los que están por venir. La trama se sitúa en el año 2013, en Tayikistán (región que limita con Afganistán, Uzbekistán y China). Tras una historia repleta de sangrientas batallas parece que dicho país ha encontrado cierta estabilidad en la democracia, aunque no es lo que parece. Estados Unidos tiene constancia de que hay ciertos levantamientos rebeldes y terroristas en la zona y no duda en enviar a sus hombres para desentrañar el misterio. Por suerte o por desgracia, nosotros hemos sido escogidos.

Como buen juego táctico que se precie, nosotros no jugaremos a ser Rambo, sino a ser un hombre. Estaremos al mando de cuatro soldados que tendremos que cuidar como si fueran nuestros propios hijos, dándoles órdenes y curándolos si se precisara. Cada uno de los hombres está especializado en una clase, teniendo cuatro diferentes: fusilero, batidor, granadero y fusilero automático. El fusilero es la clase estándar, es decir, no está especializado en nada pero sabe hacer casi de todo. Es una clase que nunca nos decepcionará pero que necesitará estar con otros soldados para acabar con éxito su misión.

Por otra parte el batidor nos sirve para ataques a larga distancia, gracias a su enorme puntería, además es capaz de correr y trepar muy rápido, aunque en su contra tiene su debilidad en combates a corta distancia. El granadero es ideal para el trabajo sucio en complejos que deseemos volar, pudiendo armar minas y granadas, y eliminar a sus rivales a corta distancia sin despeinarse. Eso sí, a larga distancia es muy vulnerable. Para finalizar tenemos al fusilero automático que es capaz de proporcionar un gran volumen de fuego sostenido, aunque requiere de otros compañeros para salir ileso.

Para guiar a nuestros hombres contamos con el llamado Dial Rápido que ostenta cuatro órdenes principales (Seguir, Maniobra, Táctica y Contención), y cada una de ellas soporta hasta tres órdenes contextuales. El acceso a estas órdenes es sencillo, habiéndose simplificado para hacerlo más accesible. Por el contrario cabe decir que ciertas órdenes no son del todo bien interpretadas por el equipo. También podremos pedir apoyo aéreo cuando las cosas se pongan realmente feas, aunque es aconsejable no abusar de estas ayudas para no desestabilizar en nuestra contra el conflicto.

En Red River, casi como en los conflictos reales, un disparo puede acabar con nuestra vida, con lo que conviene leer el terreno con detenimiento, saber la situación de los enemigos e ir preparado con la munición y el equipo adecuado. Si nos aciertan podremos vendarnos pulsando el botón correspondiente durante un tiempo, o repetir la operación para usar el botiquín, lo que requerirá el doble de tiempo. Esta acción puede ser realizada de manera ilimitada, pero puede hacerse algo pesada en las fases donde se nos acierte con facilidad. Si un compañero es abatido tendremos un tiempo limitado para salvarle, algo parecido va a pasar con nosotros si nos aciertan de lleno, teniendo que pedir la ayuda de un soldado aliado o bien del médico, que no siempre llega a tiempo.

OPERATION FLASHPOINT: RED RIVER-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción e historia.

PÁGINA 2 – Jugabilidad y gráficos.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

David Hernández 10 | 05 | 2011