Nada menos que diecisiete años desde la aventura original. PlayStation, la original. Una época donde los polígonos nos cegaban ante los avances constantes y que los desarrollos en dos dimensiones nos recordaban a épocas cercanas pero irrecuperables. Ha tenido que ser en un panorama dividido, en el que las grandes superproducciones conviven con la clase baja para que Abe vuelva a demostrar lo gran juego que era. Es.

Oddworld: Abe's Oddysee New N' Tasty

Uno compara la situación del medio entre las dos fechas. Los años noventa explorábamos, como quien se adentra en el sexo y el amor, con los desarrollos en tres dimensiones y los polígonos como piedras. Era anticuado volver al pasado, como ahora parece demasiado “mainstream” para algunos hypsters de silicio, seguir con propuestas de pasillo, de pistola en mano y de narraciones bélicas.

New N’ Tasty es un subtítulo que augura algo nuevo, la mera dicción de las palabras dan a entender que una propuesta fresca se asienta entre un barullo de meras conversiones HD de títulos que, buenos o no, no sobrepasan los cinco años. Just Add Water ha realizado un trabajo enorme que en ningún momento mengua las características del original y que trata de ofrecer, de manera más o menos acertada nuevas fórmulas para aspectos que, desde 1997, sí hubieran notado el paso del tiempo.

 

UN JUEGO DE CULTO EN UNA CONVERSIÓN CON AMOR

Todo trabajo de adaptación del original Oddworld: Abe’s Oddysee merece un respeto colosal debido a las funciones y desarrollos que hacían del título de Oddworld Innhabitants un juego raro, especial. La apuesta por la lentitud del transcurso narrativo, las pruebas o el ensayo y error convierte a New N’ Tasty en un juego que, quizás, no hubiera sido posible en otra época posterior a 1997 que no fuera 2014. El furor de los juegos independientes de ideas descabelladas y arriesgadas vive su momento álgido para las masas desde Braid y Minecraft. La cobertura mediática de cada lanzamiento del estilo llega a niveles no imaginables y, además, muchos de los nuevos desarrollos también deciden desmarcarse de la imperante acción visceral de las producciones físicas.

Es aquí, en este mismo instante, donde New N’ Tasty se convierte en imprescindible y juega sus cartas de manera perfecta. Un remake de un clásico moderno, desarrollo en dos dimensiones, personajes, desarrollo calmado de rompecabezas y estética inspiradora para muchos indies de hoy y lanzamiento digital. Si había un momento en el que Abe tenía posibilidades de revivir era éste.

Debemos diferenciar claramente juegos como el que nos ocupa con conversiones en alta definición. New N’ Tasty no es The Last of Us Remastered Edition, no es Flower, ni Journey para PS4. Es un remake que ha sido construido desde su misma base. Reimaginando los espectaculares decorados, reconstruyendo poligonalmente a los personajes para insertarlos en el desarrollo 2D. Comparte más características con títulos como Halo Anniversary que con los anteriormente descritos. Los programadores han iniciado el trabajo gráfico desde el motor Unity para dar vida a los Mudokon y al mundo de Abe para que los usuarios de hoy puedan disfrutar de una aventura de 1997 tal y como se concibió, pero acondicionándola en todos los aspectos a la época actual.

Las limitaciones de PSX acabaron por darnos un juego con pantallas estáticas, rompecabezas de una sola viñeta de los que dábamos por finalizados al pasar a la siguiente. Ahora el desarrollo es continuo, con un cuidado scroll que facilita la transición entre fases. Abe y el resto de compañeros y enemigos están formados por polígonos y sus escenarios, verdaderos protagonistas icónicos del título, completamente rediseñados para recordar al juego clásico desde una óptica nueva.

Quien haya jugado al original notará las sutiles diferencias, echas con esfuerzo y no con el objetivo de mostrar poderío ni reciclaje, sino como decisiones lógicas y necesarias para ofrecerle un “porqué” a la descarga.

 

ANÁLISIS DE ODDWORLD: ABE’S  ODDYSEE NEW N’ TASTY – ÍNDICE

Adrián Hernán 29 | 07 | 2014