Ya en nuestro avance del nuevo título de Level 5 os adelantábamos los fundamentos que reivindicaban nuestra pasión por Ni No Kuni: La Ira de la Bruja Blanca. Más allá de su concepto jugable -que se asienta en los pilares clásicos del género RPG-, su sistema de combate -accesible en su esencia pero profundo en su desarrollo global- y su carácter narrativo -que potencia el factor jugable aportándole interés-, el hecho de que Studio Ghibli esté detrás de su concepto visual destacaba sobremanera.

Tras más de 40 horas por fin podemos dar nuestro veredicto final del juego, una vez evaluados a conciencia sus pros y sus contras, por medio del presente análisis. Si bien es cierto que se necesita mucho tiempo para poder dar una idea global de Ni no Kuni de manera fiable, el nuevo videojuego de Level-5 os enganchará a las primeras de cambio, sobre todo si sois fans de Studio Ghibli y apasionados de títulos en la línea de la saga Dragon Quest.

UN VERSÁTIL EQUIPO…

…que brilla con luz propia gracias a su brillante carrera. El hecho de que dos estudios de renombre se embarquen en un proyecto dual de esta envergadura (y decimos dual porque, a pesar de que muy posiblemente no lo veremos por estas tierras, también existe una versión para Nintendo DS del juego) es garantía de calidad. Level 5, por su parte, es el estudio responsable de franquicias a la altura de la citada Dragon Quest, la exitosa El Profesor Layton o la simpática Inazuma Eleven.

Studio Ghibli refuerza la ecuación por medio de la dirección artística del título, la elaboración de las escenas cinemáticas animadas y la asistencia en los métodos de captura de movimientos. Pero su sello va mucho más allá de eso, pues encontraremos vestigios de Studio Ghibli tanto en algunos mecanismos jugables como en la atención por el detalle que muestra el sistema gráfico del título y, además, porque nos encontraremos con referencias a películas como Mi Vecino Totoro o Porco Rosso. Y esto, para los fans del estudio responsable de La Princesa Mononoke, no tiene precio.

ENTRE LA REALIDAD Y LA FANTASÍA

Oliver es un niño cuya infancia le ha deparado momentos difíciles, que ha podido superar con el apoyo de su madre. No obstante, un inesperado acontecimiento hará que nuestro protagonista se embarque en un inolvidable periplo que lo llevará a un mundo desconocido, más allá de la realidad cotidiana, donde debe demostrar su condición de elegido para un objetivo global: salvar el Reino Ni No Kuni del yugo del infame Shadar, ente que está robando fragmentos importantes del corazón de sus habitantes para conseguir dominar el mundo.

Con la ayuda del simpático duende Drippy, y la asistencia de algunos nuevos amigos que se nos irán uniendo a lo largo de la partida, nos embarcaremos en una aventura donde tendremos que alternar entre el mundo de fantasía y la realidad cotidiana para aprovechar las conexiones entre ambos y, de esta forma, lograr cumplir con nuestro objetivo.

UNA DELICIA TÉCNICA

Lo primero que llama la atención de Ni no Kuni, es su espectacular apartado artístico. Pese a que no nos encontramos ni de lejos con el título que mejor aprovecha la potencia de PS3, la verdad es que poca falta le hace situarse entre bestias gráficas. El motor Cell Shading del videojuego muestra, con delicadeza y armonía, espacios escénicos interactivos que nos dejarán, directamente, anonadados. La variedad de ciudades que visitaremos (nos encanta el contraste entre Villa Cascabel y Porcinia, por ejemplo) potencia la sensación de que estamos ante un duro y a la vez apasionante viaje interactivo.

ni no kuni ps3

Haciendo buen uso del sistema de texturas pintadas a mano marca de la casa, Studio Ghibli a dotado de una apariencia sin igual a los imaginativos escenarios. Por otra parte, el diseño de personajes y su animación no le van a la zaga, mereciendo sin ningún tipo de dudas el calificativo de sobresaliente. Y es que cualquier pequeña acción, cualquier evento secundario en teoría poco importante, están cuidados con esmero en lo que a la animación se refiere, con cortes creados específicamente para ellos. Un ejemplo claro: una misión secundaria sin importancia nos lleva a visitar distintos lugares para facilitarle a un personaje del juego los ingredientes necesarios para elaborar su famoso curry. En cualquier otro videojuego al superar la misión nos daría las gracias como mucho, pero en Ni No Kuni asistiremos a una pequeña escena cinemática donde los personajes saborean el plato de Curry con pasión, mientras comentan la exquisitez de la receta.

La contrapartida a todo ello la podríamos encontrar, por ejemplo, en que algunos escenarios se muestran algo vacíos comparándolos con emplazamientos más detallados. No obstante, el resultado final es sobresaliente. En lo que al apartado sonoro se refiere, ninguna pega: una espectacular partitura a cargo del maestro Joe Hisaishi -conocido por su trabajo en más de una decena de películas de Studio Ghibli- potenciada por una gran librería de efectos de sonido y unas voces más que notables (que incluyen la opción de disfrutarlas en japonés o inglés acompañadas de unos perfectos, y tronchantes, subtítulos en castellano).

ROL COMO EL DE ANTAÑO

Level 5 ha decidido no arriesgar en la propuesta. No hay mejor forma de describir a Ni No Kuni que nombrando sus referencias más directas. Con un claro sabor “Dragon Quest”, Ni no Kuni también nos deja elementos importantes de títulos como Final Fantasy VII (del que hereda, entre otras cosas, el carisma del mapa general) o conceptos directamente rescatados de la saga Pokémon.

Y es que nuestros héroes no lucharán solos, pues estarán acompañados de los únimos. Estas graciosas criaturas, que no son ni más ni menos que la colección de enemigos que podremos reclutar en nuestros viajes mientras luchamos contra ellos, poseen diferentes cualidades y ofrecen múltiples opciones de evolución (si los alimentamos y cuidamos como es debido). Nuestra habilidad de controlar los únimos no deja de lado el peso de los personajes, que podrán actuar por sí mismos según la situación. En concreto, parte del sistema jugable se basa en la condición de mago de su protagonista.

ni no kuni la ira de la bruja blanca gameplay

A medida que avancemos en la trama, Oliver irá completando el Vademécum de Mago (un espectacular libro ingame que hará las veces de enciclopedia mágica global) con el objetivo de aprender nuevos hechizos que utilizar tanto en combate como en diferentes desafíos que ofrece el título. Si bien es cierto que el sistema de combate por turnos, a pesar de que nos deja movernos libremente por la zona de batalla, puede hacerse algo monótono, y que la recopilación de Únimos puede carecer de interés para un sector importante de jugadores, lo cierto es que la fórmula funciona de manera notable.

A parte de la aventura principal, que nos llevará a conocer los más variopintos y sorprendentes personajes, contaremos con un gran elenco de misiones secundarias. Lo que más nos ha gustado en este sentido es que, ya sea en una misión de ayudar a la gente o en un desafío de cacería, obtendremos un número determinado de sellos. Con estos sellos, iremos completando cartillas especiales que, a su vez, nos darán acceso a mejoras muy interesantes. La fórmula clásica mediante la que ayudaremos a la gente será la de devolver fragmentos de corazón a los “descorazonados”, pidiéndoselos directamente a otros ciudadanos que tengan una determinada cualidad intensificada. Hemos de decir que la monotonía se apodera de estas misiones aunque, afortunadamente, tendremos muchas otras cosas que hacer.

Gracias a la alquimia crearemos espectaculares combinaciones de elementos, para conseguir mejoras a bajo coste y ampliar las opciones de nuestro grupo. Además, existen zonas del mapa donde derrochar nuestro dinero en diferentes minijuegos, a cambio de suculentos premios.

NI NO KUNI: LA IRA DE LA BRUJA BLANCA-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Sergio Melero 17 | 01 | 2013