Lejos de ser una IP de nueva creación, lo cierto es que el nombre de Nexuiz viene de lejos. Aunque los usuarios de consola es posible que no reconozcan este nombre, a “los PCeros” les vendrá a la mente el genial Quake y también una primera versión de Nexuiz bajo el motor DarkPlaces (Quake). Esa primera versión creada con el motor de Quake, se lanzó de manera libre para el disfrute de los aficionados por el 2005. Pero no fue hasta el año 2010 cuando la licencia fue adquirida por Illfonic, que quería hacer uso de su reciente acuerdo para usar el CryEngine 3 con este videojuego, pero en esta ocasión, creando un producto comercial bajo un proyecto bastante más ambicioso.

NEXUIZ ARENA

¿Qué es Nexuiz? Además de un carácter chino que significa fuerza, se trata de un FPS multijugador enfocado a los combates en escenarios limitados con otros contrincantes, es decir, un juego de temática Arena que bien puede beber del ilustre Quake III Arena en algunos aspectos y labrarse un nuevo camino inspirándose en otros títulos de ciencia ficción.

Nexuiz no es un título pensado para un segmento de mercado amplio, de hecho su nicho es bastante pequeño ofreciendo un género popular en PC pero poco explotado en consolas, un riesgo que el equipo de desarrollo tampoco se ha preocupado en solventar dado lo que ofrece el producto final. Aunque el juego esté totalmente orientado al multijugador online, también puede jugarse en solitario gracias a la posibilidad de rellenar los espacios de usuario con una serie de bots. Sin embargo, para sacarle el jugo deseado al producto, se requiere la participación de usuarios humanos en los enfrentamientos para ofrecer esa esencia que le ha hecho popular.

nexuiz ps3

El argumento que plasma el juego es una mera excusa para poner a una serie de soldados con poca chispa a enzarzarse en combates. Las razas de los Kavussary y los Forselian viven aburridos en mitad de la Galaxia, y en lugar de entrar en una guerra sin sentido, deciden crear una especie de torneo donde poder darse caña sin importar posibles conflictos en el mundo real.

La poca fuerza del argumento se traslada a unos personajes monótonos y sosos, que solo varían en su color respecto a los contrarios, cumpliendo la función para las que han sido creados: entrar en combate bajo una diversión directa. Obviando que el control en PC es más preciso dada la presencia del ratón y del teclado, en consolas se requiere un pulso de órdago y unos reflejos innatos para poder sacar jugo a la propuesta. No es un título difícil para los experimentados, pero para el resto de usuarios que no sepan de qué va un juego de este estilo, van a encontrarse con que su experiencia en FPS poco vale en este conflicto.

El título es un auténtico caos, y de eso se trata. El control de los personajes es rápido, suave, pero demasiado dinámico comparado con el resto de los FPS. No es que esté mal, es que es así. Pulso firme, reflejos, memorización de los escenarios, conocerse la posición de los potenciadores y saber disparar una décima de segundo antes del contrario, son unas bases ya asentadas en compatibles.

JUGABILIDAD GALÁCTICA A MEDIO CAMINO

En lo que respecta a los modos de juego, solo tendremos tres. El principal es el Deathmatch por equipos de cuatro personajes, sean humanos o bien bots. Aquí prima pegarse con todo ser que no sea de tu mismo color, teniendo que alcanzar las 50 muertes sobre el contrario, y sin olvidar el tiempo limitado de 10 minutos. Otro modo es el clásico captura de bandera, que no vendremos a explicar por no ofrecer nada nuevo. Y, finalmente, un entrenamiento con bots. Cada uno de los modos de juego puede personalizarse eligiendo el número de bots participantes, el límite de asesinatos o capturas a alcanzar, el tiempo disponible y la dificultad de los contrarios en un máximo de nueve mapas.

Esto es lo que ofrece Nexuiz, ni más ni menos. Modos que pueden parecer pocos pero de los que siempre se ha valido. El equipo de desarrollo no ha tenido la intención de acercar el título a consolas, con lo que vemos una apuesta por lo clásico en un mercado actual poco entendido a mirar al pasado.

Entrando de lleno en las posibilidades de juego, debemos hablar de los elementos que conforman los escenarios. Su carácter futurista repleto de luces y bien enrevesados no ayudarán a situarse al usuario en el caos jugable, pero sí ha permitido al equipo de programación situar una serie de mutadores que nos van a consentir variar el estado de los contrarios y hacernos fuertes con una serie de habilidades, todas temporales. Con esto, podremos acelerar o retrasar la cadencia de tiro, invertir los ejes de control, hacer que nuestros enemigos se muevan más lentos o que sus disparos se vayan a Cuenca. También encontramos en los escenarios saltos y atajos para sorprender a nuestros rivales.

nexuiz xbox 360

Las armas son bastante numerosas, pudiendo conseguir hasta una decena a lo largo de la partida. Empezaremos con una, y conforme las robemos a los enemigos o las encontremos en el escenario, podremos armarnos hasta los dientes. Unas armas que nos recordarán a la serie Halo y que podremos acceder a las mismas haciendo uso efectivo de una rueda de selección.

Nexuiz hace uso del CryEngine 3, aunque dada la magnitud de los escenarios tampoco lo fuerza en ningún momento. Se mueve fluido, a todo trapo y sumamente dinámico, en escenarios futuristas repetitivos que poco aportan en tema de originalidad. Tampoco encontramos carisma en los personajes, en un posible trasfondo argumental ni en las armas, que no llegan a sorprender con sus acciones. Se trata de una apartado al que no se le puede exigir dado lo que ofrece de inicio, aunque parece que se ha quedado francamente pequeño viendo las enormes posibilidades que puede darnos este motor gráfico.

En sonido y música, tenemos temas electrónicos idóneos para esta experiencia, voces en inglés y subtítulos en castellano. Jugablemente lo explicado anteriormente con tres modos de juego, una decena de armas y mutadores, y mucha pericia a la hora de desenvolverse.

NEXUIZ-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

David Hernández 15 | 03 | 2012